Cártel Jalisco Nueva Generación: así opera el nuevo peligro público nº 1 de México
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CONTROLA LAS DROGAS Y LA VIOLENCIA

Cártel Jalisco Nueva Generación: así opera el nuevo peligro público nº 1 de México

El Cártel de Jalisco Nueva Generación controla el comercio de fentanilo y metanfetaminas y ha eclipsado al famoso Cártel de Sinaloa, antes dirigido por El Chapo

Foto: Cártel Jalisco Nueva Generación: amenaza de seguridad nº 1 en México. (El Confidencial/WSJ)
Cártel Jalisco Nueva Generación: amenaza de seguridad nº 1 en México. (El Confidencial/WSJ)

A finales de junio, más de veinte individuos armados tendieron una emboscada al amanecer, disparando al Jefe de Policía de Ciudad de México mientras su convoy pasaba por la frondosa e icónica Reforma Avenue y alterando la calma del barrio más elegante de la capital, donde viven embajadores, ministros del gobierno y magnates.

Con fusiles Barrett, los agresores acribillaron el vehículo blindado de Omar García Harfuch con más de 400 balas. El Jefe de Policía, herido tres veces, sobrevivió, e incluso fue capaz de mandar varios tuits desde la cama del hospital tras ser operado de urgencia para asegurarse de que todo el mundo supiera a quién culpaba del ataque: al Cártel Jalisco Nueva Generación, un grupo que los oficiales antidroga de EEUU consideran la mayor amenaza criminal de droga para EEUU.

Foto: Un graffity de los Zetas en una casa abandonada en Torreon, en el estado mexicano de Coahuila (Reuters)

El cártel, que controla el comercio de fentanilo y metanfetaminas, se ha convertido en la organización criminal más poderosa de México, eclipsando al más famoso Cártel de Sinaloa, que fue dirigido por el señor de la droga encarcelado Joaquín 'El Chapo' Guzmán y ahora la dirigen sus hijos. Más que ninguna banda rival, el Cártel de Jalisco ha convertido en su sello atacar a las fuerzas de seguridad y funcionarios públicos de México directamente, convirtiéndolo en el mayor peligro para la estabilidad, por momentos frágil, del país, dicen antiguos y actuales funcionarios de seguridad.

La banda de crimen organizado ha matado a más de 100 funcionarios públicos en el estado de Jalisco, incluidos policías federales, estatales y locales, soldados, alcaldes, miembros del consejo, el Ministro de Estado de Turismo y un legislador federal, según funcionarios del Estado. En junio, asesinó a un Juez Federal y a su mujer. Ahora, algunos analistas temen que el ataque al Jefe de Policía de la capital indique el inicio de una campaña de represalias más amplia.

"Esta gente tiene capacidad armamentística y dinero para desafiar al estado mexicano", afirma Renato Sales, que fue comisario de seguridad de México de 2015 a 2018. "El Cártel Jalisco Nueva Generación es la amenaza más inmediata para la seguridad nacional de México".

Las autoridades mexicanas declararon que conversaciones telefónicas interceptadas destapan que, en las últimas semanas, el cártel ha elaborado una lista de objetivos con altos funcionarios del gobierno. Uno de ellos, dicen los funcionarios, era García Harfuch, el Jefe de Policía de Ciudad de México. Otro era Enrique Alfaro, el gobernador de Jalisco, cuya capital, Guadalajara, es la segunda ciudad más grande de México.

"Este es un ejemplo del peligro al que se enfrenta el estado de México", dijo Alfaro en una entrevista de radio, tras revelar que las autoridades federales le habían advertido de que su nombre estaba en la lista negra. "Lo que vemos es una amenaza a las instituciones".

