Críticas al Banco de España por vender la tercera parte de su oro en plena escalada de precios
España pierde de forma cada vez más acelerada sus reservas de oro. Los datos son elocuentes. Al comenzar 2007, el volumen de reservas de oro en
España pierde de forma cada vez más acelerada sus reservas de oro. Los datos son elocuentes. Al comenzar 2007, el volumen de reservas de oro en poder del Banco de España ascendía a 13,4 millones de onzas, pero al acabar el año ya sólo quedaban 9,1 millones de onzas. La masiva venta ha provocado que España haya descendido al puesto 18 a nivel mundial en cuanto a volumen de reservas, por detrás de países como Líbano y Venezuela.
Lo más sorprendente, sin embargo, es que la masiva venta de oro se ha producido en un contexto de clara apreciación de su valor, lo que ha causado estupor entre los especialistas, que no entienden las razones últimas por las que la autoridad monetaria (el Banco de España forma parte del Eurosistema) se ha decidido a poner a la venta sus reservas estratégicas cuando el oro, en términos nominales -no reales-, ha alcanzado su máximo histórico tras subir casi un 40% el año pasado. El 1 de enero de 2007 la onza cotizaba en el entorno de los 630 dólares y el pasado viernes marcó un cambio de 880,5 dólares con una clara tendencia al alza, según los expertos.
De haber mantenido el Banco de España en su balance las 133 toneladas vendidas durante los últimos 12 meses, las reservas de oro tendrían un valor sensiblemente más elevado que los 5.145 millones de euros que aparecen consignados actualmente, toda vez que, como se ha dicho, la onza ha ganado más de un tercio de su valor. El Banco de España es, de hecho, el responsable de la tercera parte del total del oro vendido el año pasado por los bancos centrales de todo el mundo, lo que explica la extrañeza de los especialistas. Máxime cuando como consecuencia de la depreciación del dólar, el oro se ha convertido en un activo monetario cada vez más demandado, principalmente por parte de las economías emergentes.
La enajenación de la reservas de divisas -y en particular del oro- por parte del Banco de España fue debatida en el Senado en junio del año pasado después de que El Confidencial revelara la estrategia de la autoridad monetaria. Por entonces el vicepresidente Pedro Solbes tuvo que responder a una pregunta de un senado popular en la que respondió lo siguiente: “El oro, que en el pasado jugo su papel, ya no lo juega en el momento actual, ya no es un activo rentable”.
Objetivo: la rentabilidad
“Las reservas del Banco de España -añadió Solbes- en estos momentos deben tener como objetivo fundamental el maximizar su rentabilidad”, argumentó el vicepresidente. Desde que pronunció esas palabras hace medio año, el oro se ha revalorizado un 30%, lo que explica que los activos de reservas denominados en oro valgan a 31 de diciembre más que hace medio año (5.145 millones de euros frente a 4.732 millones), y ello pese a que desde junio se han vendido un millón de onzas (cada una de ellas equivale a 31,1 gramos). Desde 1999 todos los activos de reserva se valoran a precios de mercado. Solbes justificó la estrategia del banco de España con el argumento de que España ya no tiene razones para mantener un volumen de reservas tan elevado, “porque nuestra moneda es el euro”. Otras naciones que también forman parte de la moneda única, sin embargo, no han seguido la misma estrategia que España.
España pierde de forma cada vez más acelerada sus reservas de oro. Los datos son elocuentes. Al comenzar 2007, el volumen de reservas de oro en poder del Banco de España ascendía a 13,4 millones de onzas, pero al acabar el año ya sólo quedaban 9,1 millones de onzas. La masiva venta ha provocado que España haya descendido al puesto 18 a nivel mundial en cuanto a volumen de reservas, por detrás de países como Líbano y Venezuela.