DFW: el aeropuerto más concurrido del mundo ya no es el que te imaginas
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DFW: el aeropuerto más concurrido del mundo ya no es el que te imaginas

El más concurrido es un título sospechoso en medio de una pandemia. Aun así, ha visto más vuelos de pasajeros que cualquiera. "Resulta raro tener tanto movimiento"

Foto: Foto: EC.
Foto: EC.

Con las restricciones de viaje provocadas por el coronavirus, el Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth (DFW) se ha convertido inesperadamente en el más concurrido del mundo, por defecto. Hay una cola esporádica en el mostrador de Chick-fil-A y también otra fila puntual de aviones esperando para despegar. El Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth parece... algo ocupado.

Y con eso basta para convertir a DFW en el aeropuerto más concurrido del mundo.

El aeropuerto internacional en expansión de Texas, con siete pistas de aterrizaje y cinco terminales, tiene operativos más del 90 % de sus puertas de embarque y la mitad de sus restaurantes. Normalmente, el DFW está por detrás de Atlanta, Chicago O'Hare y Los Ángeles en despegues y aterrizajes. Pero debido a la transformación instantánea del sector aéreo, DFW se sitúa, al menos temporalmente, en la cima, lo que conlleva implicaciones a largo plazo para los viajeros.

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En las dos últimas décadas, las aerolíneas han avanzado hacia más vuelos directos, evitando los grandes aeropuertos centrales en medio del país. Ahora los aeropuertos 'midcontinent' están de vuelta. En los próximos años, muchos pasajeros encontrarán que tienen que hacer escalas en vez de volar directamente.

'American Airlines', que hace de DFW su hogar, ha estado impulsando las conexiones más que sus competidores, centrándose principalmente en DFW y Charlotte, Carolina del Norte. La aerolínea incluso anunció que retiraba cinco rutas a Asia desde Los Ángeles, convirtiendo a DFW en su principal vía transpacífica. Desde alrededor de 200 vuelos al día en DFW, 'American' operará 667 vuelos al día a finales de este mes. El verano pasado, operó más de 900 al día y con aviones más grandes.

En mayo, DFW operó 12.109 vuelos de pasajeros de salida, superando al Aeropuerto Internacional de Chengdu-Shuangliu de China en 86 vuelos por el título del más concurrido del mundo, según apuntan desde Cirium, firma de datos y analíticas de viaje con sede en Londres. En junio, DFW aumentó su ventaja sobre Chengdu, dicen desde la firma de análisis.

El más concurrido es un título sospechoso en medio de una pandemia -incluso DFW ha perdido la mitad de su actividad-. Aun así, ha visto más vuelos de pasajeros que cualquiera. "Resulta raro tener tanto movimiento", dice Sean Donohue, director general del DFW.

Foto: Protesta de los trabajadores de un salón de bronceado tras la apertura del local contra las recomendaciones de la salud por el covid (Reuters)

Chengdu ha tenido aviones de pasajeros más grandes, así que tiene más plazas de salida, apuntan desde Cirium. Y, si contamos los vuelos de carga, tiene más despegues en total. Entre los aeropuertos de EEUU, los vuelos programados en DFW en junio superaron a Atlanta, Denver, Charlotte y Chicago O'Hare en ese orden, según OAG, otra empresa de datos.

En DFW, los clubes de 'American' han reabierto y, mientras el flujo de pasajeros aumenta y disminuye según los vuelos de conexión, las terminales se presentan completamente normales a ratos. Cerca del 90% de las puertas se utilizan para la ráfaga de por la tarde, y como 'American' amplió su horario de nuevo el martes, dice Donohue, el aprovechamiento se acercará al 100% en hora punta.

El aumento de tráfico significa que, en horas críticas, los pasajeros no podrán mantener la distancia social en las terminales domésticas, dice. Enviar a más pasajeros alrededor del país y fuera puede resultar ser una gran preocupación, sobre todo si el virus sigue escalando en Texas.

