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Batacazo bursátil de Meliá (-10%): adiós al coronavirus, pero con heridas por cerrar
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Batacazo bursátil de Meliá (-10%): adiós al coronavirus, pero con heridas por cerrar

Pese a pronosticar un retorno a niveles precovid este verano, el grupo sufre una severa corrección en bolsa, mientras se mantiene la inquietud sobre su elevado endeudamiento

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Meliá empieza a decir adiós al coronavirus. Los resultados que el grupo hotelero presentó en la tarde del lunes reflejaban aún cierta debilidad, provocada por la variante ómicron, que afectó con fuerza al negocio durante los meses de enero y febrero. Desde entonces, sin embargo, la recuperación ha sido tan acelerada que el grupo se ha animado a pronosticar un verano tan fuerte o más que los anteriores del shock de la pandemia.

El mercado hace tiempo que ha asumido el relato de que la industria turística se encamina con fuerza hacia la normalización de su actividad, lo que ha permitido a compañías como la propia Meliá ignorar en las últimas semanas las incertidumbres económicas generadas por la guerra de Ucrania y revalorizarse hasta niveles que no tocaba desde principios de 2020, antes de la crisis del covid.

Este martes, sin embargo, los inversores golpean a la compañía de Gabriel Escarrer con la saña de quien parece haber descubierto un problema que había sido ignorado. “Pensamos que el mercado está pasando por alto los desafíos pendientes”, observaban los analistas de Alantra en una nota publicada antes de la apertura del mercado, en la que comunicaban un recorte de su consejo sobre el grupo a niveles de ‘vender’. Movimientos semejantes han comunicado los analistas de Intermoney y Sabadell y las acciones de Meliá han reaccionado con recortes que han alcanzado el 10% al cierre de los mercados.

Foto: Hotel Don Pepe Gran Meliá

La verticalidad de las subidas recientes favorece una interpretación del revolcón que sufren las acciones de Meliá este martes como una simple corrección. Pero la imagen de la compañía también presenta una serie de vulnerabilidades, en gran medida, heridas derivadas de la crisis del covid, con el potencial de azuzar la desconfianza de los inversores. Principalmente, por el lado del balance.

Meliá cerró el primer trimestre del año con un incremento intertrimestral de su deuda neta de alrededor de 50 millones de euros, hasta los 1.333 millones de euros. Esto deja al grupo con unos niveles de apalancamiento de casi cuatro veces el ebitda estimado para 2023, cifras que prácticamente duplican las previas al impacto de la pandemia.

Para lidiar con este problema, el grupo ha mantenido abierta durante toda la crisis la opción de desprenderse de activos y aún se esperan noticias en este frente a lo largo de la segunda mitad del año (con ventas que podrían alcanzar los 200 millones de euros, según los expertos).

La deuda del grupo ronda las cuatro veces el ebitda estimado para 2023

Pero desde el pasado verano han sido pocos los movimientos en este sentido y algunos expertos empiezan a impacientarse ante la posibilidad de que la situación económica acabe agravando el riesgo del elevado endeudamiento. “Pensamos que cuanto antes lo afronte la compañía, mejor, especialmente considerando el aumento de los tipos de interés y el impacto potencial en la valoración de los activos inmobiliarios del incremento de los tipos de largo plazo”, advierten en Alantra.

Todo esto mientras en el mercado algunas voces se preguntan hasta cuándo puede resistir el tirón poscovid de la demanda turística si se confirman los peores presagios en forma de un debilitamiento de la economía que, en combinación con la fuerte inflación, acabaría afectando tarde o temprano a la capacidad de gasto de los consumidores. "Creemos que, tras un verano récord, donde el aumento de precios será compensado por el gran ahorro acumulado por las familias durante la pandemia, la pérdida de poder adquisitivo empezará a tener efecto en la demanda y nos llevará a una desaceleración de la recuperación, que junto a la subida de costes tendrá efectos negativos en los márgenes de muchas compañías del sector", advierten a este respecto en Intermoney, donde ponen énfasis en el deterioro mayor de lo esperado que sufrieron los márgenes de Meliá durante el primer trimestre.

Meliá se encuentra ya bien encauzada para dejar atrás, al fin, la crisis del coronavirus, lo que, después de tanto sufrimiento en los últimos años, supone algo digno de celebración. Pero en un momento en que los inversores parecen haber asumido ya esa rápida recuperación, conviene no olvidarse de que aún quedan heridas pendientes de cerrar y que convendría hacerlo antes de que se manifieste el próximo golpe.

Meliá empieza a decir adiós al coronavirus. Los resultados que el grupo hotelero presentó en la tarde del lunes reflejaban aún cierta debilidad, provocada por la variante ómicron, que afectó con fuerza al negocio durante los meses de enero y febrero. Desde entonces, sin embargo, la recuperación ha sido tan acelerada que el grupo se ha animado a pronosticar un verano tan fuerte o más que los anteriores del shock de la pandemia.

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