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El euríbor apunta al 3% en medio de los tambores de recesión
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'SHOCK' DE INFLACIÓN Y SUBIDAS DE TIPOS

El euríbor apunta al 3% en medio de los tambores de recesión

El interbancario cotiza más alto que el futuro a diciembre por primera vez. El mercado proyecta las subidas para el próximo año, hasta un pico cercano al 3%

Foto: El euríbor ha corrido más, por primera vez, que la curva que dibujan las expectativas de los inversores. (EFE/Luis Tejido)
El euríbor ha corrido más, por primera vez, que la curva que dibujan las expectativas de los inversores. (EFE/Luis Tejido)
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El euríbor ha corrido más, por primera vez, que la curva que dibujan las expectativas de los inversores, que ya no esperaban más subidas en 2022. Sin embargo, se están produciendo, y el tipo interbancario ya ha tocado el 2,4%, máximo desde 2009. El mercado espera que haya más alzas el año que viene, y proyecta un pico en el 3%, mientras resuenan los tambores de recesión.

La inflación sigue provocando que se prevean más alzas de tipos de interés, mientras que la liquidez ya no es tan abundante como antes. Esto provoca que el euríbor, que procede del coste con el que los bancos se prestan entre sí a partir de las expectativas que tienen para el ‘coste del dinero’ por la evolución de la política monetaria, continúe con su ‘rally’.

Foto: Firma de una hipoteca. (iStock)

El euríbor también responde al endurecimiento monetario de la Reserva Federal (Fed), que subió los tipos en 75 puntos básicos este miércoles. Esto añade presión inflacionista a Europa, ya que unos tipos más altos en Estados Unidos fortalecen el dólar, encareciendo las importaciones europeas y aumentando el atractivo de sus exportaciones, lo que puede ser favorable para las expectativas de crecimiento, pero no para las de inflación. En cualquier caso, el debilitamiento global de la demanda redunda en aumentar las posibilidades de recesión.

El tipo de interés oficial de Estados Unidos ha quedado entre el 3% y el 3,25%, y el bono a 10 años ya cotiza en el 3,6%. En Europa, el bono alemán, que se suele usar como referencia, está en el 1,9%, mientras que el español ha alcanzado el 3%, añadiendo presión al coste de la deuda pública.

El endurecimiento del discurso de Putin, con la nueva ofensiva bélica anunciada este miércoles, no hace sino aumentar la incertidumbre y la posibilidad de que el golpe inflacionista se prolongue. Todavía no está claro qué pasará con el suministro de gas este invierno, y como consecuencia, con la actividad industrial o la evolución de los precios. La inflación alcanzó en agosto un nuevo máximo histórico de la eurozona en el 9,1%, mientras que en España se situó en el 10,5%.

Los bancos centrales están atacando la inflación desde la demanda, subiendo tipos para reducir la actividad económica y frenar la espiral de precios. Están acelerando el deterioro de las expectativas económicas. Y lo están consiguiendo. De hecho, en España los gestores ya trabajan con un escenario de recesión. El alza del euríbor contribuye a ello, ya que supone menor poder adquisitivo para las familias con hipoteca a tipo variable y marca el encarecimiento del crédito.

Más subidas el año que viene

Con este cóctel, el euríbor sigue subiendo. Y es la primera vez que el euríbor alcanza cotas superiores a las proyecciones del mercado. Hasta ahora, ocurría lo contrario: el euríbor subía, y el mercado esperaba aún más, según se observaba en la cotización del futuro del euríbor a tres meses. Pero hace una semana, el mercado frenó sus proyecciones de alzas en 2022 y, sin embargo, los inversores se equivocaron. La liquidez ha continuado encareciéndose y el euríbor ha escalado al 2,4%.

El mercado ha corregido sus pronósticos para el euríbor en diciembre, pero sin llegar a esta cota. Es decir, el tipo interbancario ha ido más rápido que las expectativas del mercado. No obstante, lo que sí esperan los inversores son más alzas el año que viene. Está calando el mensaje de que la inflación será más fuerte durante más tiempo de lo previsto al inicio de la guerra de Ucrania.

Foto:

Así, el mercado espera que el euríbor llegue al 2,975% en 2023. Es decir, que roce el 3%. Las expectativas para el año que viene han experimentado un ‘rally’ a la par de la cotización actual del interbancario, que comenzó el año en negativo, en el -0,5%, entró en positivo en abril, pasó del 1% en junio y ya va por el 2,4%.

La cotización del euríbor está muy por encima de los tipos de interés oficiales del Banco Central Europeo (BCE), que tras dos alzas en julio y septiembre, de 50 puntos básicos y 75 puntos, respectivamente, se sitúa en el 1,25%. No obstante, los bancos se prestan entre sí a un coste dependiente de sus proyecciones de política monetaria, y se da por hecho que en las próximas reuniones habrá más subidas. El mercado especula con otro repunte de entre 50 y 75 puntos en octubre desde Fráncfort.

La inflación no da tregua

La agresividad del BCE, donde las palomas (proclives a una política monetaria más laxa) se han vuelto halcones (prefieren endurecimiento monetario) y los que ya lo eran se han hecho más fuertes, dependerá de la inflación. Pero con la guerra y las dudas con el suministro de gas, no hay tregua con el ‘shock’ energético. Mientras que la inflación ya ha generado inflación (inflación de segunda ronda), como se observa en la evolución al alza del IPC subyacente (sin alimentos no perecederos ni energía), que tocó el 5,5% en agosto en la eurozona.

Foto: EC.

El euríbor encarece las hipotecas a tipo variable, con alzas para un préstamo estándar de entre 200.000 y 300.000 euros de entre 2.000 y 3.000 euros para este año, cuando hay revisión. Asimismo, también marca la tendencia al alza de los costes de financiación para nuevos créditos en empresas y familias.

En realidad, se trata del objetivo no declarado del BCE, que es reducir el dinamismo de la actividad económica para frenar la inflación. La herramienta del banco central es encarecer el crédito para que haya menor incentivo para consumir e invertir, de modo que a través de la demanda se frene el crecimiento y, como consecuencia, la inflación, dado que el objetivo de la autoridad monetaria es acercarla al 2% en el medio plazo. La gran amenaza de esto es que la política monetaria puede contribuir a descarrilar la recuperación poscovid y que la eurozona entre en recesión, lo que ya es el escenario central de la mayoría de inversores.

El euríbor ha corrido más, por primera vez, que la curva que dibujan las expectativas de los inversores, que ya no esperaban más subidas en 2022. Sin embargo, se están produciendo, y el tipo interbancario ya ha tocado el 2,4%, máximo desde 2009. El mercado espera que haya más alzas el año que viene, y proyecta un pico en el 3%, mientras resuenan los tambores de recesión.

La inflación sigue provocando que se prevean más alzas de tipos de interés, mientras que la liquidez ya no es tan abundante como antes. Esto provoca que el euríbor, que procede del coste con el que los bancos se prestan entre sí a partir de las expectativas que tienen para el ‘coste del dinero’ por la evolución de la política monetaria, continúe con su ‘rally’.

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