Es noticia
Menú
Musk impulsa las acciones de Twitter (+25%): ¿es buena idea seguir sus pasos?
  1. Mercados
  2. El Valor Añadido
Toma el 9,2% del capital

Musk impulsa las acciones de Twitter (+25%): ¿es buena idea seguir sus pasos?

La entrada del fundador de Tesla en el capital de la red social infunde nuevos ánimos a la cotización de una compañía que ha dado pocas alegrías a sus accionistas

Foto: EC
EC
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

El poder de Elon Musk para agitar los mercados ha hecho presa en Twitter. La noticia de que el prestigioso empresario, fundador de Tesla, se ha hecho con un 9,2% del capital de la red social ha dado este lunes un impulso a sus acciones superior al 25%, un hito que no solo serviría para engordar el valor de los títulos adquiridos por Musk (que ya superarían los 3.600 millones de dólares de valor), sino que suponen infundir nuevos ánimos a una compañía que no se ha caracterizado por conceder muchas alegrías a los inversores.

No en vano, las ganancias de este lunes solo sirven a Twitter para situar su valor un 30% por debajo de los niveles en que se encontraba hace justo un año, prolongando la dinámica de vaivenes que ha caracterizado el recorrido bursátil de una compañía que a día de hoy muestra la misma capitalización que a finales de 2013, lo que contrasta de forma marcada con los retornos superiores al 300% que ha registrado en ese mismo periodo Meta, la matriz de Facebook e Instagram.

La historia de inversión se puede resumir como la de una promesa sin concretar. El potencial que parece contener una plataforma que en el último trimestre de 2021 alcanzó una media de 217 millones de usuarios activos diarios monetizables (mDAUs), frente a la realidad de una empresa que ha cerrado en números rojos los dos últimos ejercicios, con pérdidas de 221 millones en 2021 y de 1.135 millones el anterior.

Con un PER a 2023 de más de 50 veces, Twitter supera con creces a sus principales rivales

Si el reto pendiente de Twitter es convertir su alcance en dinero contante y sonante, sus gestores se vienen esforzando en trasladar al mercado la idea de que el objetivo está en camino. Para ello, el grupo dirigido por Parag Agrawal se ha fijado unos ambiciosos objetivos para 2023, un ejercicio que espera cerrar con un mDAU de 315 millones y unos ingresos consolidados de 7.500 millones, que vendrían a ser el reflejo de un ritmo de crecimiento de su negocio publicitario superior a la media. Para ello, la compañía con sede en San Francisco confía en sacar rédito del creciente negocio de la llamada publicidad de respuesta directa.

Y no se puede decir que el mercado no esté dando crédito a esa mayor capacidad de crecimiento de la compañía, que ya estaría reflejada en unos niveles de PER sobre el beneficio estimado de 2023 por encima de las 50 veces, cifras que superan con creces las de algunos otros grupos del sector como Snap (matriz de Snapchat), Match Group (dueño de Tinder) o la propia Meta.

Foto: De vez en cuando, Musk acierta con sus predicciones. (Reuters)

Pero en el mercado prima la idea de que esta ventaja ya estaría recompensada de sobra en sus valoraciones actuales. No en vano, solo una cuarta parte de las firmas de análisis que cubren el valor aconsejan comprar sus acciones, que con la remontada de este lunes ya superan el precio objetivo medio que le otorga el consenso de mercado.

“Vemos a Twitter como un activo único que ha creado una propuesta de valor diferenciada como la fuente de referencia de noticias digitales en tiempo real”, señalaban en un informe reciente los analistas de Deutsche Bank. En el mismo, los expertos del banco alemán reconocían la capacidad de Twitter para seguir ganando cuota en el mercado publicitario (en el que tienen una participación cercana al 3%), pero advertían de que el suyo era un negocio muy maduro en el mercado clave de Estados Unidos y, por ende, con un potencial de crecimiento que difícilmente alcanzaría los objetivos fijados por su dirección. Por esas razones, consideraban que las acciones estaban ya correctamente valoradas (a un precio que entonces era casi un 30% inferior al actual) y otorgaban un consejo neutral sobre las acciones.

Solo una cuarta parte de los analistas aconsejan comprar las acciones de Twitter

Todo esto pudiera transmitir la idea de que la escalada de este lunes representa más una oportunidad de salida que la señal de un valor oculto en Twitter que podría estar comenzando a recogerse en su precio. Y ciertamente, nada en los números ni en el recorrido reciente de su negocio parece justificar valoraciones significativamente más elevadas que las actuales.

Sin embargo, no puede pasarse por alto que el de Musk es un nombre rodeado de un carisma con capacidad para revolucionar por sí solo el rumbo de una compañía como Twitter. Su mero aterrizaje en el capital ha traído, en paralelo a las fuertes alzas de la acción, especulaciones sobre la posibilidad de que asuma un rol activo en la dirección de la compañía, forzando cambios de productos, un mayor enfoque en los flujos de caja, un refuerzo del perfil financiero de la compañía o, incluso, motivando un mayor interés de potenciales compradores de la red social.

Es obvio que la visibilidad sobre todo esto es escasa, prácticamente nula, pero Musk, con el éxito labrado en torno a Tesla (otra compañía que durante años ha soportado los recelos de los expertos sobre su valoración sin ceder en su vertiginosa escalada bursátil), se ha hecho acreedor a una confianza que el mercado le muestra subiéndose de su mano al carro de Twitter sin importar las valoraciones. Probablemente, no sea la manera más ortodoxa de invertir, pero sería muy osado descartar que pueda acabar resultando rentable.

El poder de Elon Musk para agitar los mercados ha hecho presa en Twitter. La noticia de que el prestigioso empresario, fundador de Tesla, se ha hecho con un 9,2% del capital de la red social ha dado este lunes un impulso a sus acciones superior al 25%, un hito que no solo serviría para engordar el valor de los títulos adquiridos por Musk (que ya superarían los 3.600 millones de dólares de valor), sino que suponen infundir nuevos ánimos a una compañía que no se ha caracterizado por conceder muchas alegrías a los inversores.

Elon Musk
El redactor recomienda