Trucos contra la crisis (II): adiós a las interminables facturas telefónicas
  1. Mercados
  2. Finanzas personales

Trucos contra la crisis (II): adiós a las interminables facturas telefónicas

“¡Es el último mes que pago este dineral!” ¿Les suena esta frase, verdad? El teléfono fijo, pero fundamentalmente el móvil, se ha convertido en un elemento

Foto: Trucos contra la crisis (II): adiós a las interminables facturas telefónicas
Trucos contra la crisis (II): adiós a las interminables facturas telefónicas

“¡Es el último mes que pago este dineral!” ¿Les suena esta frase, verdad? El teléfono fijo, pero fundamentalmente el móvil, se ha convertido en un elemento indispensable en la vida cotidiana de las familias, pero no por ello hay que dejarse una fortuna un mes y otro y otro…

El número de operadores, tanto para fijos como para móviles ha aumentado considerablemente en los últimos tiempos. Todos ofrecen ofertas y se publicitan como ‘los más flexibles y económicos’. La feroz competencia obliga a las compañías a lanzar ofertas constantemente y esto, hay que aprovecharlo, siempre y cuando se escoja la tarifa acertada. ¿Cómo hacerlo? En primer lugar, resulta fundamental realizar un balance de las llamadas que se realizan, de los horarios, del operador de sus ‘números frecuentes’… Según la OCU, “elegir bien su tarifa entre todas las que se ofertan le supondrá un ahorro de varios cientos de euros al año”. 

Por poner algunos ejemplos. Según los cálculos realizados por esta organización, para un usuario que realiza sus llamas a partes iguales entre el horario laborable y el reducido y no utiliza mensajes multimedia, la diferencia entre las tarifas de Yoigo y las de Movistar asciende a más de 300 euros anuales.

Sin embargo, si hace el mismo número de llamadas, pero por la tarde o en fin de semana, y utiliza con frecuencia las posibilidades multimedia, la mejor opción es Orange. La diferencia con Movistar le supondrá casi 190 euros al año.

Para que este ahorro se materialice, basta con seguir algunos consejos como asegurarse de que la tarifa que va a contratar es la que más le conviene, informarse de las nuevas ofertas, utilizar, pasarse al móvil prepago para tener controlado el consumo… En general, las llamadas con tarjeta resultan más caras que con contrato, con el inconveniente de que hay que pagar por adelantado. Sin embargo, ofrecen la ventaja de poder controlar fácilmente el gasto y son más seguras en caso de robo o pérdidas del teléfono.

Si quiere Internet en casa, la OCU aconseja una tarifa plana combinada si se conecta durante más de diez horas mensuales. Asimismo, recomienda que antes de contratar conviene asegurarse de cuál es la mejor tarifa, ya que los cambios de operador pueden dejarle sin Internet durante semanas, además de tener en cuenta que las tarifas planas de Internet permiten el acceso a la telefonía a través de la red, que puede resultar especialmente útil para las llamas internacionales.

Búsqueda de ingresos alternativos en los bancos

Si el ahorro en la factura telefónica no es suficiente para mejorar la salud de nuestros bolsillos a fin de mes, también puede intentar sacar más partido al dinero de las cuenta corriente. En este apartado hay trucos para todos los gustos, y por muy difícil que parezca, incluso puede empezar a hacer buenas migas con los bancos.

En nuestra vida cotidiana, es prácticamente obligado contar con una cuenta corriente o una libreta de ahorro, imprescindibles para gestionar pagos y cobros. Aunque no se trata de un producto para ahorrar, tampoco debería 'comerse' nuestro dinero.  La mayor parte de las entidades cobran a sus clientes comisiones: bien por su mantenimiento, bien por los servicios que les prestan (como la gestión de cobro de cheques, la emisión de transferencias, la emisión y renovación de tarjetas...).

Para ahorrar algún pellizco cada mes es necesario tener en cuenta el dinero del que se dispone, cuáles son las operaciones bancarias que más realiza, cuál es su frecuencia… Todas estas variables ayudan a elegir al banco que más le beneficie o, según se mire, que menos le perjudique.

También conviene fijarse en aquellas entidades que no cobren comisiones por mantenimiento, cuotas anuales de tarjetas, transferencias, ingresos de cheques… Asimismo, puede resultar interesante las ventajas que ofrecen ciertas entidades a la hora de domiciliar las nóminas. ING Direct, por ejemplo, devuelve desde hace más de dos años el 2% de las facturas de teléfono, adsl, gas, luz... A esta iniciativa, pionera en España, se han sumado recientemente otras dos entidades como BBVA y Barclays.

Tampoco está de más echar un vistazo a las ofertas que cada año presentan las entidades financieras y que vas destinadas a ciertos colectivos como jóvenes, jubilados, y que generalmente mejoran las condiciones a quienes domicilian su nómina o los recibos, o a quienes tienen un determinado saldo.

¿Tarjeta de crédito o de débito?

Las tarjetas de crédito y débito también merecen un apartado especial. No en vano, tres de cada cuatro usuarios de una cuenta corriente, dispone de una. Las asociaciones de consumidores y usuarios recomiendan sustituir la tarjeta de crédito por la de débito, para evitar algún susto que otro, así como evitar sacar dinero en cajeros que no pertenezcan a su entidad bancaria -dado que cobran comisiones por ello- o mantener en cuenta solamente el saldo necesario para hacer frente a sus necesidades… Es importante informarse sobre la existencia de tarjetas gratuitas o con costes de uso muy reducidos.

Por último, si quiere sacar una reantabilidad adicional a su dinero con determinados productos de ahorro, las organizaciones de usuarios y consumidores recomiendan tener en cuenta cuáles son los más adecuados en función del plazo, nivel de riesgo, etc, que se quiere asumir. Además, aconsejan informarse sobre los productos de otras entitades financieras. Disponer de una cuenta corriente o libreta en un banco determinado no significa tener que contratar en ella todos los productos fiancieras. Busque, compare y si encuentra algo mejor, contrátelo.