El petróleo sube un 7% tras llegar a dispararse casi un 14% en la apertura
Los primeros movimientos del contrato de futuros sobre el barril Brent han llevado el barril por encima de los 80 dólares, máximos desde enero de 2025, pero luego se han moderado los avances
Una subida violenta inicial de casi el 14% del Brent y una moderación posterior que ha dejado el incremento en el 7%. Ya ha llegado la primera reacción de los mercados a la operación Furia Épica de Israel y EEUU que este sábado ha acabado con la vida del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y ha iniciado una espiral de ataques y contraataques en Oriente Próximo, una zona crítica para la producción y distribución de energía en todo el mundo.
A las 12 de la noche del lunes han abierto los mercados asiáticos y los primeros movimientos del contrato de futuros sobre el barril Brent se han disparado más de un 13,65%, desde los 72,5 dólares en los que cerraron el viernes. Esto impulsó la cotización por encima de los 80 dólares por primera vez desde enero de 2025, con un máximo intradía de 82,37 dólares. A las seis de la mañana, se había estabilizado en torno a los 77 y 78 dólares el barril, lo que representa un incremento de en torno al 7%.
Opinión Aunque se trata de una subida importante, queda aún lejos de los 100 dólares por barril y de los máximos de 147,50 dólares en los que cotizó el Brent en 2008. Medido en divisa europea, cotiza a 66 euros, muy lejos de los 117 euros en los que se situó en junio de 2022, tras la invasión rusa de Ucrania.
Aún así, se notará en las bolsas. Los futuros sobre los principales índices estadounidenses, el Dow Jones de Industriales, el S&P 500 y el Nasdaq Composite anticipan caídas de en torno al 1%. El dólar ha empezado la sesión actuando como refugio y avanzando casi medio punto porcentual frente al euro. Si el viernes cerró la sesión con la divisa europea a 1,1812 dólares, en los primeros minutos de la sesión asiática, ha llegado a tocar los 1,1756. A las seis de la mañana, la revalorización del billete verde rondaba el 0,3%, hasta 1,1780 dólares.
En definitiva, petróleo y dólar, arriba y bolsas, abajo; el movimiento natural en estas situaciones de incertidumbre energética y geopolítica, pero con una intensidad relativamente contenida para lo que podría haberse anticipado después de la escalada de este fin de semana y, sobre todo, ante el potencial de escalada de estos próximos días.
Impacto en la economía global
El impacto en la economía mundial dependerá del tiempo que el Estrecho de Ormuz esté cerrado. Por ese enclave estratégico pasa el 20% de los 82 millones de barriles de petróleo que se producen en el mundo. El ataque de Israel y EEUU a Irán el pasado sábado ha detenido de facto el tráfico marítimo en la zona. Varias navieras han comunicado que están buscando rutas alternativas y las aseguradoras han avisado de que no van a suscribir pólizas para cubrir el riesgo de que los petroleros naveguen por una zona de conflicto.
Antes de la apertura, los analistas anticipaban subidas de entre 5 y 10 dólares por barril, unos pronósticos que se han demostrado acertados, al menos en los primeros compases. Pero si el conflicto escala y se enquista, el precio podría acercarse a los 100 dólares por barril e incluso superarlos. El peor escenario posible para la economía global sería que Irán decidiera atacar la infraestructura energética de sus vecinos, como Arabia Saudí, Kuwait o Emiratos Árabes Unidos. En ese caso, la disrupción sería mucho mayor y, sobre todo, mucho más prolongada.
El canal de transmisión de una crisis energética es principalmente vía precios. Cuando el petróleo se encarece, lo hace toda la cadena de suministro de la economía, lo que complica la tarea de los bancos centrales de controlar la inflación. La Reserva Federal de EEUU y el BCE no suelen subir los tipos de interés automáticamente cuando se produce una gran subida del precio de la energía, pero esta sí hace más difícil que el precio del dinero baje si la economía se debilita.
Esto puede ser especialmente pernicioso para la economía. Un caso extremo fue el del shock del petróleo de los años 70, cuando los países del Golfo Pérsico cortaron el suministro, multiplicando por cuatro el precio del crudo de un día para otro. Esto acabó llevando la economía global a la recesión y preparó el terreno para una época marcada por la estanflación, una compleja —y dañina— situación económica caracterizada por una inflación elevada y un bajo crecimiento.
Una subida violenta inicial de casi el 14% del Brent y una moderación posterior que ha dejado el incremento en el 7%. Ya ha llegado la primera reacción de los mercados a la operación Furia Épica de Israel y EEUU que este sábado ha acabado con la vida del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y ha iniciado una espiral de ataques y contraataques en Oriente Próximo, una zona crítica para la producción y distribución de energía en todo el mundo.