Biden debe elegir banquero central en breve... y en esa decisión se juega su mandato
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la visión de powell encaja con los demócratas

Biden debe elegir banquero central en breve... y en esa decisión se juega su mandato

El presidente tiene que decidir si el presidente de la Fed está en lo cierto respecto al desempleo y la inflación

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Pocas cosas son más relevantes para el éxito de la Administración del presidente Biden que el empleo y la inflación, y pocas instituciones tienen una mayor influencia sobre estos que la Reserva Federal.

Por ese motivo, muchas cosas dependen de si Biden decide en los próximos meses reelegir o reemplazar a su presidente, Jerome Powell, cuyo mandato de cuatro años termina el próximo febrero. Desde Ronald Reagan, los presidentes siempre han designado a los presidentes elegidos por sus predecesores, nutriendo la reputación de independencia política de la institución. El presidente Trump rompió esa tradición sustituyendo a la presidenta Janet Yellen, demócrata, tras un solo mandato, por Powell, republicano.

A algunos en la izquierda les gustaría que Biden hiciera lo mismo y sustituyese a Powell por otra persona, preferiblemente alguien que no sea hombre y blanco a la vez. También alguien que sea más vehemente a la hora de abordar las desigualdades raciales, combatir el cambio climático y regular los bancos de forma más estricta. A Biden no le faltan candidatos capacitados, empezando por Yellen, ahora su secretaria del Tesoro.

placeholder El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y su antecesora y secretaria de Tesoro de EEUU, Janet Yellen. (Reuters)
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y su antecesora y secretaria de Tesoro de EEUU, Janet Yellen. (Reuters)

Entre las muchas responsabilidades de la Fed, hay dos principales: el pleno empleo y una inflación baja y estable. La atención de Biden está fijada en la primera. Sus ambiciosos planes fiscales pretenden en parte reducir el desempleo hasta niveles que estimulen aumentos salariales sólidos para las familias de clase baja y media. Sería difícil imaginar a un presidente de la Fed menos dispuesto a interponerse en el camino que Powell.

“Ha acogido la idea que muchos de nosotros en la izquierda llevamos mucho tiempo manteniendo: cómo unos niveles bajos de desempleo benefician de forma exagerada a los más desfavorecidos en el mercado laboral”, escribió hace poco Dean Baker, economista en el Center for Economic and Policy Research, instando a Biden a renombrar a Powell de forma inmediata.

Tales halagos de la izquierda levantan sospechas en la derecha de que Powell se está alineando con los demócratas. En realidad, el nuevo planteamiento de la Fed no solo precede a Biden, sino que refleja una evolución anterior a Powell. En los años ochenta y principios de los noventa, la prioridad de la Fed era dominar una inflación elevada e inestable; el empleo pasó a un segundo plano. En los dos mil, la inflación se estabilizó en torno al 2%, liberando a la Fed para dar prioridad al empleo cuando la economía fue golpeada.

Foto: Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell (Reuters)

Luego, después de la crisis de 2007-09, la inflación cayó por debajo del 2%. Con el tiempo, una inflación superbaja conduce a unos tipos de interés muy bajos, dejando la Fed sin margen para reducir los tipos cuando amenaza una recesión. Al mismo tiempo, el desempleo cayó por debajo del 4% sin presionar al alza los precios.

Ambos avances desembocaron en un nuevo marco de política económica que Powell presentó el verano pasado, antes de que Biden derrotara a Trump en las elecciones presidenciales: la Fed impulsaría la inflación por encima del 2% de forma temporal para compensar todos los años por debajo del objetivo. Eso disuadiría a la gente de esperar que la inflación se sitúe en una media del 2%, y fijaría salarios y precios en consecuencia. Daría igual lo bajo que se situara el desempleo, la Fed no lo vería como motivo suficiente para elevar los tipos de interés.

Biden tendría difícil encontrar a alguien más comprometido con el régimen de Powell que el propio Powell. De hecho, algunos candidatos de los que se ha hablado como sustitutos en el pasado se han mostrado más dispuestos a aumentar los tipos de interés que Powell, incluidos Yellen, Raphael Bostic, presidente del Banco de la Reserva Federal de Atlanta, y Lael Brainard, la única gobernadora demócrata de la Fed. Sin embargo, aunque el empleo sea la prioridad de Biden, puede que no sea necesariamente la prioridad de la economía. De hecho, el temor a la inflación se ha disparado últimamente a medida que el déficit de componentes, materias primas y trabajadores ha elevado los precios y salarios.

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Jerome Powell | "La recuperación está lejos de completarse"
JEROME POWELL (FED) The Wall Street Journal

Powell cree que para que la inflación se vuelva un problema necesita una combinación de una economía sobrecalentada y unas expectativas populares de la inflación disparadas. Con el empleo muy por debajo de sus niveles prepandemia, piensa que eso no sucederá hasta dentro de varios años. Aun así, eso no es imposible, y en ese caso la Fed, incluso bajo el nuevo esquema de Powell, tendría que endurecer la política monetaria, lo que podría agitar los mercados y la economía.

Muchos en Wall Street y algunos economistas, liderados por Lawrence Summers, de la Universidad de Harvard y asesor de presidentes demócratas en el pasado, creen que supone un mayor riesgo del que Powell reconoce. La cuestión es, ¿qué haría de forma diferente otro presidente? Los economistas tradicionales ven los factores determinantes de la inflación casi de la misma forma, y Biden no aceptaría figuras más heterodoxas extremistas.

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En efecto, si Biden fuera a hacer un cambio, su partido querría a alguien todavía más dócil que Powell. Puede que tal candidato no fuera ratificado por un Senado estrechamente dividido. También podría resultar contraproducente: un presidente de la Fed percibido como un político conservador podría sentirse obligado a aumentar los tipos solo para demostrar su independencia. Biden tiene otras oportunidades para moldear la Fed: el mandato del vicepresidente, Richard Clarida, termina el año que viene, y el mandato de Randal Quarles como vicepresidente de supervisión acaba en octubre. Ambos fueron elegidos por Trump.

En algunas cuestiones, Powell simplemente no está sincronizado con los demócratas progresistas. Cauteloso con una extralimitación reguladora, ha tardado en incorporar el cambio climático a la supervisión de la Fed de los bancos. Presionado para emitir una moneda digital, que permitiría a los pobres sortear los bancos, solo ha prometido estudiar el asunto. Estas son cuestiones con connotaciones políticas, y posicionarse ahora podría crear enemigos que la Fed no se puede permitir.

Y para Biden, estas cuestiones también deberían importar bastante menos que si Powell acierta con el empleo y la inflación.

*Contenido con licencia de ‘The Wall Street Journal’.

Pocas cosas son más relevantes para el éxito de la Administración del presidente Biden que el empleo y la inflación, y pocas instituciones tienen una mayor influencia sobre estos que la Reserva Federal.

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