Dentix y la ortodoncia al ministro Garzón de un fondo de capital riesgo
  1. Mercados
  2. Ibex Insider
Ibex insider

Dentix y la ortodoncia al ministro Garzón de un fondo de capital riesgo

El mundo del dinero encierra claves de poder y de intereses que explican el sentido de muchas operaciones y desenlaces. Ibex Insider ofrece pistas para entender a sus protagonistas

placeholder Foto: El ministro de Consumo, Alberto Garzón. (EC Diseño)
El ministro de Consumo, Alberto Garzón. (EC Diseño)

No hay nada peor que un ministro con poca faena. En las últimas semanas, Alberto Garzón, titular de la cartera de Consumo, ha desarrollado un protagonismo extra a cuenta de la salud bucodental de los españoles, más allá de las CCAA o el propio Ministerio de Sanidad. Y lo ha hecho casi arrogándose la condición de bróker en el rescate (o desguace controlado) de Dentix, la compañía de servicios dentales en concurso de acreedores desde el pasado 25 de noviembre y cerrada al público desde dos semanas antes, para desesperación de sus más de 100.000 clientes.

Antes de este desenlace, previsible en cualquier caso desde hace meses, antes incluso de la pandemia, el ministerio de Garzón emitió un comunicado el pasado 17 de noviembre en el que señaló que la opción más deseable era que Dentix fuera adquirido por un competidor. Y como también se publicó hace meses, esa operación tiene como principal favorito a Vitaldent, la firma líder del sector controlada por el fondo de capital riesgo Advent. La novedad ahora es que la integración cuenta con el visto bueno de Consumo, un plácet innecesario a la par que oportunista.

Desde el pasado verano, Javier Martín tiene hechos los números para hacer viable la integración de Dentix, empezando por sus pacientes, plantilla y una parte de su red de clínicas. El consejero delegado de Vitaldent también tenía cubierto el flanco de los acreedores (con BBVA a la cabeza), con los que había negociado condiciones y quitas para que todos estuvieran alineados en la solución. Solo faltaba el visto bueno del fundador para entregar las llaves, pero Ángel Lorenzo Muriel quería un pellizco a cambio de su retirada y ni comprador ni bancos pasaron por ese aro.

Foto:  Iván Redondo, jefe de gabinete del Presidente del Gobierno.

Había tenido en sus manos convertirse en un dentista universal. Aspiró a que Dentix fuera como el Inditex de los dientes: relación calidad precio asequible para todos los públicos. Pretendió democratizar las sonrisas perfectas y contó con un embajador comercial fiable como Andrés Iniesta, héroe deportivo del país, para vender su visión. Quería volar tan lejos como el gigante de Arteixo, incluida la remota Nueva Zelanda, pero todo lo hizo demasiado deprisa, sin contar con un equipo a la altura de su ambición. Ni atisbo de un José María Castellano o un Pablo Isla a su lado.

Pinchado el globo y sin opción de acuerdo, faltaba llegar al trámite del concurso de acreedores para que el nudo de Dentix pudiera resolverse. Pero algo antes, Garzón contaba con información de primera mano. Hace algo más de un mes, un grupo de expertos acudió a Consumo para presentar las conclusiones de un cuaderno blanco sobre la asistencia bucodental en España, un trabajo pergeñado (y financiado) por Vitaldent a finales de 2019. Al final de la cita, mantenida con el secretario general del ministerio, los representantes de la compañía aprovecharon la visita para informar del otro frente.

A las puertas de que el caso Dentix entrara en vía concursal, la visita a Consumo era una cuestión de cortesía, ya que las competencias en política sanitaria dependen del Ministerio de Sanidad y, a efectos operativos, de las Comunidades Autónomas. Sin embargo, antes de que ese ‘paper’ fuera presentado durante el mes de diciembre en el Congreso a todas las fuerzas parlamentarias, los autores del trabajo quisieron explicárselo a los equipos de Illa y Garzón, aunque las prioridades sanitarias del país estén ahora ocupadas en asuntos más relevantes a raíz de la pandemia.

El coste de una asistencia bucodental universal superaría los 5.000 millones

Sin embargo, también la presentación del estudio ha estado envuelta de polémica, ya que su relator es el economista Alberto Montero, exdiputado de Podemos por Málaga. Su trabajo para calcular el coste de la asistencia bucodental por parte de la Sistema Nacional de Salud (más de 5.000 millones al año y menor en función del nivel de copago) está también firmado por representantes de patronales (CEOE, FENIN, Asociación de Economía de la Salud) y mundo académico, que ponen números a una promesa electoral de PSOE y Podemos pensada para implementarse a partir de 2020.

Con los números del informe bajo el brazo y ocupando el espacio de Illa, el ministro de Consumo ha hecho suya esta bandera. Hace solo unos días defendió en el Senado la necesidad de un sistema público que garantice la asistencia bucodental. Sin embargo, no será en los Presupuestos Generales del Estado de 2021, pues la partida prevista alcanza solo 49 millones de euros. Hasta que prospere esa iniciativa, que necesitaría apoyarse en las más de 23.000 clínicas dentales existentes en el país para ejecutarla, mejor que un fondo de capital riesgo resuelva el marrón de Dentix.

No hay nada peor que un ministro con poca faena. En las últimas semanas, Alberto Garzón, titular de la cartera de Consumo, ha desarrollado un protagonismo extra a cuenta de la salud bucodental de los españoles, más allá de las CCAA o el propio Ministerio de Sanidad. Y lo ha hecho casi arrogándose la condición de bróker en el rescate (o desguace controlado) de Dentix, la compañía de servicios dentales en concurso de acreedores desde el pasado 25 de noviembre y cerrada al público desde dos semanas antes, para desesperación de sus más de 100.000 clientes.

Alberto Garzón Dentix Capital riesgo Ministerio de Sanidad Concurso de acreedores Vitaldent Pandemia
El redactor recomienda