Las inversiones alternativas ganan fuerza con el impulso 'verde' de Banca March
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Inversión en plantas hidráulicas

Las inversiones alternativas ganan fuerza con el impulso 'verde' de Banca March

Tras adquirir, junto a otros socios, seis plantas hidráulicas pertenecientes a EDP, Banca March ha abierto a sus clientes la posibilidad de invertir en estas infraestructuras

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Hace tiempo que la transición energética se ha convertido en uno de los temas estrella de los mercados financieros. El impulso propiciado por la crisis del coronavirus a las inversiones verdes como motor de la recuperación ha motivado un creciente apetito por parte de los inversores en todos aquellos activos llamados a beneficiarse de una transformación radical en el consumo de energía a nivel global. La revalorización de las compañías del sector de las renovables en los últimos meses apenas resiste comparaciones.

La fiebre verde que se ha despertado entre los inversores no ha pasado desapercibida, obviamente, para las entidades de intermediación financiera, que tratan de poner a disposición de sus clientes las maneras más sofisticadas y atractivas de acceder a un mercado de indudable potencial. Es en ese contexto donde se enmarca el paso dado por Banca March para tomar una participación en seis centrales hidráulicas en Portugal, que hasta ahora pertenecían a EDP.

La entidad de origen mallorquín, que participa en esta operación —valorada en unos 2.000 millones de euros— de la mano de Engie, Crédit Agricole Assurance y Mirova (vehículo de inversión de Natixis), ha puesto a disposición de sus clientes de banca privada la posibilidad de invertir directamente en estas infraestructuras, haciéndose de este modo copropietarios de la misma.

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La propuesta de Banca March está dirigida a grandes patrimonios, acorde con el perfil de su clientela, que siempre han tenido acceso a una gama de inversiones mucho más amplia. Pero representa una clara indicación de las transformaciones que también se están precipitando en el mundo de la inversión y que gran parte de los expertos del sector augura que acabarán afectando a una amplia mayoría del mercado.

Con los principales activos de inversión —y, en especial, la renta fija— afectados por una indiscutible inflación de precios a causa de las millonarias políticas de estímulo aplicadas por los principales bancos centrales del mundo, la búsqueda de inversiones alternativas capaces de complementar las carteras, añadiendo cierta diversificación y descorrelación, se presenta como un movimiento irrefrenable, que llevará a una progresiva ampliación de los activos y estrategias a disposición de los inversores particulares.

En este sentido, las inversiones verdes se presentan como un reclamo especialmente atractivo. Y no solo por el creciente interés que se respira en los mercados por todas las cuestiones vinculadas a la responsabilidad social corporativa, sino porque, cuando se trata de activos ya desarrollados como los que ha adquirido Banca March, suponen una apuesta hasta cierto punto segura, por tratarse de plantas generadoras de electricidad, reguladas —por lo que generan unos rendimientos predecibles— y escasamente expuestas a las vicisitudes del ciclo económico.

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Hacer accesible este tipo de inversiones para un público más amplio requiere, no obstante, de una importante labor educativa y de concienciación de unos inversores que en España se han mostrado, tradicionalmente, poco dispuestos a las innovaciones. Activos como el que ofrece Banca March o cualquier tipo de inversión ligada al capital riesgo presentan unas características particulares (en términos de liquidez o de plazo de las inversiones) muy distintas a las que corresponden a los activos más comunes en las carteras de inversión.

Las inversiones alternativas tienen aún un largo camino que recorrer para convertirse en habituales entre las apuestas de los particulares españoles. Pero, dadas las circunstancias actuales del mercado, son pocos los expertos del sector que no asumen que su creciente implantación es una tendencia, aunque lenta, imparable.

Con este paso, Banca March incorpora a su cartera un producto que puede ser diferencial a la hora de atraer a inversores interesados en esos activos alternativos y, además, le da exposición directa a una tendencia prometedora como es la de las energías limpias, en la que la familia ya cuenta con una posición relevante a través de su inversión en Naturgy, ejecutada por medio de su brazo inversor, Corporación Financiera Alba.

Hace tiempo que la transición energética se ha convertido en uno de los temas estrella de los mercados financieros. El impulso propiciado por la crisis del coronavirus a las inversiones verdes como motor de la recuperación ha motivado un creciente apetito por parte de los inversores en todos aquellos activos llamados a beneficiarse de una transformación radical en el consumo de energía a nivel global. La revalorización de las compañías del sector de las renovables en los últimos meses apenas resiste comparaciones.

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