ANTE LA BAJA RENTABILIDAD DE LOS DEPÓSITOS

Garantizados, estructurados… cuidado con la letra pequeña del nuevo ahorro 'conservador'

En un entorno sin los depósitos como referencia para el ahorro conservador, los bancos apuestan por garantizados o estructurados como alternativas

Foto: Garantizados, estructurados… cuidado con la letra pequeña del nuevo ahorro 'conservador'

El entorno para los ahorradores conservadores se presenta cambiante y complejo en el nuevo año. Los depósitos a plazo fijo han dejado de ser referencia en un marco en el que las rentabilidades no dejan de menguar y las previsiones apuntan a que se rebajarán hasta el 1% a finales de año. Con los depósitos capados, las entidades han puesto a funcionar su maquinaria con el fin de lanzar al mercado nuevas alternativas o desempolvar otras viejas con las que acoger la demanda de aquellos perfiles que buscan menos riesgo. Fondos garantizados, fondos con rentabilidad objetivo, fondepósitos, estructurados… Son los productos que le van a ofrecer si entra por la puerta su sucursal. Pero las características no se parecen a las de los depósitos y conviene tener presente cuáles son los riesgos y la rentabilidad final que puede obtener de cada producto que intenta venderle el banco.

Fondos garantizados o de rentabilidad objetivo

Las entidades bancarias tienen claro cuáles son sus nuevos caballos de batalla para 2014. Fondos garantizados o, en su defecto, sus hermanos mellizos, los fondos con rentabilidad objetivo (buy & hold). Fuentes comerciales de Bankinter y BBVA reconocen que la oferta se ha orientado en este sentido. “El cliente al que le está venciendo su depósito contratado al 4% o 3% no quiere renovarlo a la mitad de rentabilidad. La primera opción que se le ofrece son fondos de inversión con exposición a renta variable, pero si sus necesidades no se adaptan a ellos, ofrecemos fondos con garantía o productos estructurados menos agresivos”, reconocen estas voces.

No son iguales entre sí. Un fondo garantizado ofrece una rentabilidad mínima al vencimiento del producto además de una revalorización fija y/o una variable, respaldada por una garantía de un aval externo de la propia entidad bancaria dueña de la gestora. Frente a ello, están los fondos de rentabilidad objetivo, que informan al inversor sobre la estimación del rendimiento anual que pretenden lograr. No hay nada garantizado. No existe certeza alguna de que a vencimiento del producto el cliente vaya a obtener una cuantía estipulada y siempre queda el peaje de las comisiones que aplique la gestora de turno. En esta línea Martín Huete, director general adjunto de Caja España Fondos, subraya que estos productos “son la salida que han tenido las entidades para no afrontar el coste del aval y el coste de capital que les suponía la garantía de los fondos”. Desde la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) han insistido a lo largo del último año en que los comercializadores de estos productos insistan a sus clientes en que no están respaldados por garantía alguna.

Huete insiste en que la gestión que tienen estos fondos es mínima, la garantía (en el caso de los garantizados) sólo es efectiva si se mantiene hasta vencimiento y el inversor puede incurrir en pérdidas si rescata de forma anticipada. A esto se suma que “muchas veces se construyen sobre criterios de inversión que favorecen a la entidad y no al cliente y que el partícipe no se hace una idea de lo que paga anualmente en concepto de comisiones. Si las supiera, seguramente optaría por otras alternativas”, concluye.

La gestión que tienen estos fondos es mínima, la garantía sólo es efectiva si se mantiene hasta vencimiento y muchas veces se construyen en base a criterios de inversión que favorecen a la entidad y no al clienteSin embargo, el éxito comercial de los fondos con rentabilidad objetivo parece demostrado. Según los últimos datos de diciembre, recopilados por Ahorro Corporación, estos vehículos de inversión lograron captar 10.000 millones de euros el pasado año. Eso ha permitido que la categoría Renta Fija Duración, en la que se engloban estos fondos, represente la mitad del avance de todo el sector. Hacía años que una única categoría no conseguía un incremento de tal magnitud y hay que remontarse hasta 2009 para ver una cifra similar, cuando los monetarios captaron 13.700 millones. Frente a este auge, los fondos garantizados han sido los grandes damnificados al presentar unos rembolsos netos superiores a los 5.000 millones de euros en 2013, según los datos de Inverco.

