MENORES RENTABILIDADES Y FIN DEL APLANAMIENTO

Las curvas de los periféricos se embellecen para su cita con el 'QE europeo'

El dibujo que forman las rentabilidades exigidas a los PIIGS son más bajas y curvas que cuando Grecia solicitó el rescate o el día que Draghi 'salvo' el euro

Foto: El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. (EFE)
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. (EFE)

Portugal paga el menor interés desde 2005 por sus títulos a 10 años, el Tesoro español coloca más de 5.500 millones de euros a las menores rentabilidades de la historia, Grecia regresa al mercado de deuda y coloca 3.000 millones a 5 años al 4,95%,... Los citados son los titulares de algunas de las noticias que se han publicado durante el presente mes de abril y que evidencian la sobresaliente mejoría de las condiciones de acceso al mercado de deuda por parte de los países periféricos de Europa. 

Después de las altas exigencias de los inversores durante los últimos cuatro años, que llegaron incluso a suponer la renuncia a esta vía de financiación por parte de Grecia e Irlanda, los llamados PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) ven ahora cómo la puerta del mercado de deuda se vuelve a abrir de par en par para ellos. Ante esta situación, las curvas que forman las rentabilidades que el mercado exige por cada referencia subastada es cada vez más baja y ganan en atractivo para los propios países a medida que los rumores ante el posible 'QE europeo' aumentan. 

Y es que precisamente éste, junto a las mejoras macroeconómicas de los periféricos, es el principal motivo por el que se está produciendo el citado fenómeno. La posibilidad de que Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), anuncie un programa de compra de activos está teniendo un efecto similar al histórico "and belive me, it will be enough" (y créanme, será suficidente) con el que el banquero italiano acabó con el temor a la ruptura del euro y devolvió la calma a los mercados.  

Aquellas palabras fueron el inicio de un preceso que alejó a éstos países de las altas y peligrosas rentabilidades incluso en el corto plazo, que dificultaban, y mucho, el acceso a financiación en el mercado. Esta evolución es muy apreciable en la curva deGrecia. Si se observa el gráfico adjunto, el actual dibujo de sus rentabilidades es sensiblemente más reducido y curvo que los que se obervaban el días antes de su rescate (expresado con cuadrados) y la jornada en la que el banquero pronunció las citadas palabras (estrellas).

Esto quiere decir, por tanto, que los intereses exigidos son inferiores y que el aplanamiento de la curva ha remitido. Antes, en cambio, la rentabilidad en el corto plazo era similar a la del largo plazo, situación anormal que evidenciaba la gran desconfianza de los inversores. 

El dibujo de Irlanda, que fue el segundo país en solicitar ayuda económica a Bruselas, es hoy mucho más 'bajo' que en abril de 2010 o en julio de 2012. En este segundo caso también se podía observar un marcado aplanamiento en el largo plazo, con un interés que superaba el 6%. Actualmente, la situación ha mejorado sustancialmente. 

Portugal, por su parte, es uno de los países que más ha agradecido las diferentes actuaciones del máximo responsable de la política monetaria de la eurozona. En 2012, cuando la prima de riesgo lusa llegó a superar los 1.000 puntos básicos, las exigencias del mercado sobrepasaban el 10% en todas las referencias entre el 5 y el 10 años, e incluso la curva se llegó a invertir ya que era inferior la exigencia a 30 que a 5 años. 

Esta semana, en cambio, el Tesoro portugués sólo tiene que afrontar un interés superior al 4% por su deuda a 20 años. La figura que se forman, además, es más curva y, como ya se ha citado anteriormente, su última salida al mercado de deuda se han saldado con éxito. 

La de España es otro ejemplo palmario del aplanamiento de la curva, consecuencia de la poca confianza que los inversores tenían hacia el país en el verano de 2012. La prima de riesgo superaba entonces los 600 puntos, las rentabilidades exigidas al medio-corto plazo sobrespasaban incluso el 7% y el fantasma del rescate sobrevolaba al Ejecutivo de Mariano Rajoy

Finalmente, la actuación balsámica de 'Super Mario', el rescate a la banca y los ajustes realizados por el Gobierno en forma, principalmente, de reforma laboral y recaudación por impuestos, ha relajado los intereses hasta dejarlos, en el caso del bono a 10 años, cerca del sus mínimos históricos. En las próximas semana, si finalmente el BCE anuncia alguna medida con la que luchar contra una hipotética deflación, estos niveles serán pulverizados. 

 

También en la curva de Italia se pueden oberservar todos los fenómenos ya comentados, aún y cuando éste fue el país que menos sufrió dentro de este otrora repudiado grupo. El aplanamiento y las altas rentabilidad eran su hábitat natural hace apenas dos años, una situación mucho peor que la que atravesó durante el rescate a Grecia y, por supuesto, que la de la actualidad.

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