Es noticia
Ibex 2025: el índice español domina Europa este año, pero el que viene será más complejo
  1. Mercados
Incertidumbres en la nueva era Trump

Ibex 2025: el índice español domina Europa este año, pero el que viene será más complejo

Tras alcanzar máximos desde 2010, el índice español se acerca a 2025 con el reto de mantener su dinámica positiva en medio de las amenazas que se levantan en el horizonte

Foto: Pantallas de cotización del Ibex en el Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE/A.Tejido)
Pantallas de cotización del Ibex en el Palacio de la Bolsa de Madrid. (EFE/A.Tejido)
EC EXCLUSIVO

A poco más de tres semanas para el término de 2024, el Ibex parece tener encarrilado el que, salvo colapso, se convertirá en su segundo año consecutivo en positivo, un logro que se le ha resistido durante la última década. Con unos retornos acumulados hasta el cierre de la sesión de este jueves del 25,2%, que le han permitido superar los 12.000 puntos por primera vez desde 2010, el índice español va camino, además, de liderar el ranking de los grandes mercados europeos (el Dax lo supera en los registros de revalorización anual, ya que contabiliza los dividendos pagados durante el año. En igualdad de condiciones, el Ibex obtiene mejores resultados).

De este modo, la bolsa española consigue desquitarse de varios años a la sombra de sus homólogos europeos, estirando una buena racha que le ha llevado a revalorizarse un 67% desde los mínimos de octubre de 2022 (un 83% si se consideran los dividendos) y consolidándose como uno de los grandes vencedores del cambio de escenario que trajeron al mercado las subidas de tipos de interés aprobadas por los bancos centrales internacionales para combatir la inflación.

La presencia de Sabadell, CaixaBank, Unicaja o Bankinter entre las acciones que más alegrías han dado a los inversores a lo largo de 2024 en la bolsa española representa una evidencia más de cómo el fin de la política de tipos cero ha revitalizado a un sector que sigue siendo fundamental para el devenir del Ibex, al representar hasta un 28% del índice.

La buena evolución de otros grandes valores del índice, como Inditex e Iberdrola, ha sido igualmente clave en la recuperación del selectivo español, que también ha sacado partido de la solidez que muestra la economía nacional (y de la mayor estabilidad, al menos en términos relativos, de su política) y de la fortaleza del sector turístico, plasmada en las contundentes ganancias de IAG y Aena.

Ahora, con varios de estos factores previstos para perder fuerza en los próximos trimestres, es lógico preguntarse si el Ibex puede prolongar esta dinámica positiva. Una posibilidad que los expertos consideran bastante factible, a juzgar por sus proyecciones.

Según las cifras del consenso recopiladas por Bloomberg, a partir del método de suma de partes (es decir, se otorga un precio objetivo a los distintos miembros del índice y, a partir de ellos, se calcula en qué nivel estaría el Ibex si esas valoraciones se materializan), el Ibex podría superar en 2025 la cota de los 13.000 puntos, un nivel inexplorado desde mediados de 2008, antes del colapso de Lehman Brothers. Alcanzar estas metas implicaría una revalorización adicional del 10% desde los niveles actuales.

El papel de la banca

El optimismo de los analistas puede explicarse por las esperanzas de recuperación de algunas de las compañías más castigadas en los últimos tiempos, como Grifols, que cuenta con un potencial de revalorización superior al 80%, o Solaria, que podría escalar un 50% hasta alcanzar la valoración media que le otorgan las firmas de análisis. Compañías como Rovi, Cellnex e Indra también destacan dentro del índice, con márgenes de ganancia superiores al 35%.

Pero más relevante aún para el devenir del Ibex es la confianza de los analistas en que la banca logrará prolongar su remontada de los últimos ejercicios, con entidades como Santander, BBVA y CaixaBank mostrando potenciales de subida entre el 15% y el 22%.

Entre los expertos predomina la idea de que, aunque los tipos de interés están en retroceso, se mantendrán en niveles suficientes para respaldar los beneficios del sector, sobre todo si este ajuste del precio del dinero es compatible con un contexto económico favorable.

Sin embargo, las turbulencias recientes en los mercados han dejado claro que, para el Ibex, hacer reales esas previsiones favorables no será tarea sencilla.

Foto: bolsa-ibex-cae-impacto-trump

La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de EE. UU., el pasado 5 de noviembre, amenaza con configurar un escenario económico internacional que, a primera vista, resulta especialmente adverso para el Ibex. No es casualidad que el mercado español fuera uno de los más golpeados el día que se conoció la victoria del candidato republicano.

Aunque los inversores han dejado atrás esos temores, confiando en que las políticas de Trump no serán tan agresivas como indica su retórica y en el papel estabilizador de los bancos centrales, el mercado ha mostrado inquietud sobre el futuro de las bolsas europeas y, en particular, de la española.

Este impacto particular en el mercado español se debe a varias razones. Una clave es que las políticas comerciales de Trump, con la amenaza de aranceles, son potencialmente muy gravosas para la economía europea, que tiene en EE. UU. uno de sus principales mercados de exportación. El temor a que ese daño económico provoque recortes de tipos de interés más agresivos por parte del BCE ensombrece las perspectivas del sector bancario, que podría enfrentar un escenario desfavorable, con una economía débil (menores volúmenes de negocio y mayor riesgo de morosidad) y tipos más bajos.

El impacto de los aranceles que quiere impulsar Trump desde la Casa Blanca en Latinoamérica es otro lastre potencial para el Ibex

Otra cuestión relevante es que, si Trump implementa sus planes arancelarios, entre los principales damnificados podrían estar países latinoamericanos como Brasil y, especialmente, México, fundamentales para el negocio de empresas españolas como BBVA, Santander, Telefónica, Iberdrola o Mapfre.

Este escenario, que podría limitar el papel de la banca como motor del Ibex, encontraría al índice con opciones limitadas para encontrar un reemplazo al sector financiero. Los analistas son pesimistas respecto a las opciones de mejora de Inditex e Iberdrola, que ya cotizan cerca de sus máximos históricos, con escaso margen de subida.

Entre los expertos que han emitido sus previsiones para 2025, hay consenso en que EE. UU. presenta mejores perspectivas que las bolsas europeas. En cuanto a España, las expectativas dependerán de la confianza en la capacidad de los bancos para atravesar con éxito el próximo ejercicio.

Sus bajas valoraciones (cotiza a un PER estimado para 2025 de 11,37 veces, frente a las 13,66 veces del Stoxx 600) y la atractiva rentabilidad de sus dividendos (4,84%, superior en 1,2 puntos a la media europea) son otros factores que podrían mantener al Ibex en posiciones destacadas entre los grandes índices europeos en 2025.

A poco más de tres semanas para el término de 2024, el Ibex parece tener encarrilado el que, salvo colapso, se convertirá en su segundo año consecutivo en positivo, un logro que se le ha resistido durante la última década. Con unos retornos acumulados hasta el cierre de la sesión de este jueves del 25,2%, que le han permitido superar los 12.000 puntos por primera vez desde 2010, el índice español va camino, además, de liderar el ranking de los grandes mercados europeos (el Dax lo supera en los registros de revalorización anual, ya que contabiliza los dividendos pagados durante el año. En igualdad de condiciones, el Ibex obtiene mejores resultados).

Ibex 35 Bolsas
El redactor recomienda