Caretas fuera: Facebook es una 'app' política
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Cambios estériles

Caretas fuera: Facebook es una 'app' política

Pese a todos los esfuerzos que ha hecho para no alcanzar ese punto, lo cierto es que la red social es ahora una aplicación de contenido político y sus usuarios no parecen molestos

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Por mucho que lo intente, la política se ha convertido en un amigo al que Facebook no puede bloquear.

En medio de una presión que llega desde todos los ángulos, la red social lleva tiempo adoptando diferentes estrategias para tratar de frenar la difusión del discurso del odio, la desinformación y los anuncios políticos de su plataforma. Esta semana, afirmaban que han vetado la publicidad política de cara a la inminente campaña de las presidenciales en EEUU.

El CEO, Mark Zuckerberg, explicaba que estas nuevas medidas están pensadas para combatir la crispación social en "una nación que ya está muy dividida". El problema es que ya se ha alcanzado un punto en el que cualquier intento por despolitizar la plataforma puede ser estéril, en el mejor de los casos, y dañino para sus usuarios, en la peor de las situaciones. La red social, que comenzó como un inocuo proyecto de estudiantes compartiendo fotos unos con otros, ha pasado de ser una aplicación personal a una política.

Foto: El movimiento QAnon está muy presente en todos los actos de Donald Trump (Reuters/Patrick Fallon)

Lo cierto es que la mayoría de los casi 1.800 millones de personas que entran diariamente en su perfil de Facebook parecen estar allí para leer o para participar del discurso político. Es virtualmente imposible escapar de esos contenidos en la plataforma, sin importar que las publicaciones hablen del covid-19, de la justicia social o de las elecciones.

Los intentos de Facebook por limitar la desinformación pueden haber provocado todavía más división en la sociedad. Añadir un 'banner' sobre información para votar, como han hecho, puede ayudar a la población a conocer cómo y dónde votar cuando llegue el día de los comicios, pero también hace que los usuarios entren a la 'app' y ya capten la atmósfera cargada de política. Además, dar la opción de bloquear anuncios de política hace que los usuarios solo vean los que comparten sus amigos, creando un efecto de rebote.

Foto: El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg. (Reuters)

La esencia del problema es que las líneas que separan lo político de lo personal son cada vez más difusas, ya que el usuario medio de Facebook en Estados Unidos, sobre todo en un año marcado por la pandemia, la recesión y las elecciones, está cada vez más interesado en la política. Los hay que piensan que una publicación personal es ya una declaración de corte ideológico. Ese no era el objetivo de Zuckerberg, pero Wall Street prevé que Facebook facture 80.000 millones de dólares este año gracias a los impactos publicitarios, por lo que parece difícil que se produzcan cambios realmente relevantes.

Poco importan todas las fallas que ponga la compañía para tratar de mantener la plataforma lo más segura posible. La realidad es que la profunda división política que hay en Estados Unidos seguirá existiendo, sin que haya una forma fácil de separar lo que es una simple foto de lo que parece un mensaje político. Quizá la mejor forma de afrontar la situación sea explicar justo eso.

Por mucho que lo intente, la política se ha convertido en un amigo al que Facebook no puede bloquear.

Mark Zuckerberg Recesión