BBVA recela de aquellos agoreros que apuntan a una burbuja bursátil o a valoraciones ajustadas en determinados sectores, como el de los semiconductores, defensa o bancos. Así, desde el área de banca privada de la entidad destacan que los sectores más favorecidos en 2026 estarán ligados al fuerte ciclo de inversión global, como semiconductores, industria, defensa y sector financiero, este último beneficiado por una mayor demanda de crédito y márgenes de interés todavía atractivos.
Así lo ha señalado Roberto Hernanz, responsable de Mercados de Banca Privada de BBVA en España, en la presentación de sus Perspectivas Económicas y de Mercados para 2026. Además, ha destacado que sectores como energía o algunos defensivos tradicionales, como telecomunicaciones y consumo básico, presentan un escenario menos favorable.
Desde el punto de vista geográfico, aunque Estados Unidos seguirá siendo un mercado de referencia, Hernanz ha subrayado la importancia de ampliar la diversificación regional, con oportunidades en Europa, especialmente por el impulso inversor en defensa e infraestructuras, Japón y mercados emergentes, que están recibiendo importantes flujos de inversión en centros de datos y redes.
En renta fija, Álvaro Manteca, responsable de Análisis y Estrategia de Banca Privada de BBVA en España, ha explicado que esta clase de activo volverá a ser una parte fundamental de las carteras en 2026, con rentabilidades reales positivas. Así, apuestan por los tramos cortos y medios de la curva (entre dos y cinco años), evitando los tramos largos por su mayor sensibilidad a riesgos fiscales e inflacionistas. En crédito, se prioriza la alta calidad, así como la renta fija de países emergentes, tanto en moneda fuerte como local.
Desde el punto de vista de los mercados, han señalado que 2026 puede volver a ser un año constructivo para los activos financieros, aunque con una diferencia clave respecto a ejercicios anteriores, debido a que el comportamiento positivo de las bolsas ya no vendrá tanto por la expansión de múltiplos, sino por el crecimiento de los beneficios empresariales. Este crecimiento de resultados se está extendiendo a un número mayor de sectores, reduciendo la concentración del mercado y haciendo que el comportamiento sea más equilibrado y sostenible.
Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research, ha señalado que, a pesar del complejo entorno geopolítico, el escenario central de la entidad apunta a que la economía mundial podría crecer ligeramente por encima del 3% en 2026, un ritmo similar al de 2025. Este crecimiento estará sustentado principalmente en la rotación desde un modelo basado en el consumo hacia otro con mayor peso de la inversión, impulsada por el gasto en infraestructuras, defensa y el fuerte desarrollo de la inteligencia artificial. "El crecimiento apoyado en la inversión permite aumentar la capacidad productiva y la productividad sin generar tensiones inflacionistas, lo que hace que el ciclo económico sea más equilibrado, sostenible y duradero", ha explicado Doménech.
BBVA recela de aquellos agoreros que apuntan a una burbuja bursátil o a valoraciones ajustadas en determinados sectores, como el de los semiconductores, defensa o bancos. Así, desde el área de banca privada de la entidad destacan que los sectores más favorecidos en 2026 estarán ligados al fuerte ciclo de inversión global, como semiconductores, industria, defensa y sector financiero, este último beneficiado por una mayor demanda de crédito y márgenes de interés todavía atractivos.