Lugar donde fue hallado el inspector general del área jurídica de la Policía Federal de México en el occidental estado de Jalisco, Andrés Izquierdo Velázquez. (EFE)
Lugar donde fue hallado el inspector general del área jurídica de la Policía Federal de México en el occidental estado de Jalisco, Andrés Izquierdo Velázquez. (EFE)

Guanajuato, sangriento campo de batalla

A comienzos de julio, hombres armados irrumpieron en un centro de rehabilitación en la ciudad de Irapuato, en el estado mexicano central de Guanajuato, y mataron a 28 personas. Guanajuato, hogar de miles de estadounidenses jubilados, así como de grandes fábricas de automóviles, se ha convertido en el campo de batalla más sangriento de México. Allí es donde el Cártel de Jalisco está luchando contra bandas locales para arrebatarles el control sobre un mercado de 3.000 millones de dólares en gasolina robada. El ataque al centro de rehabilitación está siendo investigado.

El cártel también se ha convertido en el objetivo nº 1 para la Agencia de Control de Drogas de EEUU (DEA por sus siglas en inglés), que ha ofrecido una recompensa de 10 millones de dólares por información que sirva para capturar a su líder, Nemesio Oseguera. Oseguera es exoficial de la policía que pasó por una cárcel de California por traficar con heroína. Se cree que se esconde en las montañas del sur de Jalisco.

En su informe anual de 2019, la DEA declaró que el cártel cuenta con puntos de distribución en Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston y Atlanta. El Departamento de Justicia de EEUU lo considera "el cártel mejor armado de México".

Para los veteranos de las largas guerras contra la droga en América Latina, los ataques a las fuerzas de seguridad de México son un recordatorio inquietante de la campaña llevada a cabo por el narcotraficante de cocaína Pablo Escobar contra el estado de Colombia a finales de los años 80. Esta fue una ola de terror que incluyó asesinatos de policías y periodistas, el derribamiento de un avión de Avianca y el bombardeo de centros comerciales en la capital.

En 2015, sus miembros derribaron un helicóptero de la Fuerza Aérea. Era la primera vez que un grupo de delincuencia abatía un avión militar

Otros creen que el Cártel de Jalisco está todavía lejos de realizar ataques dirigidos a civiles inocentes como herramienta para obligar al Gobierno a retirarse. "De momento tratamos con criminales que quieren hacer dinero y no con narcoterroristas que quieren imponer una agenda política", dice Manelich Castilla, antiguo Comisionado General de la Policía Federal de México. "Deberíamos hacer todo lo posible para reforzar la agenda anticriminal para que en el futuro no tengamos que enfrentarnos a una agenda antiterrorista". Lo que está claro, sin embargo, es que el cártel es cada vez más audaz.

Desde sus comienzos, el Cártel de Jalisco no tuvo miedo de desafiar de forma violenta al Gobierno mexicano. En 2015, sus miembros derribaron un helicóptero de la Fuerza Aérea mexicana con una granada propulsada por cohete, matando a ocho soldados y a una agente de policía. Marcó la primera vez que un grupo de delincuencia organizada abatía un avión militar en la historia.

El CJNG, como se le conoce por sus siglas, ahora opera en 27 de los 32 estados mexicanos, desde los 16 estados en 2015, según un informe de inteligencia mexicano reciente. Mientras que los cárteles rivales se han debilitado por conflictos internos, a veces separándose en decenas de bandas en conflicto, el Cártel de Jalisco ha mantenido un liderazgo ampliamente unificado, declara un oficial de inteligencia mexicano.

Foto: 'El Mencho', el narco más buscado del mundo por el que pagan 9 millones por su cabeza. (DEA)

Armas y extradiciones

La banda es conocida por su entrenamiento y tácticas paramilitares. Los soldados mexicanos han embargado fábricas improvisadas en las montañas de Jalisco donde los miembros del cártel ensamblaban sus propios rifles de asalto, declara un antiguo Jefe de la Policía Nacional. Las autoridades locales encontraron una copia en inglés desgastada de 'El Arte de la Guerra' de Sun Tzu, el cásico tratado militar chino, en un campo abandonado.

Algunos analistas de seguridad creen que el cártel está respondiendo a golpes recientes que ha recibido en ambos lados de la frontera entre EEUU y México.

