EL GOBIERNO SÓLO HA DADO EL 9% DEL DINERO PROMETIDO AL SECTOR

El desastre del plan de avales: Tesoro, CNMV y Banco de España obstaculizan su desarrollo

La gran esperanza de la banca española para obtener la liquidez que necesita desesperadamente hace agua. El plan de avales de las emisiones de la banca

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El desastre del plan de avales: Tesoro, CNMV y Banco de España obstaculizan su desarrollo
La gran esperanza de la banca española para obtener la liquidez que necesita desesperadamente hace agua. El plan de avales de las emisiones de la banca ha chocado con grandes obstáculos derivados de una normativa chapucera y de las pegas e inconvenientes que están poniendo los diversos organismos implicados en su desarrollo, según distintas entidades consultadas. La consecuencia es el retraso del inicio de las emisiones -la primera era de La Caixa, inicialmente prevista para la semana pasada- así como la incapacidad de las entidades para obtener liquidez: de los 150.000 millones prometidos en los distintos planes de ayuda del Gobierno, sólo el 8,9% ha llegado a las entidades.

Para empezar, el texto que regula el plan de avales, llamado 'orden de otorgamiento', está muy mal redactado, de una forma muy confusa y burocrática, según las fuentes consultadas, lo que está dando bastantes problemas. En especial, las agencias de rating están poniendo pegas para dar la misma calificación de España estas emisiones (AA+ según S&P, triple A según Moody's y Fitch) porque la norma no establece un pago automático de los intereses por parte del Estado en caso de impago de una entidad (lo que se denomina timely payment): los acreedores tendrán que presentar una reclamación al Tesoro y éste comprobará si efectivamente tienen derecho a cobrar.

Otra disposición todavía más chocante exige a las entidades que vayan a incurrir en impago (o sea, a entrar en suspensión de pagos) avisar al Tesoro con 15 días de antelación, como si fuera un despido, para que sean efectivos los avales; lo cual plantea la duda de si el Estado pagará en caso de que no se produzca dicho aviso.

Luego están las trabas que está poniendo cada organismo. Para empezar, no basta con un folleto de cada emisión, sino que previamente hay que hacer una ampliación del folleto continuado que todos los bancos y cajas tienen en la CNMV para obtener la autorización genérica para emitir con aval (esto recuerda a aquello de la parte contratante de la primera parte y no deja de ser un requisito burocrático innecesario). El martes se aprobó ese folleto genérico de La Caixa.

Además, Julio Segura -presidente de la CNMV- se ha empeñado en que en ese folleto de cada entidad figure la información del garante, o sea, del Reino de España, que tiene que elaborar el Tesoro. En otros países han obviado ese requisito para agilizar el proceso, porque la directiva europea de folletos permite no incluirlo cuando el garante es un Estado. Finalmente, el Banco de España está cerrado en banda con el plazo: no permite que nadie emita a más de tres años aunque la norma autoriza hasta cinco, señala una de las fuentes. Y MAFO se escuda en que el BCE no lo ve con buenos ojos, cuando en Francia ya han emitido a cinco años, añade. Eso conlleva otro problema: que dentro de tres años todas las emisiones vencerán a la vez, y habrá que refinanciarlas de golpe.

El mercado se seca y no podemos emitir

Todos estos obstáculos en un momento de reagravamiento de la crisis bancaria suponen el peligro de que las entidades españolas no logren captar la liquidez que necesitan al llegar las últimas al mercado. Mientras aquí perdemos el tiempo, hasta las entidades de Dinamarca y Austria ya han emitido con aval de sus Estados (las portuguesas ya lo habían hecho en 2008). En total, ya se han emitido 170.000 millones de euros con aval estatal, según Natixis. ¿Va a quedar algo de mercado para los bancos y cajas españoles después de esto?, se preguntan en una entidad mediana. El mercado se está quedando seco y nosotros no podemos emitir, añaden en otra.

Y ahí no queda el problema. Aparte de retrasar eternamente el plan, el Gobierno está esquilmando todavía más el mercado, ya que ha realizado en enero emisiones de bonos del Estado y del ICO muy superiores a las anunciadas para aprovechar la ventana de liquidez actual y los mínimos históricos de rentabilidad de la deuda pública alemana. Emisiones que compiten directamente con la deuda avalada de la banca.

Indignación con Zapatero

Todo esto ha desatado la indignación en el sector contra el Ejecutivo, aunque públicamente nadie se atreve a alzar la voz. El hecho es que, de los 150.000 millones prometidos al sector por Zapatero en octubre (100.000 millones en avales y 50.000 millones en las subastas de liquidez del Fondo de Adquisición de Activos), sólo se han otorgado 13.339 millones, incluyendo los 4.000 de la subasta de ayer del FAAF. Es decir, el 8,89% del total.

Si al Gobierno le preocupara de verdad que el dinero llegue a las pymes y a las familias se daría más prisa, sentencian en otra entidad. Ahora parece que los bancos somos los malos de la película porque no arrimamos el hombro, nos dan dinero a espuertas y nosotros nos lo guardamos en vez de prestarlo, añade una tercera. Otra va más allá en su interpretación: Como Zapatero ya no tiene a Bush para echarle las culpas de todo, ahora nos señala a la banca; y encima el PP le sigue el juego.
Finanzas personales
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