Francisco Riberas se sube a la moda de las sociedades de capital riesgo con su 'family office'
El presidente de Gestamp, una de las grandes fortunas de nuestro país, se centrará en invertir en sectores industriales, de tecnología circular y de movilidad
Francisco Riberas, presidente de Gestamp. (EFE/Amaya Díaz-Emparanza)
Francisco José Riberas, presidente de Gestamp y una de las grandes fortunas de nuestro país, ha decidido subirse a la moda de las sociedades de capital riesgo (SCR) y ha creado una con Orilla Asset Management, su ‘family office’. Así, optará por desplegar sus inversiones en compañías no cotizadas con un vehículo que busca sacar partido a las altas rentabilidades que ofrecen los mercados privados y, además, beneficiarse de las ventajas fiscales que brindan.
La sociedad de capital riesgo, que ha sido bautizada como Isogone Ventures I y está pendiente del visto bueno por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), contará con Alaluz Capitalcomo gestora y BNP Paribas como depositaria.
El nombre de la sociedad, Isogone, es toda una declaración de intereses. ¿El motivo? El significado de isógona, puesto que se trata de una línea que, sobre un mapa, une los puntos de la Tierra que tienen igual declinación magnética. Alineación que busca Francisco Riberas, pero en esta ocasión entre fundadores de compañías y el capital que invertirán con el objetivo de tender puentes.
En concreto, las inversiones que realizará la SCR se centrarán en los sectores industriales, de tecnología circular y de movilidad. Así, buscarán ayudar a sus participadas a comercializar sus productos, tanto en Europa como en América, gracias a los equipos que Orilla AM tiene en Nueva York y Madrid. El objetivo será, por tanto, ayudar a los fundadores a crecer globalmente gracias a la experiencia que brindarán, a la red de contactos con la que cuentan y a su disciplina de ejecución.
Un mundo, el de mercados privados, que no será nuevo para Francisco Riberas y Orilla AM. Su ‘family office’ ya ha invertido en este tipo de compañías, puesto que ha estado o está en el capital de empresas como Cabify; Vinted, 'app' para compraventa de artículos de segunda mano; Cooltra, dedicada al alquiler de motos; Playtomic, que aglutina una amplia red de clubes de pádel; o Wallbox, que dio el salto a Wall Street.
Desde la propia Orilla Asset Management, que está presidida por Francisco Riberas y cuenta con sus hijos Francisco, Patricia y Mónica como consejeros, señalan a El Confidencial que Isogone Ventures I "se trata simplemente de una herramienta más del ‘family office’ Orilla y que, por el momento, no cuenta con un plan específico diferenciado del propio Orilla AM".
Orilla Asset Management es una sociedad participada en su totalidad por Francisco Riberas y su familia directa, con una vocación de crecimiento mediante la identificación y gestión de inversiones en distintos ámbitos sectoriales. Así, apuestan por la inversión a largo plazo, con un fuerte componente de innovación, apoyando modelos de negocio con alto potencial de desarrollo. De hecho, cuentan con inversiones en mercados privados a través de fondos de ‘private equity’, entre los que se incluyen ‘venture capital’, deuda privada e infraestructuras, con un enfoque multiestrategia para lograr una gran diversificación geográfica y sectorial.
Aluvión de SCR
Si bien Francisco Riberas goza de cierta trayectoria en los mercados, el empresario sigue así los pasos de otras grandes fortunas de nuestro país que han optado por crear estas sociedades, como Jorge Quemada, que lidera Cinven junto a otros dos socios; Jaime Castellanos, expresidente de Lazard en España; Antonio Martín Castro, el quesero de Mercadona; Miguel Arrufat, máximo accionista de Proeduca (dueño de la UNIR); Fernando Romero, que llegó a ser milmillonario gracias a EiDF; los Sainz de Vicuña, históricos de Coca-Cola; o los Puig Alsina, miembros de la tercera generación en la multinacional española de moda y belleza; entre otros.
En concreto, hay más de 550 sociedades de capital riesgo activas (y 760 registradas) en la CNMV, frente a las menos de 300 registradas en 2022 y es rara la semana en la que no se constituye ninguna, superando holgadamente a los fondos que se crean y que invierten en mercados privados. Este ‘boom’ de sociedades no es casualidad, puesto que la participación en sociedades de capital riesgo es deducible en Patrimonio o en el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF), con la exigencia de que al menos el 60% de los activos de la firma estén invertidos, aunque Hacienda se ha decidido a estrechar el cerco sobre ellas y empieza a cuestionar algunos puntos de estas figuras en inspecciones y comprobaciones, lo que está incrementando la incertidumbre en torno a grandes fortunas y sus asesores fiscales.
Francisco José Riberas, presidente de Gestamp y una de las grandes fortunas de nuestro país, ha decidido subirse a la moda de las sociedades de capital riesgo (SCR) y ha creado una con Orilla Asset Management, su ‘family office’. Así, optará por desplegar sus inversiones en compañías no cotizadas con un vehículo que busca sacar partido a las altas rentabilidades que ofrecen los mercados privados y, además, beneficiarse de las ventajas fiscales que brindan.