ley azcárate o contra la usura

Entidades de crédito rápido: Dinero fácil, problema a la vista

Intereses desorbitados y gastos encubiertos son denunciados a menudo en los tribunales por aquellos que contratan con las compañías de préstamos 'express'

Foto: Estos préstamos buscan promover la adquisición por impulso, según Adicae. (CORBIS)
"Estos préstamos buscan promover la adquisición por impulso", según Adicae. (CORBIS)

“Dinero fácil”, “en cómodos plazos”, “sin condiciones”. Son algunos de los reclamos que utilizan las entidades de dinero rápido para captar a sus clientes. 

La crisis económica ha actuado como abono para estas compañías, que están brotando como hongos: Cetelem, Findirect, Bigbank, Cofidis... Solo esta última contaba con 569.894 clientes activos al cierre del ejercicio 2013.

Es lógico. Ofrecen créditos de entre 4.000 y 15.000 euros con muchas más facilidades que los bancos y la única garantía que piden es la nómina. “Los clientes prefieren acudir a estas entidades porque no piden garantías ni hacen preguntas”, juzgan desde la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios).

El problema es que estas compañías se han hecho presentes no solo en los bolsillos de los españoles, sino en los tribunales. Según la OCU, "la mayor parte de los problemas llegan cuando se produce el impago, tanto por los altos intereses como por la inscripción en el registro de morosos". 

“Lo que hacen es introducir nuevos gastos que no están contratados. Te hablan de un TIN del 14% y un TAE del 16%, pero en realidad estamos hablando de un 40% de interés”, explica Bernardino Guillén, abogado especializado en causas contra estas entidades.

Uno de sus últimos pleitos puede servir como ilustración. Un cliente de Guillén solicitó en marzo de 2010 un préstamo a Cofidis de 3.123 euros. Sin embargo, tras quedarse en paro no pudo seguir haciendo frente al pago de las mensualidades (de 95 euros). Tras haber devuelto 2.355 euros y a pesar de haber estado pagando por un seguro que debía cubrir estas eventualidades, la financiera le reclamó por vía judicial el pago de 3.052 euros más.  

El juzgado de primera instancia de Cartagena consideró en este caso "excesiva" la carga de intereses que prácticamente doblaba lo pedido originalmente a la financiera y obligaron a este padre de familia a devolver solo 768 euros de más.

No siempre el problema es la "cuantía", sino el desconocimiento por parte del cliente de determinados conceptos. En un caso reciente resuelto por el tribunal de primera instancia de Huelva se dictaminó que "las condiciones generales del acuerdo con Cofidis estaban redactadas en una letra difícilmente legible, entre ellas la relativa a los intereses".

Lo que hacen es introducir nuevos gastos que no están contratados

Curiosamente, la norma que se está aplicando en estos casos data de 1908, la llamada “Ley Azcárate” o “Ley contra la Usura”: “Se considerarán usurarios aquellos préstamos en los que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero”, reza su articulado.

Más reciente es la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que determina que si la tasa de interés que "se paga supera en 2,5 veces el interés legal del dinero", la entidad prestamista estaría practicando la usura.

Preguntados al respecto, desde Cofidis consideran que “sus créditos y todas sus cláusulas respetan la legislación vigente y las buenas prácticas bancarias que establece el Banco de España".

Hay que reclamar ante la entidad antes de acudir al Banco de España. (EFE)
Hay que reclamar ante la entidad antes de acudir al Banco de España. (EFE)

¿Qué hay que hacer en estos casos?

Si el cliente cree que se está cometiendo un abuso contra él está en su derecho de reclamar extrajudicialmente ante el servicio de atención al cliente de la entidad. Solo si no recibe respuesta o si esta es negativa, los consumidores pueden recurrir al Servicio de Reclamaciones del Banco de España.

“Lo que ocurre es que sus resoluciones no son vinculantes, lo que al final dificulta mucho la vía de negociación y les termina abocando a los tribunales para hacer valer sus derechos”, denuncian desde Adicae. 

La persona que necesita pedir un préstamo a estas entidades rara vez puede pagarse un abogado

El problema es que en muchos casos es Cofidis quien interpone acciones judiciales. Y a eso se suma el hecho de que quienes acuden a este tipo de entidades lo hacen a la desesperada y carecen de un colchón suficiente para pleitear. 

“De cada 1.000 prestamistas 100 pueden interponer una demanda” explica Guillén. Lo que ocurre, según el jurista, es que normalmente "la persona que necesita un préstamo de 1.500 euros no tiene muchas posibilidades de contratar a un abogado para defenderse y eso hace que quede embargada de por vida”. 

¿Son todas iguales?

Tal y como ocurre en todos los sectores, en el de las financieras hay de todo. Para empezar es importante distinguir a las entidades de dinero rápido de aquellas que ofrecen "microcréditos". Desde Adicae advierten de que “las más peligrosas para los consumidores pueden ser aquellas entidades que actúan como intermediarios de créditos no reconocidos".

Lo mismo advierten desde Cofidis: “Hay que distinguir a las entidades de dinero rápido de las de microcréditos”. Estas últimas no se encuentran bajo la supervisión del Banco de España ni están sometidas a la regulación financiera, como Cofidis. Son compañías como Vivus, Wonga, Kredito24 y Casper. Además, según advierte la OCU “en estos casos se está hablando de una TAE que parte del 1000%”. 

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