EEUU se blinda ante un ataque de 'fake news' en caso de resultado electoral incierto
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EEUU se blinda ante un ataque de 'fake news' en caso de resultado electoral incierto

Potenciales atacantes, incluidos gobiernos extranjeros, podrían sembrar confusión sobre las causas de los retrasos

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La jornada electoral pondrá a prueba cuatro años de preparaciones estadounidenses para bloquear un ciberataque a sus sistemas electorales. Pero las autoridades se enfrentan a un desafío subsecuente: la desinformación que podría volverse más dañina cuanto más tiempo se tarde en proclamar al vencedor.

Los gobiernos federales, estatales y locales están en alerta máxima por falsas narrativas que busquen desacreditar el resultado electoral si los Estados clave tardan días en contar los votos. Los funcionarios electorales dicen que llevan semanas ultimando planes para controlar y combatir tales campañas, mientras las redes sociales están reforzando sus políticas para limitar la difusión de desinformación.

Las divisiones políticas existentes, las preocupaciones por la pandemia y los ‘flashback’ a la intervención de Rusia en 2016 podrían ayudar a que la desinformación sea más disruptiva que los propios ciberataques, según afirman antiguas autoridades y expertos en ciberseguridad.

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Los Estados (¿fallidos?) de América: el imperio se asoma al abismo
Enrique Andrés Pretel C. Barragán. Washington D.C Alicia Alamillos Formato: Laura Martín Carlos Muñoz Luis Rodríguez

“No creo que quepa ninguna duda de que la mayor amenaza, tanto para la seguridad de nuestras elecciones como para nuestra democracia, es la desinformación”, declara Glenn Gerstell, ex Consejero General de la Agencia de Seguridad Nacional. “[Los atacantes] no tienen que demostrar que cambiaron el total de votos si simplemente dicen que han cambiado el total de votos”.

La Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de la Infraestructura, órgano del Departamento de Seguridad Nacional, está reforzando su intercambio de información con las autoridades estatales, y planea celebrar reuniones informativas escalonadas con reporteros durante la jornada electoral para diferenciar amenazas reales y falsas. Se está utilizando una página de ‘Control de bulos’ en su sitio web para comprobar ciertos tipos de desinformación conocidos, como el contenido que sugiere que un cambio en el escrutinio de los votos después de la madrugada de hoy es señal de que atacantes extranjeros han hackeado las elecciones.

“Seguimos confiando en que ningún ciberdelincuente puede cambiar tu voto”, afirmaba Christopher Krebs, director de la agencia, en un vídeo de YouTube la semana pasada. “Pero eso no significa que no vaya a haber actores que intenten instaurar el caos en nuestras elecciones y realizar declaraciones sensacionalistas que exageren sus habilidades”.

El peor escenario es que pase algo y nadie diga nada. Eso significaría que los ciberdelincuentes podrían acabar saliéndose con la suya

La clave está en comunicar esto a los votantes antes de que las campañas políticas o los gobiernos extranjeros actúen, dicen los expertos en ciberseguridad.

“El peor escenario es que pase algo y nadie diga nada, y así [los delincuentes] puedan salirse con la suya”, declara Marcus Fowler, director de amenazas estratégicas en la empresa de ciberseguridad Darktrace y exoficial de la CIA.

CISA ha estado informando a las autoridades estatales de intentos de ataques, incluido uno iraní que supuestamente se dirigió a las páginas web electorales el mes pasado, explica Trevor Timmons, director de información de la Secretaria de Estado de Colorado. Timmons afirma que su equipo también se está comunicando con otras autoridades estatales en un espacio virtual organizado por el Elections Infrastructure Information Sharing and Analysis Center, consorcio de intercambio de información.

Tres miembros del personal dedicado a la desinformación ayudaron a los gobiernos locales de Colorado el mes pasado a conseguir verificar sus cuentas en las plataformas de redes sociales, declara Timmons. Cuando la semana pasada circularon por Twitter rumores de que las restricciones estatales por el covid-19 provocarían el cierre de los colegios electorales, dice, su equipo publicó avisos precisos de que la votación en persona seguiría en pie. “Las opiniones son entretenidas. Los hechos son mejores”, declara.

Foto: Votación en Arizona. (EFE)

Timmons dice que su equipo de desinformación está buscando sobre todo medios en los próximos días que estén “manifiestamente relacionados con Rusia, China e Irán”, en lugar de publicidad engañosa de actores nacionales como campañas políticas o defensores de la teoría conspiratoria ‘QAnon’.

Las plataformas de redes sociales han realizado ajustes para limitar la difusión de contenido falso y engañoso. Twitter declaró este lunes que considerará como precipitados los tuits sobre resultados de candidatos y cuentas estadounidenses con más de 100.000 seguidores si se mandan antes de que las autoridades locales o los medios de comunicación nacionales den por concluidas las elecciones. En los últimos días, la plataforma ya ha calificado de información manipulada un tuit del exdirector interino de Inteligencia Nacional Richard Grenell que pretendía mostrar al candidato demócrata Joe Biden sin mascarilla en un sitio cerrado durante la pandemia, y un vídeo aparentemente editado que sugería que Biden se dirigió al estado equivocado en una concentración reciente.

Foto: Una mujer en el porche de la Casa de Trump, en Latrobe, Pensilvania. (Carlos Barragán)

Facebook también calificará de forma similar todo contenido que describa el voto por correo como fraudulento y notificará a los usuarios si un candidato canta victoria de forma prematura. La compañía, que dejó de vender nueva publicidad política la semana pasada, ha advertido con antelación de atacantes extranjeros que exageran sus habilidades para generar confusión.

Dicho ‘hackeo de percepción’ puede ser especialmente efectivo dado el partidismo político y las divisiones sociales que han salido a la luz en una carrera presidencial muy reñida, declara Jim Langevin, Representante Demócrata por Rhode Island y cofundador del grupo parlamentario sobre ciberseguridad. “[Los delincuentes] ganan ventaja cuando pueden sembrar dudas y miedo”, afirma.

La jornada electoral pondrá a prueba cuatro años de preparaciones estadounidenses para bloquear un ciberataque a sus sistemas electorales. Pero las autoridades se enfrentan a un desafío subsecuente: la desinformación que podría volverse más dañina cuanto más tiempo se tarde en proclamar al vencedor.

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