LA ENTIDAD APRUEBA SU PRIMER PAGO ESTE MIÉRCOLES

Bankia estrena un dividendo casi tres veces más rentable que su depósito a doce meses

La Junta de Accionistas de Bankia va a aprobar el primer dividendo de la entidad, una remuneración a cuenta de los resultados de 2014 que es casi tres veces más rentable que los depósitos de la entidad

Foto: Bankia estrena un dividendo casi tres veces más rentable que su depósito a doce meses

Este miércoles es el día en el que la junta de accionista de Bankia ha aprobado el pago del primer dividendo de la entidad desde su creación. Tal y como ya aprobó a principios de año el consejo de administración de la entidad, será un pago en efectivo de 0,0175 euros brutos por acción que se traducirá en un montante de 202 millones de euros. De esta cuantía, más del 60% (127 millones de euros) irá a parar a las arcas del Estado a través de la matriz de la entidad, BFA, una vez se proceda al pago, previsiblemente a finales de mayo.

Esta remuneración, que fija el pay out (porcentaje de los beneficios que el banco destina al pago del dividendo) en niveles del 25%, supone una rentabilidad por dividendo del 1,40% sobre los niveles actuales de cotización de 1,23 euros por acción. Este rendimiento, aunque sensiblemente inferior al de otras entidades del Ibex 35 (consulte aquí la comparativa por bancos), es un punto de partida para la entidad nacionalizada dentro del proceso de normalización de la misma.

Bankia pagará un dividendo de 0,0175 euros por acción en efectivo, lo que supone un desembolso de 200 millones de euros y sitúa el pay out en el 25%Ahora bien, si usted quiere invertir sus ahorros en Bankia se puede plantear la cuestión: ¿qué es más rentable contratar uno de sus productos de ahorro (cuentas y depósitos, fundamentalmente) o invertir en acciones de la entidad con la vista puesta, fundamentalmente, en el dividendo. Son dos cuestiones totalmente diferentes. La primera es más segura, la segunda, por regla general, más rentable. Concretamente, el dividendo que estrena Bankia es casi tres veces más rentable que el depósito a un año de referencia que comercializa la entidad a sus clientes rasos (sin la pertinente negociación a pie de ventanilla bancaria). 

Los depósitos a plazo cuentan con el respaldo del Fondo de Garantía que salvaguarda los primeros 100.000 euros invertidos en caso de quiebra de la entidad. Es el producto más seguro por definición, algo de lo que pueden dar fe parte de los clientes del recientemente intervenido Banco Madrid. En el caso de la inversión en acciones, la tranquilidad no está garantizada -también pueden dar fe de ello aquellas personas que invirtieron en Bankia en su salida a bolsa-. A la rentabilidad por dividendo se suma la revalorización -o la depreciación- de los títulos. A ojos del consenso de mercado recogido por Bloomberg, el precio objetivo de Bankia a un año vista se sitúa en los 1,34%, lo que plantea un potencial alcista del 9% desde los niveles actuales.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri

Teniendo en cuenta esta salvedad, la rentabilidad por dividendo que ofrece la entidad es significativamente superior a lo que están ofreciendo actualmente los depósitos a plazo fijo que comercializa Bankia. En el caso de la imposición a seis y doce meses la rentabilidad es del 0,50% TAE. Si el plazo temporal se amplía hasta los 13 o los 24 meses este rendimiento también se ve aumentado hasta el 0,60%. La oferta de depósitos de Bankia está en línea con el resto de principales entidades españolas en las que resulta realmente complicado encontrar una imposición que ofrezca más de un 1% TAE a un año en un escenario de tipos oficiales en mínimos. La contratación para estos productos no exige desembolso mínimo.

Dentro de otros productos de ahorro que oferta la entidad también está la referencia de su cuenta remunerada (Cuenta Superior) que, en este caso, ofrece una rentabilidad del 0,30% TAE para aquellos clientes que mantengan un saldo medio de 10.000 euros. Este producto no admite la domiciliación de nóminas o recibos ya que se trata de una mera cuenta de ahorro.

Sin olvidar el peaje fiscal

En el plano fiscal, cada una de las opciones, la de la inversión en depósitos o acciones, cuenta con su pertinente peaje fiscal de cara a Hacienda. En el caso de los depósitos, el ahorrador sabe en todo momento cuánto va a recibir a vencimiento del producto por inmovilizar su dinero en la entidad de turno. Tras la última reforma fiscal, en vigor desde el pasado 1 de enero, estos productos están expuestos a un gravamen en concepto de IRPF del 20% sobre los rendimientos generados hasta 6.000 euros (22% entre 6.001 y 24.000 euros y 24% a partir de 24.001 euros).

El IRPF se aplica exactamente igual a la hora de gravar las plusvalías generadas con las acciones. No obstante, al ser un producto que puede generar pérdidas, el marco tributario permite compensar éstas con las ganancias obtenidas en otras inversiones (con un límite del 10%) cuando el saldo sea negativo. Para ello, no obstante, siempre habrá que respetar dos máximas: sólo se puede restar entre pares y los números rojos de un año podrán utilizarse durante los cuatro ejercicios siguientes. No obstante, los expertos insisten en que toda inversión en bolsa debe plantearse con vistas a más de un año, ya que si se obtienen plusvalías y se vende antes de que haya pasado un año de la fecha de compra, se aplicará el tipo marginal de cada comunidad autónoma que, en algunos casos, puede superar el 50%

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