Las empresas no quieren agitación política: las multinacionales huyen de Hong Kong
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ante la presión estatal desde Pekín

Las empresas no quieren agitación política: las multinacionales huyen de Hong Kong

Golpeadas por la crisis política, la mano dura de la China continental y la pandemia, las empresas multinacionales se dirigen a ciudades rivales como Singapur y Shanghái

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Ilustración: EC.

Preocupadas por el futuro de Hong Kong como el mejor sitio para hacer negocios en China y en todo Asia, las firmas multinacionales están retirándose, lo que aumenta la incertidumbre sobre las perspectivas de una de las ciudades comerciales líderes del mundo. Golpeadas por la agitación política, la mano dura autoritaria desde China continental y la pandemia, empresas y profesionales internacionales están dirigiéndose hacia ciudades empresariales rivales como Singapur y Shanghái, el centro de negocios chino que algunos ven como un mejor lugar para beneficiarse de la vasta economía del país.

Desde que Reino Unido devolvió Hong Kong a China en 1997, los líderes de la ciudad han promocionado el territorio semiautónomo como la 'Ciudad Mundial de Asia' —una sociedad abierta con un sistema legal parecido al británico donde los profesionales extranjeros se podían sentir como en casa—. Hoy, Hong Kong es cada vez menos abierto y está más fusionado con la economía metropolitana.

Algunas empresas, incluidos bancos y otras instituciones financieras, siguen viendo a Hong Kong esencial para sus modelos de negocio dirigidos a China y están estableciendo posiciones para el futuro. Otros se plantean marcharse, concluyendo que la ciudad ya no ofrece la perspectiva que una vez ofreció. "Estar en Hong Kong siempre solía ser obvio", dice Frederik Gollob, presidente de la Cámara de Comercio Europea en la ciudad. "Ahora, por primera vez, los negocios están debatiéndolo, ¿necesitamos estar en Hong Kong?".

Foto: Manifestantes antigubernamentales participan en una protesta en Edinburgh Place en Hong Kong, China. (Reuters)

En una encuesta a los miembros de la Cámara de Comercio de EEUU en Hong Kong publicada el mes pasado, el 42% de los 325 encuestados declararon que estaban considerando o planeando irse de la ciudad, alegando inquietudes por la nueva ley de seguridad en China y una perspectiva pesimista sobre el futuro de Hong Kong.

Decenas de empresas internacionales han trasladado la sede u oficinas regionales de la ciudad desde 2019, según datos del Gobierno. Eso ha contribuido a la mayor tasa de ofertas de propiedades inmobiliarias comerciales en 15 años, con más del 80% del espacio desocupado cedido por empresas internacionales, según muestran datos de Cushman & Wakefield. En total, más personas —inmigrantes y nacionales— se fueron del centro de negocios en 2020 que en cualquier año desde la crisis financiera global.

En enero, VF Corporation, dueña de Timberland, North Face y otras marcas, declaró que cerraba su oficina de 900 empleados en Hong Kong después de 25 años en la ciudad. El creador de videojuegos japonés, Sony Interactive Entertainment, ha trasladado a ejecutivos regionales a Singapur. La empresa de artículos de lujo LVMH ha declarado que reubicaría a parte de los empleados de su unidad de licor Moët Hennessy asentados en Hong Kong. El gigante de cosméticos francés L’Oréal también ha declarado que trasladaría a algunos trabajadores de su sede en Hong Kong.

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Policía china dispersando una manifestación en Hong Kong. (EFE)

Los impulsores de Hong Kong predicen que, una vez que disipe la pandemia, la ciudad surgirá más fuerte a medida que sus negocios se benefician de una mayor integración con la parte continental. Los pesimistas ven que se está atrofiando de forma gradual alrededor de unas pocas industrias básicas útiles para China, como las finanzas.

El secretario de Comercio de Hong Kong Edward Yau declara que la mayoría de firmas extranjeras siguen creyendo que Hong Kong es el lugar para hacer negocios, animadas por unas oportunidades crecientes con las principales ciudades chinas. "Seguiremos supervisando la situación y ofreciendo la mejor ayuda que podemos ofrecer", declaró en una rueda de prensa reciente, refiriéndose a la encuesta de la Cámara de Comercio de EEUU.

Bajo el plan a largo plazo de China, Hong Kong formará parte de una zona económica del 'área metropolitana de la bahía' de 70 millones de personas que incluye a la ciudad tecnológica vecina de Shenzhen y a la meca de los juegos de azar de Macao. Stephen Phillips, que dirige la oficina de promoción de inversiones de Hong Kong, InvestHK, dice que ese plan se convertirá en motor económico para el crecimiento y en una gran oportunidad de negocio en los próximos años. Declara que el mayor problema para Hong Kong es superar la epidemia del covid, y que la nueva ley de seguridad de China para Hong Kong no ha tenido un gran impacto en los negocios. "Cada empresa tomará su propia decisión", declara. "Pero la gran mayoría no lo ve como un riesgo".

