Los planes de empleo promovidos por el Gobierno con gestión privada, una de las principales apuestas del exministro José Luis Escrivá, ahora gobernador del Banco de España, no terminan de arrancar. Un año después, ningún plan de pensiones se ha adscrito a los macrofondos y la mayoría de autónomos o pequeños empresarios desconoce esta vía de ahorro para la jubilación.
La adjudicación de la gestión de los fondos de pensiones de empleo de promoción pública abiertos se produjo en julio de 2023. Las entidades que se llevaron la licitación son VidaCaixa, BBVA, Caser, Santander e Ibercaja, que tienen tres años (ya ha pasado uno) para captar 500 millones o, en caso contrario, perderían la adjudicación.
Así, después de 12 meses, hay cero euros en los macrofondos que promociona el Gobierno, cuya estimación es que el sistema llegue a 3.956 millones en 2028. Solo ha habido un convenio, el de la construcción con VidaCaixa, que ha acordado un plan de empleo para los trabajadores, pero con el formato simplificado y no a través de estos fondos impulsados por el Gobierno.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, cuando lo dirigía José Luis Escrivá, impulsó el llamado segundo pilar para buscar que haya ahorro complementario para la jubilación a través del canal laboral. En paralelo, Hacienda incrementó el incentivo fiscal hasta una deducción máxima de 8.500 euros anuales si aportan esta cuantía tanto el trabajador como el empleador. Por el contrario, recortó la deducción máxima en planes individuales desde 8.000 euros a 1.500 euros.
El Gobierno introdujo los macrofondos de pensiones de empleo y, además, la posibilidad de lanzar planes simplificados a nivel sectorial, impulsados por convenios colectivos o por asociaciones y colegios profesionales. Estos tienen la posibilidad de adherirse a los grandes fondos que se adjudicaron VidaCaixa, BBVA, Caser, Santander e Ibercaja, pero ninguno lo ha hecho. Estos grandes vehículos de promoción pública están integrados en una plataforma pública que ya está en funcionamiento y que ya podría recibir adhesiones, según fuentes financieras, aunque aún faltan algunos desarrollos técnicos para que esté completa.
“No se puede hablar de fracaso. Son decisiones que llevan tiempo, los convenios tardan en negociarse y firmarse, y pueden durar años. Acabamos de empezar”, explicó este martes Eva Valero, directora de vida ahorro y pensiones de Caser. En efecto, las gestoras aún tienen dos años más para llegar a esos 500 millones. En el caso de Caser, acudió con una oferta de gestión indexada al aliarse con Indexa.
El hecho de que tampoco haya Presupuestos Generales del Estado en 2024 –se prorrogaron los de 2023–, y que no haya claridad sobre si habrá el año que viene, tampoco ayuda. En el sector financiero se esperaba que empresas públicas y otras instituciones encabezaran un impulso a los planes de empleo. Pero, sin presupuestos, es imposible.
Las entidades también han lanzado planes simplificados para atraer a pequeños colectivos y empresas, pero por ahora llegan con cuentagotas. De hecho, la mayoría de los autónomos y de los pequeños empresarios desconoce el producto.
Los colectivos profesionales y las asociaciones de autónomos pueden lanzar planes simplificados a los que se adhieran sus asociados. Aunque ya hay varios productos, la realidad es que el 92% de los autónomos sin empleados dice no haber oído hablar de los planes de pensiones de empleo o de los planes de pensiones de empleo simplificados, según un estudio del Observatorio Caser, a partir de 550 entrevistas telefónicas a autónomos y empresarios.
El informe muestra que entre los autónomos con empleados, el desconocimiento llega al 69%. En las microempresas, el 65% de los empresarios contestan que desconocen el producto; en las pequeñas empresas, el 53%; en las medianas empresas, el 52%; y en las grandes empresas, el 61%.
El estudio del Observatorio de Caser también realiza una encuesta entre 1.000 usuarios para conocer las costumbres de ahorro de los particulares. El 85% asegura estar insatisfecho con su ahorro, y las cuentas de ahorro o depósitos siguen siendo el producto preferido, con un 34% de respuestas, por delante de las cuentas corrientes (29%) y acumular dinero en efectivo (16%).
Pese a la pérdida de poder adquisitivo de estos métodos, especialmente del efectivo, por la inflación, están por encima de los fondos de inversión u otros vehículos en los que se asume mayor riesgo para obtener más rentabilidad en el medio y largo plazo.
Los planes de empleo promovidos por el Gobierno con gestión privada, una de las principales apuestas del exministro José Luis Escrivá, ahora gobernador del Banco de España, no terminan de arrancar. Un año después, ningún plan de pensiones se ha adscrito a los macrofondos y la mayoría de autónomos o pequeños empresarios desconoce esta vía de ahorro para la jubilación.