Los Angeles 1992 vs. Mineápolis 2020: por qué esta vez es distinto
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Los Angeles 1992 vs. Mineápolis 2020: por qué esta vez es distinto

Los manifestantes se están concentrando en zonas ricas de las ciudades, un cambio importante respecto a las revueltas tras la paliza que recibió Rodney King hace casi 30 años

Foto: EC.
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Los manifestantes recorrieron las calles de Venice Beah cantando el nombre de George Floyd mientras iban al centro de la ciudad y luego se arrodillaron en medio de Sunset Boulevard. Los grafitis y los cristales rotos cubrieron una tienda de moda. Los agentes de la Guardia Nacional, con sus rifles de asalto, bloquearon el acceso a los comercios que estaban siendo saqueados. El toque de queda empezaba a las 19 horas.

Los disturbios han envuelto el centro de Los Ángeles está semana, a unos niveles que no se veían desde 1992.

Por entonces, la chispa que prendió el fuego fue el vídeo de cuatro policías de Los Ángeles, blancos, apaleando a Rodney King. Ahora ha sido el vídeo del asesinato de George Floyd a manos de un agente de Mineápolis, un doloroso recordatorio para los angelinos de que la violencia policial contra los afroamericanos sigue vigente.

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En comparación con 1992, estas protestas en Los Ángeles están mucho más organizadas, son más pacíficas y se concentran en las zonas ricas de la ciudad, como el centro, donde el gobierno de la segunda ciudad más poblada de EEUU tiene su sede.

"Solo cuando llevamos las protestas a esos espacios el poder se da cuenta del dolor y la rabia que sentimos", explica Melin Abdullah, profesora de estudios panafricanos en la Universidad de California State, y organizadora de Black Lives Matter.

Las revueltas de 1992 comenzaron cuando cuatro agentes de la policía fueron descubiertos usando excesiva fuerza contra Rodney King. La rabia se transformó en violencia al sur de Los Ángeles, un barrio de mayoría afroamericana, destrozando la ciudad. Más de 60 personas murieron, 10 a manos de la policía y la guardia nacional. Miles de edificios fueron destruidos. La policía directamente se marchó y dejó que toda la zona ardiera.

Las protestas de esta semana, por contra, han estado organizadas y han tenido lugar en toda la ciudad, con concentraciones pacíficas. Pese a que muchas tiendas han sido saqueadas, la violencia ha sido muy baja en comparación. Nadie ha muerto.

Connie Rice, abogada especializada en derechos civiles que ha trabajado con la policía en reformas legislativas, ha explicado que las relaciones del cuerpo y los residentes no es perfecta, pero ha mejorado sustancialmente con altos mandos que han cambiado la cultura en la que muchos agentes se veían como soldados en zona de guerra.

Los tiroteos de los agentes de policía han caído. Están en su nivel más bajo de los últimos 30 años, con disparos a 26 sospechosos frente a los 115 de 1990. Doce personas han sido asesinadas por la policía en 2019, el cuarto año consecutivo de descensos desde las 21 de 2015.

Foto: EC.

En cualquier caso, las tensiones entre la policía y las minorías raciales existen. El lunes, el jefe de policía, Michel Moore, dijo que hay personas capitalizando la muerte de Floyd y que "su muerte está en sus manos tanto como en la de aquellos policías". Se disculpó rápido y ha sido uno de los que ha denunciado a los agentes que provocaron la muerte de Floyd, pero los manifestantes han pedido su dimisión.

"Las dinámicas no son las mismas que en 1992. Pero el problema de fondo en la policía sigue existiendo", dice Rice.

Esos problemas están compuestos por la falta de oportunidades económicas en las minorías y por el hecho de que han sido mucho más afectadas por el coronavirus y sus consecuencias. "Si dejas a la gente en un desierto de oportunidades y sin esperanza, vas a obtener revueltas", explica Rice.

Al contrario que en 1992, los manifestantes tienen demandas concretas, incluyendo recortes a la policía. El alcalde, Eric Garcetti, respondió el miércoles asegurando que han identificado recortes por valor de 250 millones que debían haber sido invertidos en empleo, educación y salud en las zonas con mayor porcentaje de población perteneciente a una minoría. También anunció cambios en la política policial incluyendo la obligación de actuar cuando los agentes vean un uso inapropiado de la fuerza.

"Este es un momento al que miraremos dentro de 20 años y podremos decir que hemos hecho lo correcto", dijo el edil demócrata en un discurso emitido por internet. Este martes, Hollywood Boulevard apareció forrado de carteles que pedían "reducir los fondos de la policía".

"Me alegro de que todo el mundo, sin importar su color de piel, esté unido", dice Brandon Allen, un afroamericano de 30 años, que ha acudido a protestar por "cómo los afroamericanos han sido oprimidos durante cientos de años".

Esta semana, la muchedumbre, tanto en Hollywood como en el centro, era diversa racialmente, un factor que los activistas consideran necesario para conseguir un cambio real.

Foto: Protesta organizada por 'Black Lives Matter' en Países Bajos en junio de 2020 (EFE)

Debra Scharwath, de 62 años, se unió a las protestas en el centro con su marido, y asegura que lleva tiempo apoyando a Black Lives Matter, pero que esta es la primera vez que se acerca a una concentración. "Ha sido un honor arrodillarme junto a los demás", decía Scharwath, que es blanca.

Garcetti, ha afirmado que apoya las protestas pacíficas, y que la guardia nacional no se desplegará en Los Ángeles "por el recuerdo de 1992". El martes se arrodilló junto a los manifestantes a las puertas del ayuntamiento, algo que imitaron muchos agentes de policía. Pero también advirtió que los agentes de la ley no permitirán la violencia ni los saqueos, destacando que muchos comercios acaban de reabrir sus puertas tras el confinamiento por el coronavirus.

Una de las tiendas saqueadas ha sido Sunny Optometry, en Santa Monica. Los dueños, Alice Sun y su marido Daniel Sjolund, estaban en su casa viendo las cámaras de seguridad mientras los asaltantes destrozaban la puerta, robaban todas las muestras de la tienda y prendían fuego al edificio.

"Todavía tenemos préstamos de estudios. Pedimos dinero prestado para abrir la tienda. Ahora, sin ingresos, no sabemos de dónde vamos a sacar el dinero", dice Sun, de 30 años.

Abdullah, la organizadora de Black Lives Matter, ha afirmado que los medios y los funcionarios han puesto demasiado el foco en los daños a la propiedad privada, y ha criticado la respuesta "muy violenta" de la policía con los manifestantes. Los agentes de Los Ángeles dispararon pelotas de goma y golpearon con sus porras a los concentrados en las protestas durante la semana.

Poco ha cambiado en el cuerpo de policía desde 1992, dice Abdullah, señalando que las muertes provocadas por los agentes de Los Ángeles no empezaron a caer hasta que el movimiento Black Lives Matter empezó a funcionar en 2013.

El cuerpo de policía de Los Ángeles ha rechazado hacer comentarios.

"Creo que estamos en un punto clave. En medio de esta pandemia, las comunidades afroamericanas han estado sobrevigiladas. Y todavía no hay responsabilidades", dice Abdullah.

George Floyd Rabia