¿Subvencionar a los turistas para que vengan? Así ha ido el experimento japonés
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un plan de 10.000 millones

¿Subvencionar a los turistas para que vengan? Así ha ido el experimento japonés

Las políticas niponas para alcanzar la recuperación económica están provocando críticas debido a la ola de rebrotes que se están registrando en Tokio y su área de influencia

Foto: EC.
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Tokio está sufriendo una ola de rebrotes mientras muchas partes del país están virtualmente libres de virus. El repunte de infecciones llega, además, justo cuando el Gobierno arranca su plan de 10.000 millones para promocionar el turismo y animar a los habitantes a que visiten otras zonas del país. Ya hay quienes se preguntan si ha sido buena idea.

"Si la gente no se mueve, el virus no se mueve. Es sentido común. Incluso los alumnos de Primaria lo entienden", explica Soichiro Miyashita, alcalde de Mutsu, una localidad al norte de la isla principal del país. Miyashita se plantea cerrar los atractivos del pueblo para evitar que lleguen visitantes.

El experimento japones de dar incentivos para el turismo, similar al que ya están preparando otros países, ha calentado el debate sobre si los gobiernos deberían animar al consumo y a los viajes, actividades que eran vitales para las economías antes de la pandemia.

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"Hemos recibido muchas reclamaciones para dar incentivos al turismo, tanto de la propia industria como del resto de sectores que orbitan alrededor. Estarán en marcha justo para las vacaciones de verano, la época con más movimiento del año", alega Kazuyoshi Akaba, ministro de Turismo, que defiende la decisión de poner en marcha los estímulos el día 22 de julio.

Los turistas extranjeros que visitan Japón dejan unos 40.000 millones anuales en el país, un dinero que este año se ha evaporado porque el Gobierno ha cerrado sus fronteras a casi todo el mundo.

El miércoles, la oposición pidió que se retrasen las políticas de promoción del turismo, chocando con un Gobierno que mantiene que se pueden llevar a cabo de manera segura. Jun Azumi, un parlamentario de la oposición, asegura que los ciudadanos a los que representa consideran que es "extraño que las personas se vayan de viaje en estas condiciones, cuando los niños no pueden ni hacer excursiones con el colegio".

Personas caminando por una calle de Tokio. (Reuters)
Personas caminando por una calle de Tokio. (Reuters)

Una situación similar se está viviendo en Reino Unido, donde el plan del Gobierno para pagar el 50% de las cenas que se hagan fuera de casa —hasta un máximo de 13 libras por persona— comienza en agosto. Los críticos ya alegan que el plan acabará subvencionando los comportamientos que más difunden el virus.

En comparación con EEUU, Japón tiene una crisis sanitaria relativamente pequeña, con 22.000 casos y algo menos de 1.000 muertos. En cualquier caso, Tokio está sufriendo un rebrote en las últimas semanas, con muchos infectados de corta edad. Las autoridades culpan a los bares y al ocio nocturno.

La decisión de dar subvenciones a los turistas se hizo pública el mismo día que se registraban 243 infectados nuevos en Tokio, la cifra más alta en un día.

Bajo esta campaña, el Gobierno subvenciona los costes de viajes y alojamiento hasta 190 dólares la noche. El programa reintegra también el 35% del dinero en efectivo, empezando en septiembre, y dará otro 15% adicional en cupones que se pueden usar en tiendas durante el viaje. De momento, parece que la demanda está subiendo.

Foto: Una mujer en kimono, en Kioto, Japón. (EFE)

Yumiko Hayashi, una instructora de zumba del centro del país, explica que la campaña la ha animado para retomar sus vacaciones familiares, algo que ya veía imposible. "Quería irme de viaje con mi familia antes de esta segunda ola, pero no pudimos hacerlo. Los costes de cuatro personas son altos, pero con los subsidios hemos pensado en coger un hotel mejor", dice Hayashi.

En el portal de viajes que operan Line y Venture Republic, el número de reservas se disparó un 40% el fin de semana en que fueron anunciados los subsidios. All Nippon Airways ha recuperado sus planes iniciales de vuelos y estará operando al máximo entre el 7 y el 17 de agosto.

Desde que el primer ministro, Shinzo Abe, levantó el estado de emergencia a finales de mayo, se han visto signos de recuperación. Una encuesta del Gobierno entre trabajadores como taxistas o camareros arrojaba que la sensación de mejoría crecía en junio a su mayor ritmo desde que se empezaron a registrar estos datos en 2002.

Foto: El barrio de Kabukicho, en Tokio. (Reuters)

Pese a ello, las previsiones que publicó el banco central de Japón el pasado miércoles dictaban que la economía se hundió entre un 4,5% y un 5,7% hasta finales de marzo. Abe, que está valorando convocar elecciones este mismo año, está deseando que la economía se recupere lo antes posible.

La gran ayuda del primer ministro, la jefa de gabinete Yoshibide Suga, explicó en un discurso el pasado sábado que hay que priorizar la recuperación, minimizando el temor a una segunda ola de infecciones a nivel nacional. "No es ninguna exageración decir que los rebrotes son un problema de Tokio", decía.

El gobernador de Tokio, Yuriko Koike, no tardó en responder, asegurando que la combinación de estimular el turismo y vetar las actividades que suponen un alto riesgo que publicita el Gobierno era como poner el aire acondicionado y la calefacción a la vez

Los ciudadanos protestaban en redes sociales y pedían que el dinero para subvencionar viajes se utilizara en otra cosa. Uno de los 'hashtags' más utilizados en Twitter Japón esta semana se traduciría en "por favor, suspendan las campañas de turismo".

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