España busca CEO para su fondo soberano y no depender del sol
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España busca CEO para su fondo soberano y no depender del sol

El mundo del dinero encierra claves de poder y de intereses que explican el sentido de muchas operaciones, movimientos y desenlaces. Ibex Insider ofrece pistas para entender a sus protagonistas

Foto: Ilustración: Diseño EC.
Ilustración: Diseño EC.

España se ha quedado sin petróleo antes de tener su fondo soberano. La pandemia del covid-19 amenaza con eclipsar la industria turística española como nunca pudimos imaginar mientras existiera sol. El motor económico del país (12,5% del PIB) corre riesgo de griparse sin que exista alternativa, ni estratégica, como hace Noruega con su ‘sovereign fund’, ni plan de urgencia, como denuncia el sector, para salvar a corto plazo el incendio económico generado por un año sin turistas (84 millones de clientes).

¿Cómo afrontaría ahora España esta crisis si tuviera un fondo soberano? Noruega es siempre el ejemplo más recurrente, aunque hay magnitudes básicas que nos hacen incomparables: son menos (5,3 millones de habitantes) y más ricos (81.000 dólares per cápita). Aun así, su modelo bien podría inspirar nuestras políticas públicas, para que llegado el caso, como ocurre ahora, el déficit extraordinario pudiera socorrerse con esas reservas estratégicas en lugar de apelar a un rescate de nuestros socios europeos.

Foto: José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur. (EFE)

La semana pasada, Noruega anunció que dispondrá de 38.000 millones de euros de su fondo soberano (un 4% de la hucha) para cubrir el déficit de las cuentas públicas, superando en un punto porcentual el límite anual fijado por ley, excepción permitida para periodos de crisis. En España, el déficit previsto por esta crisis para 2020 ascenderá, según el FMI, a casi el 10% del PIB, es decir, un agujero de cerca de 100.000 millones a financiar con deuda, al margen de la agresiva reforma fiscal en camino.

Más que tener petróleo, recurso natural imposible de copiar, las buenas prácticas pueden imitarse. A final de marzo, el país nórdico resolvió el fichaje del nuevo consejero delegado de Norges Bank Investment Management tras un proceso público internacional. Aun así, la elección del candidato, Nicolai Tangen, ha sido controvertida, y no por su bagaje profesional (el financiero noruego más exitoso) sino por haber costeado un viaje de su antecesor para ir a una conferencia en Wharton. Ese es su listón para lo público.

Nicolai Tangen, en una pantalla, siendo anunciado CEO del fondo soberano. (Reuters)
Nicolai Tangen, en una pantalla, siendo anunciado CEO del fondo soberano. (Reuters)

El Banco Central de Noruega creó en 1998 la gestora para administrar el fondo del petróleo, lanzado unos años antes tras más de una década de desarrollo conceptual y legal. En solo 30 años, con una rentabilidad anualizada del 6%, gestiona casi un billón de euros, cantidad equivalente a la deuda actual de España, lo que viene a ser el 95,5% del PIB según datos de 2019, aunque en nuestro caso esa cantidad podría dispararse por encima del 110% por la actual coyuntura, de acuerdo a las estimaciones del FMI.

A falta de fondo soberano, lo más cerca que España ha estado de tener algo parecido es el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido popularmente como la ‘hucha de las pensiones’, activado en el año 2000 bajo el mandato de José María Aznar. En su momento cumbre, tras 10 años de engorde, esta cuenta dispuso de algo más de 66.000 millones de euros, pero a partir de 2011 sus recursos han ido gastándose, sin solución de continuidad, hasta quedar poco más de 2.000 millones al cierre de 2019.

Nuestro país podría haber tenido la determinación de desarrollar una estrategia similar a la de Noruega pero con el turismo

Igual que con los excedentes de la Seguridad Social (invertidos casi todos en deuda española), nuestro país podría haber desarrollado un plan como el noruego. Y no hace falta tener petróleo. Más bien al contrario, se trata de diversificar más allá de la principal fuente de riqueza, como explica Vicente Bermejo, profesor de Economía en Esade y experto en Gobernanza y Finanzas Públicas, una situación que en España ocupan sectores como el turismo y la construcción desde hace más de medio siglo.

Para Bermejo, un fondo soberano se caracteriza por tres razones: permite diversificar la dependencia de un sector económico, incorpora profesionalización en la gestión de lo público (sector privado frente a funcionarios cualificados) y obliga a mayores niveles de transparencia. Además, permite desarrollar influencia como país, a modo de diplomacia indirecta, cuando eliges en qué región, sector y empresa inviertes, por lo que “generas impacto en todos los aspectos más allá del puro mercado financiero”.

España ha dejado pasar el tren de esta tendencia. No en vano, el 70% de los fondos soberanos se ha constituido a partir del año 2000

Cierto es que España tiene pocos mimbres institucionales para afrontar un reto como ese. “Corres el riesgo del uso partidista de los recursos públicos, en detrimento de una gestión profesional”, subraya el profesor de Esade. “Hay que separarlo de los intereses políticos, pues lo contrario sería replicar el ejemplo de las cajas de ahorros”. Como demuestra la situación actual, la idoneidad de contar con una hucha es incuestionable, aunque, como todo, “depende de cómo se haga: solo merece la pena si se hace bien”.

España ha dejado pasar el tren de esta reciente tendencia global. No en vano, el 70% de los fondos soberanos se ha constituido a partir del año 2000, según recoge Javier Capapé, profesor y director del Sovereign Wealth Lab de IE Business School. Y aunque son instrumentos propios de países en desarrollo, Noruega es la excepción más destacada, no todos están financiados con excedentes de recursos naturales, como ocurre con Singapur, Corea del Sur, Australia, Francia, China o Nueva Zelanda.

Sin ir tan lejos, ni fiando al petróleo la aportación de recursos, otros muchos países han convertido las huchas de sus pensionistas (excedente de cotizaciones) en gigantes financieros globales y diversificados, desde las históricas viudas escocesas (Aberdeen) a los funcionarios de California (CalPERS) o la Policía Montada y Fuerzas Armadas de Canadá (PSP-Roadis). Nuestro país afronta esta nueva crisis sin provisiones en el fondo de reserva y sin un vehículo soberano para cuando falla el sol.

Noruega Petróleo Fondo Monetario Internacional (FMI)
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