Francia canceló el fútbol demasiado pronto y ahora se arrepiente: "Debemos ser idiotas"
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La ligue 1 quedó sin campeón

Francia canceló el fútbol demasiado pronto y ahora se arrepiente: "Debemos ser idiotas"

La liga de fútbol francesa fue la primera de las grandes en cancelar la temporada. Ahora, mientras el resto vuelven a la acción, los equipos se lamentan de la decisión del Gobierno

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Francia todavía estaba confinada cuando el Gobierno tuvo que tomar una de las decisiones más costosas y dolorosas de la historia del deporte galo. Con 101 partidos por jugar, la liga de fútbol quedó suspendida en abril. El deporte era lo menos esencial en ese momento.

Por entonces, la gente solo podía ir a la compra si tenía permiso, y solo podía moverse en un kilómetro a la redonda. Las opciones de que se pudiera retomar el campeonato de fútbol parecían remotas. Cuando el Gobierno suspendió todos los deportes hasta agosto, los dirigentes de la competición no vieron más opción.

Fue entonces cuando el resto de Europa demostró que la había. Posponiendo la competición en vez de cancelarla, ahora prácticamente todas las demás ligas tienen un plan para retomar la marcha donde la dejaron en marzo. La Bundesliga alemana lleva jugándose desde mediados de marzo y España, Inglaterra e Italia estarán haciendo lo propio para finales de junio.

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Los clubes franceses solo pueden lamentarse. La Ligue 1 es una de las cuatro ligas europeas que han cancelado la temporada, junto a Países Bajos, Bélgica y Escocia. "Duele que no haya fútbol. Me duele no ver a mi equipo. Me dan envidia el resto de países", explica el dueño del Lille, Gerard Lopez, en una entrevista.

Jean-Michel Aulas, el excéntrico dueño del Olympique de Lyon, está más que celoso. Está furioso. Con otros clubes respaldándole, Aulas está decidido a tomar acciones legales contra la Ligue de Football Professionnel, organismo que dirige el fútbol profesional en Francia. Espera convencer a la Justicia de que la cancelación de la temporada fue prematura y quiere forzar una reanudación. "Debemos ser idiotas", dijo Aulas a 'L'Equipe' usando una palabra más gruesa que idiotas.

Aulas dice que la suspensión le ha costado millones, y que le han arrebatado la posibilidad de entrar en la lucrativa Champions League —el Lyon marchaba séptimo, a 10 puntos de los puestos clasificatorios para la Champions—. También cree que el Gobierno malinterpretó las directrices de la UEFA que dictaban que las competiciones debían terminar antes del 3 de agosto.

Foto: Karim Benzema celebra el gol marcado en el derbi disputado en el Bernabéu. (EFE)

Junto al Lyon, también se han quejado el Amiens y el Toulouse. Ambos estaban en las posiciones de descenso cuando se canceló la liga, lo que significa que bajarán a segunda división.

Pese a que la demanda tiene pocas opciones de prosperar, los dueños de los clubes franceses tienen motivos para mirar con envidia la gestión de España, Italia o Reino Unido, que han sufrido duramente la pandemia y pese a ello han encontrado el camino para retomar el fútbol. Alemania, con su elaborado protocolo de seguridad, se ha convertido en ejemplo de cómo volver, mientras que Francia es el modelo de una cancelación apresurada.

"¿Por qué teníamos que ser los primeros? ¿Por qué no nos tomamos más tiempo para pensarlo? En vez de alinearnos con las grandes ligas, lo hicimos con las pequeñas", lamenta Lopez.

El regulador de la liga y el Gobierno francés se mantienen firmes en su decisión de evitar una vuelta apresurada y piensan ya en la temporada 2020-2021. Los equipos empezarán a entrenar este mes para comenzar el calendario habitual en agosto.

Neymar (i) y Mbappe se saludan en un partido del PSG. (Reuters)
Neymar (i) y Mbappe se saludan en un partido del PSG. (Reuters)

"La salud pública está mejorando, pero como el primer ministro nos ha recordado, hay que mantener la cautela. Las buenas noticias son que podremos empezar con normalidad y con algunos aficionados en las gradas ya en agosto", decía la liga en un comunicado.

El daño a los clubes se cuenta ya por centenas de miles de euros, superando el préstamo del Gobierno a la liga de 225 millones. Los operadores de televisión han congelado los pagos pertenecientes a este año, dado que no tienen nada que emitir. La venta de entradas será inexistente en un futuro cercano y los equipos que tenían pensado vender jugadores para llenar las arcas tendrán que afrontar el mercado de fichajes más frío de los últimos años.

Para un equipo como el Lille, con su estadio de 50.000 espectadores, todos esos factores suponen un fuerte golpe financiero. El momento de la cancelación de la liga no pudo ser peor. En ese momento, el Lille estaba luchando con el Rennes por un puesto en la próxima Champions League. En vez de competir en los 10 partidos que le quedaban, tendrá que aceptar quedarse con la cuarta plaza por un solo punto de diferencia. Tendrá que jugar la Europa League, lo que le costará decenas de millones de euros.

Foto: EC.

"Respeto al máximo la parcela médica. Pero el mínimo respeto que merecía el fútbol francés era que nos alineáramos con el resto de países para darnos la oportunidad de retomar la competición. Nos hemos hecho daño a nosotros mismos", dice Lopez.

Ir en dirección contraria al resto de Europa también provoca preguntas sobre qué hacer con los dos clubes franceses que todavía están vivos en la actual Champions League. El Paris Saint-Germain tiene ya billete para los cuartos de final, mientras que el Lyon se preparaba para la vuelta de octavos contra la Juventus. La UEFA tiene toda la intención de completar el torneo.

Pase lo que pase, los equipos franceses tienen que sentir que están en desventaja. No han jugado un minuto de fútbol competitivo desde marzo. "Nos vamos a ver a principios de agosto con los pies de plomo contra la Juventus", dice Aulas.

Mientras, los conjuntos galos miran a Europa y a sus ligas sabiendo que a ellos les queda todavía la mitad de sus 'vacaciones' de cinco meses.

"Siempre habrá equipos que se pregunten '¿y si...?'. Recordaremos este momento como uno de los peores del fútbol francés", sentencia Lopez.

Francia todavía estaba confinada cuando el Gobierno tuvo que tomar una de las decisiones más costosas y dolorosas de la historia del deporte galo. Con 101 partidos por jugar, la liga de fútbol quedó suspendida en abril. El deporte era lo menos esencial en ese momento.

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