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La inflación destroza las metas de eficiencia de los planes estratégicos de la banca
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ELEVA LOS COSTES DE LOS BANCOS

La inflación destroza las metas de eficiencia de los planes estratégicos de la banca

Los bancos han prometido al mercado objetivos que no van a poder cumplir si persiste el crecimiento de los precios. En la primera mitad de 2022, los costes aumentaron con fuerza

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Algunos de los puntos clave de los planes estratégicos de los bancos están quedando en papel mojado meses después de haberlos presentado al mercado. Es el caso de la meta de eficiencia, que se aleja de lo prometido a los inversores ante el impulso histórico de la inflación durante los próximos meses. Se trata de una medida relevante en la que la banca ha trabajado durante años, y para lo que ha adelgazado al mínimo su infraestructura.

La ratio de eficiencia compara costes sobre ingresos, con lo que cuanto más baja, mejor. Y esto es lo que han logrado desde la crisis de deuda los bancos, a costa de fusiones y recortes, quedando en este caso en una situación mejor a la de sus pares europeos. Ante la dificultad de subir ingresos por la era de tipos bajos o negativos que ya ha finalizado, las entidades optaron por reducir gastos. Y han seguido prometiendo mejoras en la eficiencia que, por ahora, tendrán que esperar.

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En los informes financieros del segundo trimestre se observan ya aumentos de la ratio en algunos casos. Esto es, empeora la eficiencia ante el aumento de costes que provoca la inflación. Y la tónica no parece que vaya a cambiar, ya que las expectativas del crecimiento de los precios siguen siendo elevadas, como reconoció en julio el Banco Central Europeo (BCE) al subir los tipos 50 puntos básicos, y porque el porcentaje de trabajadores de perfil tecnológico, con difícil reemplazo o captación, cada vez pesa más en los bancos, lo que ahonda en las presiones inflacionistas vía salarios.

Uno de los bancos que se podría alejar de su objetivo es BBVA, pese a que en el segundo trimestre sí mejoró. En noviembre de 2021 presentó una guía con una meta de eficiencia del 42% para 2024. Goldman Sachs pronostica en un informe sobre la entidad que se situará en el 46% en dos años, ante un incremento de los costes del 8% en 2022 y de entre el 3% y el 4% en 2023.

La inflación incrementará los costes, especialmente en México, según la estimación de Goldman Sachs. En el país, que es el principal mercado de BBVA con un 53% del beneficio en la primera mitad de 2022 (excluyendo el centro corporativo), Goldman recuerda que el banco espera que los gastos crezcan al nivel de la inflación promedio o por encima de ella.

Foto: El presidente del grupo Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens. (EFE/Javier Lizón)

Así, la senda de ingresos y costes, pese a que se espera un incremento de los márgenes con el aumento del euríbor, hace tambalear los objetivos de eficiencia. A día de hoy, los analistas esperan que los bancos españoles no los alcancen. Por ahora, ha habido un retroceso. En el caso de BBVA, los gastos de explotación se incrementaron un 9,6% interanual en el primer semestre, con un incremento en el segundo trimestre sobre el primero del 8,5%. La ratio de eficiencia, eso sí, mejoró hasta el 43,9% desde el 45,9% de diciembre.

El problema es que continúe el incremento de costes, que es a lo que se están enfrentando todas las entidades financieras. En Banco Santander, la ratio de eficiencia del conjunto del primer trimestre está en el 45,5%, dos décimas mejor que un año antes, pero empeoró en el segundo trimestre respecto al primero al pasar del 45% al 46%. Se aleja así del objetivo de alcanzar el 45% este año.

Foto: Oficina de ING en Bruselas. (EFE/Stephanie Lecocq)

Los costes de explotación del Santander crecieron en la primera mitad del año un 10,2% interanual, aunque en este caso influyen tanto la inflación como el efecto de las divisas donde opera. Sin el efecto del tipo de cambio, el aumento sería del 5,3%.

CaixaBank, por su parte, presentó en mayo su nuevo plan estratégico, con el que reducir la ratio de eficiencia al 48% en 2024. Sin embargo, cada vez está más lejos, con una ratio de eficiencia del 56,1% entre enero y junio si se excluyen los gastos extraordinarios, peor en este sentido que el 54,3% de un año antes.

Foto: José Ignacio Goirigolzarri, presidente de CaixaBank, y Gonzalo Gortázar, consejero delegado. (Efe / Hidalgo)

Sabadell expuso en su plan estratégico, presentado en 2021, que tiene el foco “continuo en eficiencia, sin impacto en actividad comercial”. En la primera mitad de 2022, Sabadell consiguió reducir un 6,7% los gastos de explotación, gracias a los recortes de personal del año anterior, con un expediente de regulación de empleo (ERE) de 1.605 empleados. La ratio de eficiencia se redujo del 53,73% al 46,91% en un año.

Otro plan estratégico vigente es el de Unicaja, presentado en diciembre de 2021, y que aboga por alcanzar una ratio de eficiencia inferior al 50% en 2024. El banco andaluz ha mejorado sus números, también tras un ERE de 1.513 trabajadores, al rebajar la ratio de eficiencia desde el 58,5% hasta el 52,9%. En este sentido, los gastos de administración cayeron un 9% gracias a un descenso del 11,4% en los gastos de personal. Pero tanto Unicaja como Sabadell deberán ser capaces de reducir costes sin nuevos recortes de empleados para cumplir con las mejoras prometidas en eficiencia.

Algunos de los puntos clave de los planes estratégicos de los bancos están quedando en papel mojado meses después de haberlos presentado al mercado. Es el caso de la meta de eficiencia, que se aleja de lo prometido a los inversores ante el impulso histórico de la inflación durante los próximos meses. Se trata de una medida relevante en la que la banca ha trabajado durante años, y para lo que ha adelgazado al mínimo su infraestructura.

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