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La factura de la luz de Telefónica: un golpe doloroso en el peor momento
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Impacto de casi 40 millones

La factura de la luz de Telefónica: un golpe doloroso en el peor momento

A la lista de dificultades que enfrenta la operadora en España se añade ahora el impacto de los costes crecientes de la energía, que le han drenado hasta tres puntos del OIBDA trimestral

Foto: Foto: EC Diseño.
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Un apalancamiento excesivo (a pesar de la fuerte reducción del monto de deuda llevada a cabo en los últimos trimestres); un perfil de crecimiento estructural muy restringido, en un entorno de elevada competencia, especialmente en mercados clave como el español; las continuas necesidades de inversión —ahora enfocadas en cuestiones como el despliegue del 5G y las compras de espectro—, o las incertidumbres que genera la cuestión de los derechos del fútbol...

Los problemas que enfrenta Telefónica representan cualquier cosa menos una novedad para los analistas e inversores que siguen de cerca los avatares de la operadora española. Y, aunque ninguno de ellos parece próximo a una resolución satisfactoria para la compañía que dirige José María Álvarez-Pallete, el grupo pudo presentar este jueves unos resultados de esos que en los mercados suelen leerse de forma positiva, al superar con cierta holgura las estimaciones del consenso en métricas tan fundamentales como los ingresos o el OIBDA.

"Bastante buenos", fue el titular con el que recibieron las cuentas del grupo en Bestinver Securities. Sin embargo, en el mercado, la acogida que le dieron los inversores ha sido mucho menos entusiasta, con la cotización de la operadora española descendiendo en los primeros instantes de la sesión un 3,7% (un castigo que con el paso de las horas se fue moderando al entorno del 2%), lo que le llevó a tocar sus niveles más bajos desde el pasado abril, más de un 15% por debajo del pico anual que marcó el pasado agosto.

Las acciones de Telefónica tocaron este jueves mínimos de seis meses

"Desde hace varios meses, parece que el foco del mercado se ha centrado en la situación del negocio en España y ahí las noticias no son tan favorables", admite Iván San Félix, analista de Renta 4, quien también hace una lectura general positiva de los resultados presentados por Telefónica. Sin embargo, como observa Juan Peña, analista en GVC Gaesco, "con los resultados de Telefónica siempre pasa algo. No termina de presentar unos resultados redondos".

Peña hace referencia a uno de los puntos más significativos de la presentación realizada por Telefónica. La operadora española registró un descenso de su OIBDA en España en el tercer trimestre próximo al 9%, lo que representa una merma de 116 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior. Un golpe que la compañía achacó en prácticamente un tercio (tres puntos porcentuales o 38,6 millones de euros) a la evolución de los costes energéticos, en un trimestre marcado por la irrefrenable escalada de los precios de la electricidad.

"Creo que esta es una de las cuestiones que más está pesando", considera Peña, quien se confiesa sorprendido por este impacto. Es obvio que Telefónica, por su propio tamaño y la naturaleza de su negocio, es un grupo intensivo en consumo energético. Pero, precisamente por eso, parecería obvio esperar que la compañía contara con las oportunas salvaguardas para evitar verse tan sometido a los vaivenes de la factura de la luz. De hecho, la empresa ha admitido que está trabajando en diversos frentes para limitar su sensibilidad a estas cuestiones.

Foto: El logo de Telefónica en su sede de Madrid. (Reuters)

"Hemos alcanzado nuevos acuerdos a largo plazo en España y Brasil para la construcción de nueva capacidad de generación de electricidad renovable para el propio consumo de Telefónica. Esta iniciativa mejorará el 'mix' energético en estos países y reducirá nuestra exposición a las fluctuaciones del precio de la energía", observa el grupo en su informe de resultados. Pero una de las grandes incógnitas es si estas u otras medidas que el grupo pueda implementar podrán limar a corto plazo el impacto de unos precios de la energía que se espera que se mantengan extraordinariamente elevados, al menos, hasta el primer trimestre de 2022.

Para una compañía como Telefónica, cuya hoja de resultados ofrece poco margen para los borrones, este tipo de incertidumbres representan un lastre más que añadir a su lista de vulnerabilidades y que difícilmente permitirán que los inversores recobren a corto plazo la fe perdida en la compañía en los últimos meses, a pesar de que su valoración se sitúa actualmente más de un 25% por debajo del precio medio que le otorgan los expertos.

Pero el sobresalto que ha encajado la operadora española con la evolución de los precios de la energía no puede leerse como un problema individual. Aunque otras empresas puedan tener colchones más efectivos para diluir los efectos de esta situación, parece obvio que en mayor o menor medida las empresas españolas, grandes o pequeñas (y estas aún con menos margen de actuación), están condenadas a encajar en este campo un notable roto que, sin duda, limitará sus capacidades para conducir una recuperación rápida de la economía.

Un apalancamiento excesivo (a pesar de la fuerte reducción del monto de deuda llevada a cabo en los últimos trimestres); un perfil de crecimiento estructural muy restringido, en un entorno de elevada competencia, especialmente en mercados clave como el español; las continuas necesidades de inversión —ahora enfocadas en cuestiones como el despliegue del 5G y las compras de espectro—, o las incertidumbres que genera la cuestión de los derechos del fútbol...

José María Álvarez Pallete Noticias de Telefónica Inversores Resultados empresariales
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