Carranza busca CEO para la gestora en otro intento de Santander de hacerla global
Samantha Ricciardi deja la gestora del Santander tras casi cuatro años para irse a Fidelity. Lo hace justo cuando García Carranza ha puesto el foco en la gestión de activos
El director general adjunto del Banco Santander, Javier García-Carranza. (Ana Beltrán)
Javier García Carranza tiene un mandato claro de Ana Botín para que su negociado (fondos, banca privada y seguros) sea una plataforma global. Una de las grandes cinco líneas del banco cántabro para explotar sinergias y escala, aprovechando su presencia por España, Reino Unido, Estados Unidos y Latinoamérica. Ahora está en búsqueda de un CEO para Santander Asset Management que impulse esta estrategia.
El ejecutivo, mano derecha de Botín, sustituyó en mayo de 2024 en el cargo a Víctor Matarranz, otrora persona de confianza de la presidenta ejecutiva del Santander y ahora jefe global de banca privada de HSBC, que se lo trajo de Londres con la premisa de explotar el negocio de fondos, seguros y banca privada, capturando sinergias entre las tres líneas y, también, entre países. El éxito fue parcial, al menos a ojos del cuartel general de Boadilla. El mandato era incluso previo a la estrategia lanzada por Banco Santander en 2023. Un año después, Botín movió ficha.
Los primeros pasos de Carranza han estado en la banca privada, donde le ha dado un vuelco para afianzar conexiones globales y explotar las mejoras que había hecho CaixaBank en España trayéndose a su responsable, Víctor Allende, y otros ejecutivos. También ha puesto el ojo en seguros, donde ha incorporado como responsable a Iñaki Peralta, ex CEO de Sanitas. Con la posible venta de Aegon en 2026, con la que tiene una joint venture en seguros de vida, habría una oportunidad para reformular la estrategia. En seguros generales tiene una alianza con Mapfre.
El siguiente paso está en la gestora de fondos. Javier García Carranza ya había deslizado a allegados y asesores del banco que quiere hacer cambios en la gestora para hacerla más global, buscando mejorar en eficiencia tanto en la capacidad de distribución de fondos a terceros como en costes. Estos cambios podrían acelerarse, porque Carranza deberá buscar CEO desde ya para la gestora ante la salida de Samantha Ricciardi, fichaje de Matarranz en febrero de 2022, procedente de BlackRock (fue jefa de México y de desarrollo de negocio para EMEA). Ricciardi se va a Fidelity para ser responsable de EMEA, dejando el cargo de CEO global en la gestora del Santander.
Durante su mandato, Santander AM ha aumentado su patrimonio en un 40%, hasta los 255.000 millones. Pero no ha dejado de ser una fábrica atomizada por los países donde opera el banco que da servicio a los clientes minoristas o de banca privada. Y esto último es reciente, tras la fusión de las gestoras. En Luxemburgo cuenta con 13.000 millones. Y en alternativos, el grupo no ofrece cifras, pero no ha conseguido ser un jugador relevante para vender a institucionales, a pesar de esfuerzos recientes como la compra de Tresmares o el acuerdo con Atlitan para levantar un fondo agro de 300 millones. También hay otros vehículos del propio banco.
Pero Carranza, según fuentes financieras, quiere poner orden e impulsar una oferta global para terceros, tanto en inversiones cotizadas en mercados en los que tiene expertise como en alternativos. El objetivo es aumentar la inversión desde la banca privada, pero también desde institucionales que no son clientes, como terceras bancas privadas, fondos de pensiones, aseguradoras o fondos soberanos. La competencia en este nicho es elevada y no sirve con tener muchas oficinas retail y millones de clientes minoristas a los que ofrecer fondos de la casa. Y Carranza lo sabe.
En el segmento de alternativos o mercados privados, el ejecutivo ya ha deslizado a asesores de M&A que estará dispuesto a analizar compras en España o fuera del mercado español de boutiques especialistas que aporten valor añadido a la oferta en renovables, deuda privada, capital riesgo, infraestructuras, etc. También considera que hay margen para reducir costes de operativa dejando de replicar centros de trabajo en todos los países en back office, administración o riesgos, con uno o unos pocos equipos globales que den servicio a la gestora global y a todos los países, apoyados en Aladdin, herramienta de análisis de inversiones y riesgos de BlackRock.
El nuevo CEO de Santander AM deberá ser la cabeza visible de este foco. En realidad, será un nuevo intento del Santander por hacer la gestora global, como ya tienen otros bancos europeos (Intesa, BNP o Deutsche Bank tienen gestoras que venden a terceros, no solo en su red), pero ninguno español. Lo intentó a través de un acuerdo de fusión que acabó descarrilando con Pioneer, gestora de Unicredit, en 2016. Y después ha habido nuevos impulsos y mensajes en esta línea con varios CEO diferentes: Juan Alcaraz, Juan Manuel San Román, Mariano Belinky y Samantha Ricciardi han tenido el mandato en la última década para ello.
Javier García Carranza tiene un mandato claro de Ana Botín para que su negociado (fondos, banca privada y seguros) sea una plataforma global. Una de las grandes cinco líneas del banco cántabro para explotar sinergias y escala, aprovechando su presencia por España, Reino Unido, Estados Unidos y Latinoamérica. Ahora está en búsqueda de un CEO para Santander Asset Management que impulse esta estrategia.