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Leopoldo Abadía: “A ver si va a resultar que todos estos gurús económicos saben tanto como yo, o sea: nada”
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Leopoldo Abadía: “A ver si va a resultar que todos estos gurús económicos saben tanto como yo, o sea: nada”

“Estoy perdiendo el respeto a los gurús. Si yo, que no sé, tengo a todo el mundo con la boca abierta, a ver si va a

Foto: Leopoldo Abadía: “A ver si va a resultar que todos estos gurús económicos saben tanto como yo, o sea: nada”
Leopoldo Abadía: “A ver si va a resultar que todos estos gurús económicos saben tanto como yo, o sea: nada”

“Estoy perdiendo el respeto a los gurús. Si yo, que no sé, tengo a todo el mundo con la boca abierta, a ver si va a resultar que todos estos gurús económicos saben tanto como yo, o sea: nada”, confiesa a El Confidencial Leopoldo Abadía, autor de la mejor explicación de la crisis subprime en castellano. Este ingeniero industrial de 75 años, 12 hijos y 35 nietos que dice no saber nada de economía es presidente del Grupo Sonnenfeld y ha sido docente de política de empresa del IESE durante 31 años. Como miembro del equipo fundador de esta escuela de negocios, viajó a Harvard durante un año y fue pionero en España, en los años 60, de un nuevo tipo de curso que llamaron master. Sí, Abadía habla perfectamente inglés, lo cual ha sido una de las claves de su ya famosa explicación sobre el ciclón subprime.

Desde que su texto se difundió como la pólvora por Internet, miles de personas de todo el mundo visitan su blog a diario, es el inspirador del término “explícamelo a lo Leopoldo” y le llueven ofertas para escribir libros, grabar vídeos y dar conferencias. Su antídoto a “toda esta locura” es la humildad, el optimismo, pero sobre todo, la dignidad. Leopoldo Abadía estrena a partir este martes su blog semanal Desde San Quirico en El Confidencial, en el que hoy fija los criterios fundamentales que va a seguir.

PREGUNTA.- ¿Cómo lleva su reciente fama virtual?

RESPUESTA.- Es una locura, una locura. Una de las principales consecuencias es la falta de respeto a los sabios. Otra, que estoy trabajando como en los picos altos de mi vida. Fíjate que incluso el presidente de una compañía, de más de 90 años, me ha pedido que le sustituya. ¡Y he aceptado!

P.- ¿Qué temas de la complicada actualidad económica y social le preocupan en estos momentos?

R.- Parece que hay un cisco gordo y nadie tiene la menor idea de la dimensión. Me preocupa qué medidas se están tomando y se van a tomar para paliar esta crisis, si son adecuadas o no. De momento, el Gobierno ha adoptado 8 ó 9 medidas. Quiero analizar en qué consisten, sus objetivos y para quién van dirigidas. Por otro lado, la oposición por el momento no ha dicho nada. Y parece que el desconcierto es generalizado. Al otro lado del Atlántico, en EEUU, Bush ha hecho lo mismo: la política de cheques. Pero quiero dejar claro que no quiero que nada de lo que escriba sea una crítica directa a nadie.

P.- Y, sin embargo, su famoso texto de la crisis lleva implícita mucha crítica

R.- Lleva una crítica brutal, pero sin intención de ofender a nadie.

P.- ¿Qué cree que puede aportar tu voz en la maraña informativa?

[Su humildad le impide responder. Su hijo Gonzalo, presente en la entrevista, responde por él. Leopoldo quiere salir de la habitación]

R.- Mi padre tiene capacidad de síntesis, capacidad para explicar con sencillez y ejemplos cercanos una visión distinta de las cosas. Pero, sobre todo, tiene la capacidad de aportar dignidad a todo lo que hace. En resumen, es optimista, constructivo y digno.

[Parece sentirse cómodo con la respuesta y la complementa]

R.- En una situación compleja, me gusta ver el esqueleto, dónde está importante. He descubierto que también puedo analizar. Por ejemplo, ahora sé por qué los Presupuestos Generales del Estado son tan importantes. Los inventamos mi mujer y yo cuando nos casamos. Pensaba que todas estas cosas las sabía todo el mundo y ahora he descubierto que no. Respecto al optimismo, pienso que no consiste en decir que aquí no pasa nada, sino en sacar el mejor partido posible de una situación concreta.

P.- En su blog dice que le preocupa la ética en todo el proceso subprime

R.- Sí, me preocupa la pérdida de valores. Porque si aquí vale todo, la hemos fastidiado. Yo para hablar de la ética siempre pongo el ejemplo del fichaje de Figo por parte del Real Madrid, quitándoselo al Barcelona. Entonces, los 120.000 espectadores del Camp Nou se mostraron indignados. Evidentemente, 120.000 personas al mismo tiempo estaban criticando algo que estaba mal: la deslealtad.

P.- ¿Cuáles son sus fuentes de información?

R.- Me nutro de la prensa en papel. Prensa política y económica. Colecciono la revista Time desde el asesinato de Kennedy.

P.- Pero ¿es consciente del poder de la Red? ¿Cuál es su relación con los ordenadores?

R.- Compramos el primer ordenador en el 84 y yo me preguntaba para qué, si ya teníamos máquina de escribir. Desde que he descubierto Internet, he dejado de escribir cartas y no puedo vivir sin el correo electrónico. De todos modos, mis hijos me ayudan a ponerme al día con las nuevas tecnologías. Por ejemplo, actualizan mi blog. Gracias a ellos sé que lo visitan diariamente desde lugares como Nigeria, Japón, Venezuela, México, Perú, Chile, Argentina...

P.- ¿Y desde San Quirico?

[Abadía ha popularizado este lugar al situar ahí una caja de ahorros hipotéticamente expuesta a la crisis subprime]

R.- San Quirico es un pueblo imaginario. No existe. No lo encontraréis en ningún mapa de España. Pero a mí me gusta. En realidad, San Quirico hace referencia a la denominación anterior de San Quirze de Safaja, un pueblo a 40 kilómetros de Barcelona que disfruta de microclima. Allí se ubica la casa del cariño familiar.

“Estoy perdiendo el respeto a los gurús. Si yo, que no sé, tengo a todo el mundo con la boca abierta, a ver si va a resultar que todos estos gurús económicos saben tanto como yo, o sea: nada”, confiesa a El Confidencial Leopoldo Abadía, autor de la mejor explicación de la crisis subprime en castellano. Este ingeniero industrial de 75 años, 12 hijos y 35 nietos que dice no saber nada de economía es presidente del Grupo Sonnenfeld y ha sido docente de política de empresa del IESE durante 31 años. Como miembro del equipo fundador de esta escuela de negocios, viajó a Harvard durante un año y fue pionero en España, en los años 60, de un nuevo tipo de curso que llamaron master. Sí, Abadía habla perfectamente inglés, lo cual ha sido una de las claves de su ya famosa explicación sobre el ciclón subprime.