Caja Castilla-La Mancha frena los principales proyectos de la región al dejar quebrar a DHO
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CCM Corporación posee un 10,5% de la constructora insolvente DHO

Caja Castilla-La Mancha frena los principales proyectos de la región al dejar quebrar a DHO

La decisión de Caja Castilla-La Mancha de permitir que su participada, el gigante de la construcción DHO, presentara  el viernes el concurso voluntario de acreedores, deja

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Caja Castilla-La Mancha frena los principales proyectos de la región al dejar quebrar a DHO

La decisión de Caja Castilla-La Mancha de permitir que su participada, el gigante de la construcción DHO, presentara  el viernes el concurso voluntario de acreedores, deja en el aire los principales proyectos inmobiliarios e industriales con los que pretendía impulsar el desarrollo de esta comunidad autónoma. Entre ellos, el complejo Reino de Don Quijote, el Centro de Salud Talavera V,  viviendas de protección oficial o el aeropuerto de Ciudad Real, que aunque despegó recientemente, vislumbra ahora no pocos problemas en el horizonte.

Caja Castilla-La Mancha Corporación posee un 10,5% de este conglomerado de empresas que daba empleo a más de un millar de personas. Dico Harinsa Obrum (DHO), que se contaba entre las diez mayores constructoras de este país y estaba llamada hace escasos meses a cotizar en Bolsa, finalmente ha muerto. Sólo se salva, de momento, Harinsa Navasfalt (la H de DHO).

La corta andadura de este proyecto constructor no ha sido nada fácil. Hace poco más de un año nacía DHO, una y trina, como un Frankenstein formado por compañías de distintas procedencias dedicadas a la construcción entre las que se encontraban Grupo Dico Empresarial, Obrum, el holding navarro Grupo Cetya, Grupo Aricam (empresa de áridos perteneciente a Cetya), Grupo Avantis-Gedeco y Corporación Caja Castilla-La Mancha. Concretamente, tras las turbulencias de la pasada primavera, su accionariado quedó de la siguiente manera: Autocartera (34,2%), Divergea (17,1%), Musara Inversiones (14%), Caja Castilla-La Mancha Corporación (10,53%), Nuevo Coslada (9,7%), Avantis (7,35%) y Dayser (7%), según una fuente cercana a la compañía. Con tantos gallos en el gallinero y sin el pegamento de la liquidez, la disparidad de estrategias dio como resultado que cada pata de la criatura caminara en una dirección distinta hacia el abismo.

Con domicilio fiscal en Toledo, DHO contaba con una plantilla de 1.200 empleados directos y más de 2.000 proveedores. Su caída deja a trabajadores en huelga de hambre en Madrid y todo un reguero de proyectos en el aire, no sólo en Castilla-La Mancha, sino también en Madrid (como el Centro Socio cultural de Torrelodones o un parking para residentes en Moncloa-Aravaca) y en Castilla y León: el Parque Tecnológico de León. También deja huérfanos de patrocinio eventos deportivos que van desde el ciclismo a la natación o el tenis.

El lastre de las participadas: desde Global Cartera de Valores al Reino de Don Quijote

DHO no es la única sociedad participada que la entidad castellano-manchega deja caer. A finales de año, Global Cartera de Valores, sociedad propietaria del 5,9% de la Inmobiliaria Colonial y fundada por Domigo Díaz de Mera, presentó concurso voluntario de acreedores al no poder hacer frente a las deudas de casi 70 millones que acumulaba con Reyal Urbis. Esa deuda se contrajo cuando Global Cartera de Valores adquirió el 1,34% de Colonial a Reyal Urbis.

Este online ya dio cuenta del gran lastre que supone para Caja Castilla-La Mancha su grupo de empresas participadas, especialmente las inmobiliarias, englobadas en Caja Castilla-La Mancha Corporación (CCM Corporación). Entre sus actuaciones se incluyen desde el aeropuerto de Ciudad Real hasta el proyecto Reino de Don Quijote, pasando por proyectos inmobiliarios con conocidos imputados en operaciones contra la corrupción como Malaya.

CCM Corporación se define a sí misma en su página web como un “puente entre las empresas de su ámbito de actuación y el mundo empresarial nacional e internacional”. Creada en julio del año 2000, se conforma como un vehículo a través del cual “la entidad mantiene una vinculación directa con todos los sectores empresariales, identificando proyectos e inversiones que sean motor del desarrollo industrial, tanto en la región como fuera de ella”. La Corporación está presidida por el propio Juan Pedro Hernández Moltó, y su consejero delegado es Francisco Hernanz Manzano. Dicho vehículo aglutina un total de 30 empresas, de las que ocho son inmobiliarias. DHO como tal, sin embargo, no figura en la relación de participadas de la página web de CCM Corporación. Como tantas otras participadas inmobiliarias de cajas de ahorros españolas, ha navegado a velocidad de crucero en los años del boom y, ahora que la burbuja ha reventado estrepitosamente, supone un lastre para la matriz.

Con la que está cayendo, ninguna caja presentará cuentas sin que las vea MAFO

Con la que está cayendo, ninguna entidad presentará sus próximos resultados sin el visto bueno del Banco de España, ha declarado a El Confidencial un portavoz de Caja Castilla-La Mancha consultado. El pasado lunes, El Confidencial publicó que el Banco de España esperará hasta conocer las cifras del primer semestre para decidir si interviene alguna entidad. Según fuentes del Banco de España, hay una docena de entidades que no cumplen el coeficiente de solvencia y algunas están en situación de quiebra. Este medio también ha dado cuenta del marcaje extremo que la entidad castellano-manchega viene sufriendo por parte de la institución presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO).

Precisamente, al problema de solvencia que sufre el sistema financiero español se refirió la semana pasada Juan María Nin, director general de La Caixa. En el transcurso de una charla en el Círculo de Economía junto a Aurelio Martínez, presidente del ICO, Nin dijo que no hay problemas de liquidez: las acciones de los bancos centrales los han eliminado. El problema es realmente de solvencia. A menos capital, menos capacidad de prestar afirmó. En España hemos resuelto el problema de liquidez pero ahora nos queda pasar por los problemas de solvencia. Para rematar, atención a la frase: En España también tenemos subprime y esto no se puede negar. La única diferencia es que, al no titulizar y hacer hipotecas tradicionales, tenemos un colchón de un año más o menos de retraso frente a lo que pasa en otros países, aunque vamos camino de lo que ha pasado en el resto de Europa y los Estados Unidos.

Caja Castilla-La Mancha