Se alquila plataforma petrolífera a 600.000 dólares diarios
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Se alquila plataforma petrolífera a 600.000 dólares diarios

No es un anuncio usual. No lo verá en los clasificados. Reza así: se alquila plataforma para extraer crudo, 600.000 dólares por día. Un multimillonario noruego-chipriota

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Se alquila plataforma petrolífera a 600.000 dólares diarios

No es un anuncio usual. No lo verá en los clasificados. Reza así: se alquila plataforma para extraer crudo, 600.000 dólares por día. Un multimillonario noruego-chipriota las arrenda.

La gran historia de John Fredriksen está basada en cómo su gran conocimiento del mercado del petroleo y su inteligencia le han ayudado a ser uno de los hombres más ricos de Noruega (tiene un patrimonio valorado en más de 7.000 millones de dólares), su país natal, aunque hace unos años también obtuvo la nacionalidad chipriota.

Su compañía, Seadrill, ha generado una flota de plataformas petroleras cuya tecnología punta es capaz de perforar en los océanos más profundos del mundo. Fredriksen observó que el Golfo de México o las costas de Brasil eran lugares atractivos para este negocio cuando sitios como Alaska ya no eran beneficiosos. Es aquí donde este noruego tuvo su gran idea: alquilar las plataformas petroleras por la escalofriante cifra de 600.000 dólares al día.

La demanda es tan alta que no ha tenido problema: sólo hay que tener en cuenta que su compañía posee cuatro (más ocho que está construyendo) de las 39 plataformas que hay en el mundo para perforar aguas profundas y las de Fredriksen están situadas en los lugares más atractivos para esta industria.

Y, por si fuera poco, el futuro se muestra positivo como el mismo Fredriksen afirma: “Es imposible saber cuánto durará este periodo de esplendor porque el barril de petróleo cada días es más demando y las aguas profundas son el mejor recurso para aquellas compañías viven del combustible”.

El tópico es real: un hombre hecho a sí mismo

Fredriksen nació en Noruega en 1944. Hijo de un soldador, comenzó como aprendiz en una fabrica de reparación de barcos y a los 27 años creó un negocio por su cuenta. Creó su fortuna durante las guerras entre Irak e Irán en los años 80 cuando sus petroleros recogieron el petróleo y lo vendieron a un alto precio. Se ha ganado tal prestigio que muchos analistas afirman que hasta el mismísimo Aristóteles Onassis tendría envidia de él. Su siguiente gran negocio podría estar en el fútbol ya que le gustaría comprar un club inglés y otro de su noruega natal.

Petróleo Crudo