Cambio de opinión

Hong Kong se promocionó una vez como un puente entre oriente y occidente. Ahora, para algunos negocios, Hong Kong ya no es lo suficientemente global como para constituir una sede regional. Para otros centrados en hacer negocios en China, la ciudad no está tan involucrada en la economía peninsular como Shanghái.

VF, con sede en Denver, está reubicando sus puestos en Hong Kong responsables de sus ventas en China a Shanghái, donde estarán más cerca de las tiendas y de grandes minoristas 'online' clave para su negocio. Los empleados responsables de gestionar su red regional de fabricantes y proveedores se trasladarán a Singapur, país de habla china e inglesa de 5,7 millones de personas con una infraestructura empresarial sólida. Aunque las leyes de Singapur también limitan la libertad de expresión, tiene un enfoque empresarial de libre mercado consolidado. VF declara que su movimiento refleja unas tendencias económicas cambiantes y esfuerzos para servir mejor a los consumidores, no la intervención de China en la ciudad.

L’Oréal declara que se está reforzando en Singapur y Shanghái a medida que reduce su presencia en Hong Kong. La reestructuración, afirma, está diseñada para otorgar una mayor coherencia a su negocio creando una zona del sudeste asiático, Oriente Medio y el norte de África gestionada desde Singapur, y una zona del norte de Asia gestionada desde Shanghái. Sony Interactive y Moët declaran que han trasladado a empleados a Singapur. Ninguno ha querido hacer más declaraciones sobre sus movimientos.

Foto: Pasillos del Foro Económico Mundial de Davos, en una imagen de archivo. (EFE) Opinión

La transformación de Hong Kong se aceleró en 2019 con manifestaciones masivas en contra de la intervención de Pekín en la isla que supuestamente debía autogobernarse en gran medida bajo un principio denominado "un país, dos sistemas". Meses de enfrentamientos entre la policía y los estudiantes sacudieron la reputación de la ciudad como lugar seguro y estable para hacer negocios.

Pekín tomó medidas contra las protestas en junio de 2020 y aprobó una ley de seguridad nacional que otorgaba poder al Gobierno chino para intervenir en el sistema jurídico de Hong Kong, a la vez que autorizaba a su policía secreta a hacer cumplir leyes imprecisas, como una contra la colusión extranjera. El pasado viernes, miles de personas desobedecieron una enorme presencia policial y amenazas de cárcel para conmemorar la masacre de Tiananmén en 1989.

Después de que China anunciara sus severas medidas, la empresa de búsquedas en internet surcoreana, Naver, declaró que iba a borrar sus servidores de respaldo basados en Hong Kong y trasladarlos a Singapur para proteger datos de usuario. Empresas tecnológicas como Facebook y Google abandonaron sus planes para conectar a Hong Kong y EEUU con cables de datos submarinos después de que autoridades de seguridad de EEUU indicaran su oposición a los planes.

Los traslados de directivos internacionales a Hong Kong han caído un 50% desde 2019

En Asian Tigers Hong Kong, empresa de relocalización que atiende a directivos internacionales, los traslados a Hong Kong han caído un 50% desde 2019, mientras que los traslados al exterior han aumentado un 30%, declara el CEO Rob Chipman, estadounidense que se mudó a Hong Kong en los años ochenta. "Vi a muchas personas que permanecieron mucho tiempo en Hong Kong yéndose, gente como yo que vino durante un periodo habitual de tres años y 30 años después siguen aquí, amándolo, casados con hijos, con negocios", declara Chipman. "Así que incluso algunas de esas personas están diciendo: 'espera un momento, aquí pasa algo, tal vez sea momento de irse'".

Cerca de 40.000 residentes de Hong Kong dejaron la ciudad en 2020, más de los que llegaron queriendo residir ahí, según cifras del Gobierno. En total, la población de Hong Kong, de cerca de 7,5 millones de habitantes, se redujo en 46.500 en 2020 —la segunda contracción desde que fue devuelto a China—.

Sandra Boch, madre austriaca con un hijo que se mudó a Hong Kong hace 15 años para establecer un negocio de textiles especiales y papelería, se marchó en noviembre. Si bien la agitación de 2019 afectó a su negocio, la ley de seguridad nacional de 2020, dice, fue el colmo. Embaló su negocio y se mudó a Singapur. La ley, declara, "era una señal clara de China de que ahora están tomando el control de Hong Kong, y todo será más controlado desde ese punto. Ya no nos sentíamos seguros".

