Los fondos se pierden el rally del sector de defensa: dudas con fundamentales y ESG
Los gestores españoles no se han sumado al boom inversor hacia los fabricantes europeos de armas ante las intenciones europeas de potenciar sus capacidades en Defensa
El sector de defensa está siendo el gran protagonista bursátil de las últimas semanas. Los fabricantes de armas o de tecnología e infraestructuras relacionadas con Defensa han protagonizado un rally bursátil al calor de las intenciones europeas de reforzarse en este terreno. Los fondos españoles, sin embargo, son cautelosos, según los resultados de la XXXVIII Encuesta de Sentimiento de Mercado de El Confidencial.
En el sondeo de marzo, han participado 30 casas de inversión, tanto gestoras de fondos como bancas privadas, con unidad de gestión o asesoramiento en España, y con más de 700.000 millones de euros administrados.
Una de las preguntas de la encuesta ha sido si han incrementado las posiciones en el sector defensa. De los 30 gestores que han participado, solo uno ha respondido que mucho, mientras que 12 lo han hecho de una forma limitada, y 17 no han incrementado su inversión. Es decir, la mayoría ha sido ajena a las subidas en bolsa o apenas la ha aprovechado. En siete de estos casos se debe a las dudas con los fundamentales, y en otros 10, por los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza, por sus siglas en inglés).
En España, por ejemplo, Indra lidera al Ibex en lo que va de año, con un repunte del 56%. La compañía, participada por el Estado, ya vale en bolsa 4.700 millones. Gestores de todo el mundo y banqueros de inversión se han acercado al sector defensa para invertir o para posicionarse ante una previsible oleada de inversiones y operaciones corporativas.
El mensaje desde la Unión Europea está siendo de fortalecer su industria armamentística y mejorar sus capacidades de defensa, ante las intenciones de Estados Unidos de alejarse del viejo continente, después del giro que ha protagonizado la Casa Blanca con Donald Trump y que se ha hecho muy visible en Ucrania.
Hay un objetivo de que los estados lleguen a un gasto en defensa del 2% del PIB. Habrá grandes inversiones en la industria, y el mercado está anticipando más crecimiento y beneficios en las empresas cotizadas que proveen armas, sistemas defensivos, satélites, etc. Todo lo relacionado con defensa sube en bolsa. Y los bancos esperan un gesto del Banco Central Europeo (BCE) para sumarse con financiación a la industria.
Pero los fondos y las bancas privadas con unidades de gestión en el mercado español se han mostrado escépticos y se han perdido, en su mayoría, este primer rally. Hay dudas de que los fundamentales apoyen estas subidas, más allá de los anuncios políticos de la Unión Europea que están por concretarse. Y, sobre todo, hay dudas en torno a cómo casa el ESG con las inversiones en empresas que fabrican armas o materiales de guerra, sea de forma directa o indirecta.
Y no solo es una cuestión de filosofía o de convicción, sino también de regulación. Cuando un fondo se considera ESG y tiene etiqueta al respecto (artículo 8 o, más estricto, artículo 9), debe cumplir con ello. El supervisor está muy encima para evitar prácticas de marketing fraudulentas en torno a la sostenibilidad (greenwashing). Hay dudas sobre cómo compatibilizar el ESG con la inversión en defensa.
Defensa y ESG.
Por ahora no ha habido un pronunciamiento específico de los supervisores europeos al respecto. En Reino Unido, la FCA sí ha dado un paso al respecto: “No hay nada en nuestras reglas, incluidas las relacionadas con la sostenibilidad, que impida la inversión o la financiación de las empresas de defensa. Nuestras normas de finanzas sostenibles se aplican a las empresas que ofrecen productos y servicios financieros, así como a algunas empresas que cotizan en bolsa. No exigen que las instituciones financieras traten a las empresas de defensa de forma diferente por pertenecer al sector”.
El supervisor europeo de los mercados, ESMA, no ha dicho nada. Tampoco el BCE. Pero en el mercado se mueve la idea de que debe haber cambios si se quiere que desde el sector privado se financie la inversión en defensa, tanto con créditos desde la banca como inversiones en deuda y acciones desde los fondos.
“Estamos tratando de conciliar una reticencia natural a invertir en defensa, debido a su asociación inherente con conflictos insostenibles y no deseados, con el hecho de que somos inversores multi-activos, y queremos equilibrar la compensación entre riesgo, rendimiento y sostenibilidad cuando se trata de gasto en defensa”, señaló recientemente Aliki Rouffiac, gestor de Robeco Sustainable Multi-Asset Solutions.
Este argumento está cobrando cada vez más peso entre los fondos de inversión. Pero muchos todavía tienen dudas, como ocurre entre los gestores españoles. Por ahora, los fondos y las bancas privadas del mercado español se han perdido el rally inicial, que está por ver si se consolida y continúa.
Han participado, por orden alfabético, Abante, Andbank España, Asymmetriqa, ATL Capital, Augustus Capital AM, BBVA AM, Bestinver, BNP Paribas, Buy & Hold, CaixaBank AM, Consilio, Deutsche Bank España, EDM, Gescooperativo, Ibercaja, iCapital, Kutxabank Gestión, Mapfre Gestión Patrimonial, Mirabaud España, Miralta AM, Mutuactivos, Nextep Finance, Openbank, Sabadell Urquijo Gestión, Santander AM, Santander Banca Privada España, Trea AM, Tressis, Unigest y Velar Inversiones.
El sector de defensa está siendo el gran protagonista bursátil de las últimas semanas. Los fabricantes de armas o de tecnología e infraestructuras relacionadas con Defensa han protagonizado un rally bursátil al calor de las intenciones europeas de reforzarse en este terreno. Los fondos españoles, sin embargo, son cautelosos, según los resultados de la XXXVIII Encuesta de Sentimiento de Mercado de El Confidencial.