El aeropuerto tiene lo que llama un equipo de ataque de 150 trabajadores patrullando para desinfectar continuamente áreas con alto contacto. Ha añadido unos 300 dispensadores de gel desinfectante en paneles publicitarios y todo tipo de ubicaciones. Para finales de julio, los servicios serán completamente sin contacto -papel, jabón, inodoros, grifos de agua automáticos-. Los sensores en los dispensadores de papel avisan a los trabajadores cuando se está acabando.

Las mascarillas son ahora obligatorias en el aeropuerto. Los empleados pueden realizarse el 'test' cuando quieran sin coste alguno.

El aumento de tráfico significa que, en horas críticas, los pasajeros no podrán mantener la distancia social en las terminales

Se necesita una gran demanda para completar aviones en rutas directas sin pasajeros con conexión. Eso no existe hoy en día en EEUU, y puede que no exista en mucho tiempo. Así que las aerolíneas miran al futuro reforzando los aeropuertos centrales, donde el número de conexiones posibles a menudo determina lo llenos que van los vuelos.

Desde el aeropuerto afirman que esperan que en julio el tráfico de pasajeros se reduzca solo un 45%. Eso es bastante mejor que la caída del 95% que predecían a principios de abril, y más resistente que en otros aeropuertos estadounidenses.

Donohue decidió al principio de la pandemia que el aeropuerto no iba a cesar temporalmente a ninguno de sus 2.000 empleados, así que cuando el tráfico empezó a restaurarse rápidamente, había muchos trabajadores disponibles. Esa decisión fue apoyada cuando la ley CARES, el rescate federal a las compañías aéreas, convirtió a los aeropuertos en aptos. DFW recibió 300 millones de dólares.

DFW eximía a los concesionarios de pagar el alquiler si cerraban. Si se mantenían abiertos, les reducían el alquiler de forma significativa. Las ayudas también pagaron una parte de sus ingresos al aeropuerto, pero las garantías mínimas anuales fueron eliminadas hasta el próximo marzo. Esas políticas hicieron que el aeropuerto se comiese 70 millones de dólares en beneficios potenciales, dice Donohue.

Se han aplazado 100 millones de dólares de tasas de aterrizaje y en alquileres de terminales para las aerolíneas -lo pagarán más tarde.

El aeropuerto espera que en julio el tráfico de pasajeros se reduzca solo un 45%. En abril predecían una caída del 95%

Ray Mickens, dueño de M2 Concepts, operador de varios establecimientos alimenticios en DFW, dice que la actividad se ha multiplicado por dos desde finales de marzo y principios de abril. "La gente está ansiosa por salir", dice.

Mickens, que fue 'cornerback' en la National Football League durante 11 años, contrató de nuevo a gente, luego tuvo que cerrar los bares cuando Texas retrocedió y ordenó que se volvieran a cerrar los bares. Ahora no está seguro de si decirles que sigan viniendo a trabajar o no. "Ahora mismo nuestro desafío es lidiar con las regulaciones", afirma.

El aeropuerto se adentró en la pandemia en plena forma financiera, con 600 días operativos en caja. Donohue dice que DFW puede reducir sus costes operativos todavía más aprovechando los tipos de interés más bajos y refinanciando deuda. Además, asegura que la comunidad norte de Texas, que posee y opera en el aeropuerto, básicamente está invirtiendo para mantener su maquinaria económica en funcionamiento para ayudar a la economía local a recuperarse. "Los aeropuertos siempre han sido un motor económico enorme, pero ahora son más importantes que nunca", dice.

El aeropuerto frenó las obras de una nueva terminal inmensa -puede que ahora queden años hasta que se necesite-. Pero ha acelerado algunos proyectos de construcción, incluida una expansión de cuatro puertas de embarque en la terminal internacional principal del aeropuerto y la reconstrucción de algunas puertas en una de las terminales de 'American'. La reconstrucción de una de las pistas de aterrizaje se ha acelerado, empezando en junio en vez de en diciembre.

"Estoy gratamente sorprendido con todo esto, pero también soy realista", declara Donohue. "Después del Día del Trabajo, vamos a tener que ser muy eficientes en cómo dirigimos el aeropuerto, porque no vamos a ver este tráfico después del Día del Trabajo".

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