Las autoridades británicas han abierto las puertas a los nacionales que posean pasaportes británicos preentregados para trasladarse de forma permanente a Reino Unido, y calculan que pueden llegar más de 300.000 nativos de Hong Kong —cerca del 4% de la población total de Hong Kong— durante cinco años.

Nuevos participantes

Los defensores de Hong Kong predicen que las empresas que cerraron sus oficinas serán reemplazadas por otras firmas que se trasladen, incluidas desde China continental. En los 12 meses que terminaron el 3 de junio de 2020, los últimos datos disponibles, las empresas de China continental abrieron 63 nuevas sedes y oficinas regionales en Hong Kong, un aumento del 12% respecto al periodo del año anterior. Durante el mismo periodo, las empresas estadounidenses —la mayor presencia internacional en Hong Kong— cerraron 45 sedes y oficinas, o el 6% de su total, según cifras del Gobierno.

La caída de los alquileres en Hong Kong ha atraído a otros para entrar o expandirse, dice Phillips, de InvestHK. El minorista de alimentación japonés Don Don Donki y el vendedor de artículos deportivos francés Decathlon se han expandido en Hong Kong. La ciudad sigue siendo atractiva para el sector de servicios financieros. Con sus mercados modernos, una moneda libremente convertible y conexiones con el continente, Hong Kong no tiene rivales cuando se trata de financiar a China. Los nuevos superricos de China peninsular son un objetivo atractivo para las firmas de gestión patrimonial con sede en Hong Kong. Una serie de ofertas de acciones de los gigantes tecnológicos chinos ha situado la bolsa de Hong Kong en el tercer puesto global de dichas cotizaciones.

El gigante bancario con sede en Reino Unido, HSBC Holdings, declaró en febrero que invertiría 6.000 millones de dólares en su negocio asiático con sede en Hong Kong, del que Hong Kong es de lejos su mercado más lucrativo. El año pasado, el director del área Asia-Pacífico de HSBC, Peter Wong, mostró apoyo a la ley de seguridad nacional después de que un político de Hong Kong declarase que el banco podría ser castigado si no lo hacía. Más adelante, el año pasado, congeló las cuentas de un importante activista democrático de Hong Kong que había huido de la ciudad. Enfrentándose a críticas de los legisladores de Reino Unido que acusaban al banco de satisfacer a China, el CEO de HSBC Noel Quinn les comunicó que el banco no rechazaba clientes o congelaba cuentas por motivos políticos, y reiteró el compromiso del banco con Hong Kong. HSBC no ha querido hacer declaraciones para este artículo.

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Sede de HSBC en Hong Kong, principal base de su negocio en Asia. (Reuters)

Algunos grandes bancos, aunque optimistas por seguir haciendo negocios en Hong Kong, están esbozando escenarios de contingencia para determinar qué harían si perdieran el acceso a su infraestructura en Hong Kong y tuvieran que operar desde otra ciudad, según fuentes cercanas a dichos planes.

"La gente pregunta: ¿puedo seguir haciendo lo que quiera y diciendo lo que quiera?", declara Allan Zeman, desarrollador inmobiliario nacido en el extranjero que ha asesorado al Gobierno actual de Hong Kong y que hace años renunció a su pasaporte canadiense por uno chino. "Sí. Yo sigo haciendo lo que quiero y diciendo lo que quiero, siempre que decida no ser un adversario".

*Correcciones y amplificaciones: la moneda de Hong Kong es libremente convertible, pero está vinculada al dólar estadounidense. Una versión anterior de este artículo decía erróneamente que el dólar de Hong Kong era de flotación libre. Y Sandra Boch, madre austriaca con un hijo que se mudó a Hong Kong hace 15 años para establecer un negocio de textiles especiales y papelería, se marchó en noviembre. Una versión anterior de este artículo identificó incorrectamente su nacionalidad, el número de hijos y el mes en el que se marchó de Hong Kong.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'.

Preocupadas por el futuro de Hong Kong como el mejor sitio para hacer negocios en China y en todo Asia, las firmas multinacionales están retirándose, lo que aumenta la incertidumbre sobre las perspectivas de una de las ciudades comerciales líderes del mundo. Golpeadas por la agitación política, la mano dura autoritaria desde China continental y la pandemia, empresas y profesionales internacionales están dirigiéndose hacia ciudades empresariales rivales como Singapur y Shanghái, el centro de negocios chino que algunos ven como un mejor lugar para beneficiarse de la vasta economía del país.

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