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Los seguros contra impago (CDS) sobre la banca española tocan máximos desde la pandemia
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Preocupación económica

Los seguros contra impago (CDS) sobre la banca española tocan máximos desde la pandemia

La inquietud por los riesgos de recesión impulsa la demanda de protección contra un eventual impago de las entidades financieras en España hasta niveles de 2020

Foto: Sede del Banco de España en Madrid. (EFE/Chema Moya)
Sede del Banco de España en Madrid. (EFE/Chema Moya)
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La banca vuelve a situarse en el epicentro de las dudas. Los buenos presagios con los que había abierto el año el sector, ante la expectativa de subidas de tipos en la región, han quedado diluidos en las últimas semanas, a medida que las turbulencias generadas por la guerra de Ucrania intensifican los temores a que la economía europea acabe viéndose arrastrada a una recesión.

"A medida que aumenta el riesgo de recesión, los efectos positivos del retorno a tasas de interés más normales se ven eclipsados ​​cada vez más por mayores riesgos crediticios, lo que podría conducir a mayores incumplimientos de préstamos en los balances de los bancos", señalan a este respecto los analistas de Julius Baer, en una nota publicada la pasada semana.

Estas dudas ya han dejado una huella profunda en la cotización de los bancos españoles. Tras un primer tramo de año positivo, aunque volátil, el índice bancario del Ibex ha experimentado una caída superior al 15% en cinco semanas que lo sitúa ya en torno a sus niveles más bajos desde el pasado diciembre. Y el derrumbe ha sido más pronunciado en casos particulares como el de Sabadell, que supera un 22% de caídas en este periodo.

Foto: Feria inmobiliaria en Valencia. (EFE/Kai Försterling)

Pero los crecientes recelos sobre el sector quedan aún más en evidencia en la evolución de los CDS (los seguros contra impago) de las entidades nacionales, que en las últimas semanas han experimentado un brusco repunte que los ha conducido, en la mayoría de los casos, a sus niveles más elevados desde 2020, cuando la crisis del coronavirus era la que marcaba el relato de los mercados.

El incremento de la demanda de coberturas contra el riesgo de impagos ha sido generalizado sobre el conjunto de las entidades españolas. Y aunque es perceptible desde inicios de 2022, ha dado muestras de acelerarse en el último mes, en paralelo a un incremento de la preocupación sobre una eventual recesión. En el caso de Santander, el coste de sus CDS a cinco años (el que se suele tomar como referencia) se ha elevado prácticamente un 50% desde finales de mayo, alcanzando cotas no vistas desde abril de 2020. Un movimiento que replican casi exactamente los seguros de BBVA, que se elevan alrededor de un 40% en el mismo periodo.

Para CaixaBank y Sabadell, el repunte de las últimas jornadas ha supuesto regresar a niveles no vistos desde noviembre de 2020. Y más llamativo es el caso de Bankinter, cuyos CDS han registrado en los últimos días máximos desde 2016.

En el caso de Bankinter, los CDS se mueven ya en torno a sus máximos desde 2016

Entre los expertos, se suele recalcar que estos instrumentos no son buenos para establecer comparativas entre momentos concretos, ya que en ocasiones sus movimientos se ven condicionados por unos niveles de liquidez limitados, que pueden agudizar determinados movimientos. Por eso, insisten, el regreso a niveles de 2020 no debe leerse como una prueba de que en el mercado se percibe un grado de incertidumbre en torno al sector financiero semejante al existente entonces, cuando el golpe de la pandemia sumió la economía mundial en una crisis profunda sobre cuya salida existía escasa visibilidad.

Lo que resulta indiscutible, sin embargo, es que existe una tendencia evidente entre los inversores a buscar mayor protección sobre los bancos españoles, un movimiento que, con mayor o menor intensidad, se extiende al conjunto del sector en Europa y que también tiene cierto reflejo en otros sectores, como se evidencia en la escalada del índice Itraxx Europe, que también se sitúa en niveles de 2020.

Patricia García, socia fundadora de Macroyield, considera que detrás de esta creciente preocupación en torno a la solidez de la banca se esconden factores muy diversos, que en el fondo vienen a reflejar los problemas que afronta Europa para lidiar con la situación actual. "Creemos muy probable que en la subida de los CDS estén impactando el temor económico (fuerte incertidumbre derivada de la posibilidad de los cortes en la energía) y también el incremento de las primas de riesgo y de los costes de financiación de la periferia, teniendo en cuenta, además de la expectativa de la retirada del apoyo del BCE, la fuerte exposición de deuda pública en las carteras de la banca".

Foto: Paneles de cotización en el interior de la Bolsa de Madrid. (EFE)

Todas estas cuestiones están agriando una situación que se esperaba especialmente propicia para la banca, señalada de forma insistente como una de las grandes beneficiadas por el incremento de los tipos de interés, que, se supone, facilitan una mejora de la rentabilidad del negocio de intermediación financiera. Según estimaciones de Bloomberg Intelligence publicadas a principios del pasado junio, una mejora de 100 puntos básicos en la curva de los tipos europeos supondría un incremento del margen de interés de los bancos españoles en 2023 y 2024 de hasta 2.000 millones de euros.

La banca española es, por la modalidad de su negocio y la fuerte exposición a crédito hipotecario a tipo variable, una de las más sensibles en Europa a cualquier cambio en los tipos de interés. Eso ha permitido a las entidades españolas mantenerse a lo largo de 2022 al frente de las ganancias de la banca europea, aislándose de las inquietudes que desde inicio de año han penalizado al sector a escala continental.

En las últimas semanas, sin embargo, esa ventaja parece haberse esfumado, con los bancos españoles registrando caídas en línea o superiores a la media de las entidades europeas. Este viraje puede explicarse por la sensación de que, si se confirman los peores presagios económicos, el ciclo de subidas de los tipos de interés en Europa será de corta duración, como ya parecen indicar las apuestas más recientes del mercado.

Pese a todo, entre los analistas sigue imperando una visión favorable sobre los bancos españoles, con una gran mayoría de las firmas que cubren el sector aconsejando comprar sus acciones. Tras las recientes caídas, los potenciales de revalorización que muestran las cinco entidades del Ibex 35, según sus precios objetivos medios, se sitúan entre el 24% de Bankinter y el 61% de Banco Sabadell.

La banca vuelve a situarse en el epicentro de las dudas. Los buenos presagios con los que había abierto el año el sector, ante la expectativa de subidas de tipos en la región, han quedado diluidos en las últimas semanas, a medida que las turbulencias generadas por la guerra de Ucrania intensifican los temores a que la economía europea acabe viéndose arrastrada a una recesión.

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