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Fiscalidad en el capital privado con Paz Irazusta (Cuatrecasas): cómo optimizar la rentabilidad
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Fiscalidad en el capital privado con Paz Irazusta (Cuatrecasas): cómo optimizar la rentabilidad

Gestionar la carga impositiva es determinante para transformar una inversión exitosa en excepcional. Paz Irazusta explica por qué el fondo de capital de riesgo es la estructura más eficiente para potenciar el patrimonio de particulares y empresas

Foto:  Paz Irazusta. (Foto: cortesía).
Paz Irazusta. (Foto: cortesía).

Invertir en capital privado requiere más que seleccionar las mejores compañías o proyectos. Existe un ‘motor invisible’ que también influye en el éxito final de una operación: la gestión eficiente de la carga impositiva. La diferencia entre un resultado estándar y uno extraordinario también reside en la optimización fiscal del vehículo elegido.

Paz Irazusta, socia de Cuatrecasas y experta en fiscalidad, analiza en esta masterclass de Crescenta cómo navegar por este complejo escenario. El principio fundamental es claro: para que una inversión sea rentable en el bolsillo del inversor, primero debe ser eficiente dentro de la propia estructura del fondo.

En el ecosistema español, el fondo de capital de riesgo (FCR) destaca como la estructura más competitiva para canalizar estas inversiones. Su principal atractivo es una exención del 99% en los dividendos y plusvalías que generan sus empresas participadas, lo que reduce la tributación efectiva a un rango de entre 0,25% y el 1,25%.

Esta eficiencia interna supera ampliamente a otros vehículos como los ELTIF o los FILPE (fondos europeos diseñados para invertir a largo plazo en la economía real), que actualmente carecen de un régimen fiscal especial y pueden llegar a tributar como una sociedad ordinaria al 25%. No obstante, para disfrutar de estas ventajas, el FCR debe cumplir ciertos requisitos, como invertir principalmente en compañías no cotizadas, no financieras y no inmobiliarias.

Diferencias entre el inversor particular y la empresa

La forma en la que se decide invertir altera radicalmente el resultado fiscal final, por lo que Irazusta diferencia claramente dos perfiles de inversión:

  • Inversor particular (persona física): para el ciudadano de a pie, el FCR funciona de manera similar a otros productos financieros. Solo se paga por la ganancia generada -la diferencia entre lo invertido y lo recibido-, y no permite el régimen de traspasos, por lo que al invertir en otro fondo es necesario pasar primero por caja.
  • Persona jurídica: en el régimen español las sociedades pueden dejar exentas en un 95% las rentas recibidas de un FCR, logrando un tipo efectivo del 1,25%. Esta ventaja permite a las empresas reinvertir prácticamente el bruto de lo obtenido, una herramienta que Irazusta califica como "insuperable".

España también se posiciona como un destino estratégico para el capital internacional gracias a que los inversores no residentes que reciben rentas de un FCR español no están sujetos a tributación en nuestro país, salvo que operen desde paraísos fiscales. Esto permite que el capital retorne de forma limpia a su jurisdicción de origen, reforzando el atractivo de los fondos españoles frente a estructuras extranjeras que privarían al inversor de estas exenciones casi plenas.

La conclusión de la experta es contundente: la estructura jurídica elegida es tan determinante como el propio activo subyacente. Esta sesión forma parte de un programa práctico para entender que la fiscalidad no es solo un trámite, sino una herramienta estratégica para potenciar el patrimonio a largo plazo. Si quieres seguir aprendiendo, puedes inscribirte aquí.

Invertir en capital privado requiere más que seleccionar las mejores compañías o proyectos. Existe un ‘motor invisible’ que también influye en el éxito final de una operación: la gestión eficiente de la carga impositiva. La diferencia entre un resultado estándar y uno extraordinario también reside en la optimización fiscal del vehículo elegido.

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