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No te dejes engañar: estas son las malas prácticas más habituales en rebajas
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Guía para consumidores

No te dejes engañar: estas son las malas prácticas más habituales en rebajas

Las ofertas de enero son caldo de cultivo para las triquiñuelas de algunos comercios, que aprovechan el desconocimiento de los consumidores para imponer ciertas condiciones que están consideradas ilegales

Foto: Comienzan las rebajas de invierno tras la campaña de Navidad. (EFE/Alejandro García)
Comienzan las rebajas de invierno tras la campaña de Navidad. (EFE/Alejandro García)

Arranca oficialmente la temporada de rebajas de invierno. Pasado el día de Reyes, la mayoría de comercios inician estos días su campaña de descuentos, si bien otros comenzaron a ofrecerlos con el comienzo de 2023 para anticiparse a la llegada de Sus Majestades. Las gangas y los bajos precios, no obstante, pueden ser un caldo de cultivo perfecto para aquellos negocios que, tras los llamativos carteles de los escaparates, buscan colar estafas o malas prácticas, aprovechándose del desconocimiento de los consumidores sobre sus derechos. No es oro todo lo que reluce.

"Es sin duda uno de los momentos legales del año", confirman desde Legálitas. Durante los periodos de rebajas, explican, suelen multiplicarse las denuncias por parte de compradores contra malas prácticas de negocios que solo buscan elevar su nivel de ventas "y que, en algunos casos, pueden llegar a ser consideradas estafas", matizan. ¿Cuáles son las más comunes y cómo pueden defenderse los consumidores?

"¿Rebajado? No se puede devolver"

Para empezar, muchos establecimientos fijan como regla general que los artículos rebajados no están sujetos a la política habitual de cambios y devoluciones. Es decir, que limitan esta posibilidad a los productos de temporada. Se trata, sin embargo, de una práctica contraria a la ley. Si bien es cierto que la posibilidad de retornar lo comprado no es un derecho del consumidor, algunas tiendas lo permiten dentro de su estrategia comercial para favorecer ventas. Aunque no haya exigencia normativa, los negocios deben mantener su política de cambios habitual durante la campaña de enero. En resumen, "si se admiten las devoluciones en otros periodos, igualmente deberán admitirse en rebajas", simplifican desde el despacho.

Foto: Cuándo empiezan las rebajas de invierno. (EFE)

Las tiendas solo pueden establecer excepciones sobre determinados artículos, como prendas de ropa interior, artículos de higiene, joyas, vestidos de fiesta y objetos que puedan ser reproducidos o copiados (libros, discos o cintas de vídeo, por ejemplo), como así lo recoge la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. En todo caso, la compañía debe especificarlo en el tique de compra. En la misma línea, el despacho indica que un local no puede negar el pago con tarjeta de crédito si antes de las rebajas lo admitían.

Por otro lado, es importante señalar que, si bien el tique suele ser un requisito para devolver un artículo, no es un elemento necesariamente indispensable. Lo importante, subrayan desde Legálitas, es contar con un justificante que acredite que la compra se ha producido. Así, en caso de pérdida de la factura, el comprador podría negociar con el establecimiento que admitan el cargo bancario (si se ha pagado con tarjeta). "Más fácil sería la localización de la venta si se hubiera realizado la compra con un número de cliente y, por tanto, quedando registrado en la base de datos del comercio", señalan.

Foto: 5 aciertos para comprar hoy mismo en las rebajas de Zara. (Cortesía)

La misma lógica se aplica sobre las compras realizadas por internet. "El comprador sigue tiene derecho a desistir, solicitando la devolución del dinero, aunque el artículo esté en perfecto estado, si lo hace dentro del plazo de 14 días naturales desde que fue entregado. El vendedor dispone de también de un plazo de 14 días naturales desde que el comprador le comunica el desistimiento de la compra para la devolución del dinero", explican. En estos casos, además, el consumidor tendrá que hacerse cargo de los gastos de envío, salvo que el establecimiento determine lo contrario en su publicidad o en las condiciones.

Prendas con taras

Del mismo modo, los productos deteriorados o con defectos no pueden ser considerados como rebajas. Se trata de una práctica habitual, ya que hay establecimientos que crean determinadas prendas con la exclusiva finalidad de ser vendidas en rebajas, con un coste de fabricación y unas calidades muy inferiores a las habituales. De hecho, la Ley del Comercio Minorista dispone que los productos ofertados en las rebajas tienen que haber formado parte de la oferta habitual del establecimiento durante al menos un mes y la calidad tiene que ser la misma que antes de estar rebajados.

En caso de que el producto tenga taras, el comprador podrá reclamar su devolución incluso fuera del plazo inicialmente previsto para ello. Si el establecimiento no puede cambiarlo por otro igual en buen estado, el consumidor tiene derecho a exigir el dinero de vuelta, sin que le puedan imponer un "vale de compra". En el caso de que el negocio lo venda como "saldos", al adquirirlo, el cliente está aceptando el mal estado del artículo y no podrá reclamar.

Los productos con taras no pueden ser ofertados como rebajas. De ser así, el comprador podrá exigir su devolución en cualquier momento

En este caso, además, la reparación o sustitución del producto no podrá suponer un coste adicional para el consumidor, "siempre y cuando esté en periodo de garantía", matizan. Si se trata de un artículo de segunda mano, no obstante, no se podrá exigir su devolución, ya que es más complejo encontrar uno igual o de características similares.

Consejos para comprar online

Por último, hay varios factores que los compradores deben tener presente cuando realizan compras online, puesto que las incidencias suelen ser mucho más frecuentes en esta modalidad. Desde Legálitas aconsejan a los consumidores que se aseguren de que la empresa está debidamente identificada con su nombre o razón social, CIF, domicilio y otros datos de contacto. Además, la política de privacidad de datos de la empresa debe estar publicada en la web. "Debe facilitarse al consumidor todos los datos relativos al artículo: precio, forma de pago, plazo de entrega, derecho de desistimiento, plazo de validez de la oferta", subrayan.

En cuanto a los pagos, puede comprobar que un sitio es seguro cuando incluye la letra S de sitio seguro (es decir, que sea una página https). También son reveladores otros indicadores a pie de página como un candado cerrado, una llave o el lema Secure Socket Layer. En estos casos, además, la ley prevé una garantía legal de dos años contados desde la entrega, que le permite exigir la reparación o la sustitución.

Arranca oficialmente la temporada de rebajas de invierno. Pasado el día de Reyes, la mayoría de comercios inician estos días su campaña de descuentos, si bien otros comenzaron a ofrecerlos con el comienzo de 2023 para anticiparse a la llegada de Sus Majestades. Las gangas y los bajos precios, no obstante, pueden ser un caldo de cultivo perfecto para aquellos negocios que, tras los llamativos carteles de los escaparates, buscan colar estafas o malas prácticas, aprovechándose del desconocimiento de los consumidores sobre sus derechos. No es oro todo lo que reluce.

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