“Ahora mismo, los garantizados de renta fija están muy limitados y ofrecen rentabilidades demasiado reducidas. Entre los de renta variable hay ideas que pueden ser interesantes, aunque los últimos que se están lanzando tienen un período de iliquidez demasiado amplio y si hablamos de fondos a vencimiento se puede decir lo mismo”, apunta Juan Hernando, responsable de análisis de Inversis. En esta línea, Víctor Alvargonzález, director de inversiones de Tressis, cree que “estos fondos tienen objetivos modestos y podrían incluso incurrirse en un coste de oportunidad si dentro de unos años subieran los tipos de interés. Y no sólo podría haber un coste de oportunidad: el que quisiera salir porque necesitara dinero podría tener que hacerlo con pérdidas”, recalca. 

En los últimos días, Bankinter ha sido la última entidad en lanzar al mercado un nuevo fondo de inversión que garantiza a cinco años el capital inicial más el 50% de la revalorización punto a punto del Ibex 35 entre el 30 de enero de 2014 y el 21 de enero de 2019. La suscripción mínima del producto Bankinter Índice Bolsa Española Garantizado II asciende a 500 euros con una comisión del 0,3% hasta el inicio del periodo de garantía, del 1,15% para el tiempo restante y una comisión de depósito del 0,10%. ¿El primero de una nueva ola de estos productos? Los expertos piensan que sí.

Productos estructurados

Otra opción que las entidades están lanzándose a comercializar con vistas al ahorrador conservador son los productos estructurados, una modalidad que combina dos o más instrumentos financieros simples, habitualmente un depósito y un instrumento derivado. BBVA, Santander, CaixaBank, Sabadell o Bankinter son algunas de las entidades que los ofrecen. La rentabilidad prometida asciende al 3% y tal vez más… siempre que se cumplan una serie de condiciones. Uno de los casos más conocidos son aquellos depósitos a plazo fijo combinados con la revalorización media de una cesta de acciones del Ibex 35.

Están diseñados con un riesgo asimétrico en contra de los intereses del inversor y su precio de colocación suele exceder por mucho a su valor teórico de mercadoPerder dinero en este terreno es posible salvo en aquellos productos que salvaguarden la inversión y lo especifiquen claramente en su folleto. No obstante, en muchos de estos estructurados se indica que se puede perder parte de la inversión inicial y sólo quedaría cubierta por el Fondo de Garantía de Depósitos la parte suscrita a un depósito a plazo fijo. Mayor rentabilidad, a cambio de mayor riesgo. Concretamente, a circunstancias tan aleatorias como que Santander o Telefónica se revaloricen más de un tanto por ciento en un periodo de tiempo estipulado (esta condición está marcada en un estructurado comercializado por una de las principales entidades españolas).

Para Félix González, director de la Eafi -empresa de asesoramiento financiero independiente- Capitalia Familiar, “son productos para que los bancos ganen dinero y no recomendados para el inversor con carácter general. Los estructurados están diseñados con un riesgo asimétrico en contra de los intereses del inversor y su precio de colocación suele exceder por mucho a su valor teórico de mercado con lo cual, de entrada, el inversor ya parte de una pérdida aunque no pueda verla explícitamente cuando compra el producto”.

Fondepósitos

Aportan diversificación y capacidad de negociación de la gestora frente a las entidades pero sus comisiones pueden cercenar la rentabilidad finalSe presentan como una buena alternativa para quienes no quieren mirar más allá del depósito a plazo fijo. Fondepósitos o aquellos fondos de inversión que tienen invertido más de un 50% de su patrimonio en depósitos en entidades bancarias. Estos depósitos en los que invierte el fondo deben tener un horizonte temporal inferior a un año y estar diversificados, es decir, invertidos en, al menos, cinco bancos diferentes. Por lo que respecta al resto del patrimonio del fondo, puede destinarse únicamente a valores de renta fija (pública o privada) a corto plazo.

Desde Unicorp, el gestor Rafael Romero considera que "el cliente obtiene una mayor diversificación y la capacidad de negociación de la gestora siempre es mayor que la de un particular". No obstante, estos expertos señalan que "hay que tener muy en cuenta las comisiones de gestión porque podría cercenar la rentabilidad final del producto hasta abocarla a perder todo su brillo". Juan Hernando, no obstante, descarta este producto dado que "ahora tienen dificultades para conseguir rentabilidades de cartera atractivas, sobre todo si se comparan con las de años anteriores".

Finanzas personales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios