El 5G dispara la fiebre de las torres de telefonía
  1. Mercados
  2. The Wall Street Journal
las operadoras buscan fondos

El 5G dispara la fiebre de las torres de telefonía

Vodafone y otros operadores móviles europeos están vendiendo sus torres de telefonía móvil con el objetivo de conseguir unas redes digitales rápidas y más sólidas que nunca

placeholder Foto: Foto: EC.
Foto: EC.

Las señales fiables de 5G necesitarán muchas más torres de telefonía. Puede que sea un buen momento para que los inversores se conecten al negocio. Una de las ironías de la revolución del ‘smartphone’ ha sido lo poco que se han beneficiado las compañías que construyeron las redes de 4G que lo sustentan. Al mismo tiempo que han tenido que invertir masivamente en señales más potentes, los operadores móviles no han conseguido compensar dicha inversión cobrando a sus clientes por transferir más datos. Pese a un reciente repunte, los valores como Verizon Communications en EEUU y Vodafone en Europa han obtenido unos resultados extremadamente peores que el conjunto de las bolsas en las que cotizan en los últimos cinco años.

Con pocas esperanzas de que el 5G vaya a incorporar dinámicas distintas, los operadores en Europa están obteniendo fondos perfilando la parte pasiva de sus redes —las torres en las que se cuelga la transmisión— para venderlas total o parcialmente. Vodafone, que en 2014 recabó fondos para el 4G vendiendo su participación en Verizon, espera completar esta semana una OPV minoritaria de su unidad Vantage Towers con un valor de mercado en la región de 15.000 millones de dólares.

Vodafone ya comparte algunas torres con otras operadoras, pero quiere compartir más. El coste de proporcionar conexiones cae si dos o más operadores aceptan colocar el equipo en la misma estructura. Los alquileres conjuntos se volverán todavía más importantes a medida que la implantación del 5G, que apenas está comenzando en Europa, cobre impulso. La nueva calidad requerirá una gran inversión, incluida una red de transmisores más densa que la del 4G.

Foto: Foto: Reuters.

Tales acuerdos son una vía trasera para la consolidación industrial, lo que permite un gran ahorro de costes en la industria móvil. Si bien T-Mobile y Sprint pudieron fusionarse en EEUU bajo el mandato del expresidente Donald Trump, la vía principal de las fusiones de redes sigue prohibida por los reguladores europeos por miedo a que conduzca a un aumento de precios. No han planteado tantas objeciones para los acuerdos de torres.

Cuando empiece a cotizar, Vantage quiere comprar más torres de operadores que, al igual que Vodafone, estarían interesados en el dinero. Esta siguiendo el ejemplo de Cellnex Telecom, la operadora independiente de infraestructuras de telecomunicaciones más grande de Europa. Desde noviembre, Cellnex ha accedido a comprar torres por valor de casi 18.000 millones de dólares de negocios controlados por el multimillonario de Hong Kong Li Ka-Shing y el magnate franco-israelí Patrick Drahi.

Las compañías telefónicas tienen una fuerte motivación financiera para vender. Si bien los seleccionadores de títulos han rechazado a las operadoras hasta hace unos meses, se abalanzaron sobre Cellnex, lo que provocó una enorme brecha de valoración. A los inversores les atrae el perfil de ingresos de bajo riesgo de los proveedores de infraestructura —los contratos con las operadoras europeas se suelen indexar a la inflación—, así como los beneficios potenciales de compartir torres. El movimiento de Vodafone para derivar una minoría de Vantage es una forma de liberar el valor encerrado en su negocio sin ceder control estratégico.

placeholder Trabajadores instalando una torre 5G. (Reuters)
Trabajadores instalando una torre 5G. (Reuters)

AT&T y Verizon empezaron a vender torres a fondos de inversión inmobiliaria especializados hace mucho tiempo, incluidos American Tower y Crown Castle. La tecnología 5G también proporcionará crecimiento a la industria de EEUU —probablemente antes dado el ritmo de inversión más lento en Europa—, pero tiene menos margen para conseguir beneficios a través de acuerdos. American Tower quiere unirse a la fiesta en Europa: en enero, accedió a pagar 9.400 millones de euros por un negocio de torres controlado por el gigante español Telefónica.

Puede que los seleccionadores de títulos se lucren por mirar a través del Atlántico. Los valores de torres europeos han caído en los últimos meses, ofreciendo vías de acceso más asequibles, y la OPV de Vantage tiene un valor más bajo del que esperaban los analistas. Aun así, las perspectivas de crecimiento se mantienen, con una consolidación avanzada y la infraestructura digital como prioridad para los gobiernos europeos. Las torres telefónicas son la mejor baza que los inversores van a encontrar en la implantación del 5G.

Las señales fiables de 5G necesitarán muchas más torres de telefonía. Puede que sea un buen momento para que los inversores se conecten al negocio. Una de las ironías de la revolución del ‘smartphone’ ha sido lo poco que se han beneficiado las compañías que construyeron las redes de 4G que lo sustentan. Al mismo tiempo que han tenido que invertir masivamente en señales más potentes, los operadores móviles no han conseguido compensar dicha inversión cobrando a sus clientes por transferir más datos. Pese a un reciente repunte, los valores como Verizon Communications en EEUU y Vodafone en Europa han obtenido unos resultados extremadamente peores que el conjunto de las bolsas en las que cotizan en los últimos cinco años.

Vodafone Telefónicas Bolsas Fondos de Inversión Cellnex Telecom
El redactor recomienda