Algunos de esos golpes han sido sumamente personales. En febrero, Rubén Oseguera, el hijo de 30 años y aparente heredero del líder del cártel, fue extraditado a EEUU para enfrentarse a cargos por tráfico de drogas en Washington. El joven Oseguera había luchado por evitar la extradición desde su detención en 2015. Pero las extradiciones de México a EEUU se han disparado este año después de que el Fiscal General de EEUU William Barr las convirtiera en prioridades en negociaciones con altos funcionarios mexicanos.

En junio, un Juez Federal y su mujer fueron disparados y asesinados en el estado de Colima, colindante con Jalisco. El juez estaba implicado en uno de los casos contra el joven Oseguera.

Rubén Oseguera ha declarado que es inocente de todos los cargos de los que se le acusa.

Muchos analistas dicen que el 'gang' puede haberse enfadado también por percibir cierto favoritismo de AMLO por el cártel de Sinaloa

En junio, el Ministro de Finanzas de México afirmó que había congelado cerca de 2.000 cuentas bancarias asociadas al cártel de Jalisco. En marzo, EEUU dijo que había arrestado a más de 600 personas en todo el país y dictaminado alrededor de 350 imputaciones de personas vinculadas al cártel.

"Creo que el cártel de Jalisco está en una lucha de venganza por los daños que creen que han sufrido", dice Eduardo Guerrero, un analista de seguridad mexicano. "Estamos al principio de una ola de masacres y asesinatos de policías y funcionarios judiciales. Es parte de una estrategia para mostrar resistencia al Gobierno".

Muchos analistas dicen que el 'gang' puede haberse enfadado también por percibir cierto favoritismo del presidente Andrés Manuel López Obrador por su rival principal, el cártel de Sinaloa. En los últimos dos años, el presidente ha declarado que se compadeció de 'El Chapo' cuando fue condenado a cadena perpetua en EEUU. También se reunió brevemente con la madre del capo de la droga, prometiendo ayudarla a conseguir un visado para EEUU para visitar a su hijo. Y el año pasado, ordenó la liberación del hijo de Guzmán, cuyas fuerzas armadas habían sido arrestadas brevemente después de que hombres armados del cártel atacaran la ciudad. El presidente dice que actuó para evitar un baño de sangre.

"Mientras el Gobierno no cruce la línea y favorezca a un grupo, se mantienen ciertas normas", dice Sales. "Pero, para bien o para mal, el cártel de Jalisco cree que el Gobierno ya ha cruzado esa línea. Eso es lo que parece". La Secretaría de Seguridad Pública de México no contestó a nuestras llamadas.

CJNG, un grave problema para Andrés Manuel López Obrador. (Reuters)
CJNG, un grave problema para Andrés Manuel López Obrador. (Reuters)

Importantes detenciones

El intento de asesinato del Jefe de Policía de Ciudad de México, que dirige un mando de unos 90.000 oficiales, representa un desafío sin precedentes, comentan algunos analistas.

El Departamento de García Harfuch ha realizado importantes detenciones en los últimos meses de líderes de dos mafias preocupantes en Ciudad de México, una de las cuales está aliada con el cártel de Jalisco. Pero un alto funcionario de la capital dice que el ataque puede haber sido una venganza personal. García Harfuch era la cabeza del Departamento de Inteligencia de la Policía Federal cuando el hijo de Oseguera fue arrestado en 2015, explica el oficial.

La creciente firmeza del cártel supone un problema para López Obrador. El presidente asumió el cargo en 2018 con la promesa de que acabaría con la espiral de violencia en México combatiendo la pobreza. Hasta ahora, la violencia ha aumentado, y México anunció una cifra récord de homicidios en 2019.

Puede que desmantelar el Cártel de Jalisco solo conduzca a la fragmentación de la organización y a más violencia interna, según algunos analistas. Pero, si López Obrador no responde con firmeza, advierte, estará mandando un mensaje al crimen organizado de que tienen impunidad.

"López Obrador es un misterio", dice Falko Ernst, analista de seguridad en la organización no gubernamental International Crisis Group. "Si actúa de forma audaz, debilitará su propio discurso. Si no actúa, el cártel lo percibirá como un mensaje de impunidad".

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