EL BANCO CENTRAL SE ESTÁ EMPLEANDO A FONDO

Dinamarca a la desesperada... ¡Salvemos la corona!

las autoridades monetarias locales se están empleando a fondo. Entre enero y febrero han invertido el 14% del PIB danés, ha comprado 36.000 millones de euros para sostener la corona

Foto: Dinamarca a la desesperada... ¡Salvemos la corona!

Desde el arranque de los mercados en directo hemos hablado en varias ocasiones de lo que está pasando con la corona danesa después de que Suiza decidiera dejar flotar libremente el franco suizo contra la euro (ver 15:40 del día 20 de febrero o 07:55 del 23).

La apreciación del 40% que vivió la divisa helvética tras la medida atrajo a muchos especuladores hacia el pequeño estado del norte de Europa, cuyo tipo de cambio está ligado a la moneda única desde la creación de ésta. Una revalorización similar compensaría con creces la financiación necesaria para lanzar dicho ataque (derivada de los tipos negativos que paga Dinamarca por los depósitos).

Y, en definitiva el riesgo es asimétrico: muy limitado a la bajo y extraordinariamente alto al alza.

Pues bien, la desigual lucha entre el David-banco central local y el Goliat-mercados financieros sigue su curso. Tras las victorias del primero en 2009 y 2013, cuando tuvo que emplear a fondo su balance para salvaguardar el llamado 'peg', ¿se producirá en esta ocasión su capitulación definitiva?

De momento, las autoridades momentarias locales se están empleando a fondo. Entre enero y febrero han invertido el 14% del P.I.B danés en defender la paridad. Así, ha comprado 36.000 millones de euros para sostener la corona. El proceso se ha acelerado en el último mes, donde el importe de las operaciones de contención ha supuesto el 9% de la riqueza del país.

De este modo, el balance del Banco Central de Dinamarca (BCDK) queda como sigue:

Como ven, las reservas en moneda extranjera han crecido un 60% año sobre año mientras que los certificados de depósito en coronas danesas lo han hecho un 190% justificando el 83% del incremento. El resto procede de compromisos adquiridos por el propio BCDK, probablemente, con la misma finalidad.

¿Puede seguir actuando a este ritmo en el mercado?

La mayoría de los analistas creen que no y piensan que la ruptura es 'un accidente a punto de ocurrir', incluso si se impusieran medidas radicales como el control de capitales o impuestos a las adquisiciones de DKK.

Pero no todos.

Nordea da hasta cuatro argumentos principales para opinar lo contrario:

1. el peg no es coyuntural, como en el caso suizo, sino estructural: el 'corazón' de su política monetaria;

2. el carry o diferencial de tipos con la deuda alemana se mantiene y le beneficia, algo que va en dirección contraria a la de los especuladores;

3. tras las compras, el balance del BCDK apenas es un 40% de su P.I.B. En el caso de Suiza llegó al 80%. Por tanto le queda munición suficiente en la recámara;

4. y, por último, al contrario de lo que ocurría con el franco suizo, la moneda no está sobrevalorada ni, por tanto, genera distorsiones internas como el franco suizo.

¿Cómo lo ven?

Veremos. De momento la batalla se antoja apasionante. Buenos titulares nos va a dar a lo largo de 2015.

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