La inflación ya asusta a los inversores: evitan deuda pública y se cubren con bolsa europea
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MACROENCUESTA A GESTORAS Y BANCAS PRIVADAS

La inflación ya asusta a los inversores: evitan deuda pública y se cubren con bolsa europea

Gestoras y bancas privadas coinciden en tener un sesgo hacia la bolsa europea en un entorno condicionado por el riesgo de que la inflación afecte al consumo y a la industria

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Los planes de los grandes inversores institucionales están condicionados, como no ocurría desde hace décadas, por la inflación. Así lo demuestra una encuesta realizada por El Confidencial entre 25 firmas de gestión y asesoramiento de activos, entre las que hay gestoras y entidades de banca privada con más de medio billón de euros de patrimonio administrado.

La inflación ha alcanzado ya el 3,4% en la eurozona y el 5,4% en Estados Unidos. Un repunte que se acelera por momentos. Funcas ya prevé ratios cercanas al 5% a finales de año en España. Y aunque los bancos centrales insisten en que se debe a factores temporales ligados al efecto comparativo con un ejercicio de recesión como fue 2020 por el covid, el incremento histórico de los costes energéticos, el repunte de las materias primas o los cuellos de botella en el comercio de suministros, existe el riesgo de los efectos de segundo orden.

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El propio vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y exministro español, Luis de Guindos, advirtió este mes de que hay que vigilar estos efectos de segundo orden, que consisten en que la propia inflación genere incrementos de precios por la indexación de salarios y otros costes. Desde contratos de alquiler a convenios, pensiones y salarios de empleados públicos que se revisen con la inflación.

Este cóctel preocupa en el mercado, pese a que el escenario central mayoritario es que se suavicen las ratios actuales a partir de 2022, una vez que se estabilice el comercio global y los costes de materias primas y electricidad. Pero condiciona a las gestoras de fondos y a las firmas de asesoramiento y gestión de grandes patrimonios, que ven en la inflación el mayor riesgo actual.

Así lo muestra una encuesta de El Confidencial trasladada a toda la industria, y en la que han participado 25 firmas con más de 500.000 millones bajo gestión (puede consultar las entidades que han participado al final del texto). Hay dos grandes conclusiones. En la parte de riesgos, los más repetidos son los que tienen que ver con el aumento de precios y, de hecho, ya apenas se considera que tengan que ver con nuevos brotes o variantes a escala global del covid. También hay cierto consenso en que el activo preferido es la bolsa europea, evitando la deuda pública en renta fija.

Las casas de inversión han asignado una nota de 1 a 10 en las perspectivas a un año en varios activos, siendo 1 máximo pesimismo y 10 el optimismo más alto. La nota más alta se la lleva la bolsa europea, con asignaciones entre 6 y 10 en 19 de las 25 entidades. El promedio asciende a 7,1, mientras que en la bolsa española es de 6,3, en la bolsa estadounidense es de 6,6 y en renta variable de mercados emergentes es de 6,2.

De este modo, hay un sesgo claro hacia la bolsa europea. Se espera que tenga mejor comportamiento que Wall Street tras más de una década en la que ocurre lo contrario. Pero, precisamente, esta apuesta está condicionada por la inflación. Muchas entidades creen que sectores más ‘value’ relacionados con las materias primas o la banca tendrán un comportamiento más positivo que los que son de crecimiento o 'growth' como las grandes tecnológicas estadounidenses.

Otro punto clave para que sobreponderen la bolsa europea respecto a la estadounidense es el ritmo diferente de retirada de estímulos del BCE frente a la Reserva Federal (Fed). Aunque se espera que en ambos casos sean flexibles con la inflación y no tengan prisa en subir tipos o dejar de ampliar su balance con compras de activos, "el BCE está en el furgón de cola de la retirada de estímulos", recuerdan en una de las entidades que ha participado en la encuesta.

Precisamente, el 'timing' en la retirada de estímulos es una de las cuestiones que preocupa a las grandes casas de inversión. Tanto si se mantienen demasiado tiempo, creando desequilibrios y burbujas, como si se recortan demasiado pronto. Un total de siete firmas han incluido el primero entre los tres mayores riesgos y otras nueve han apuntado a la retirada temprana de la política monetaria expansiva.

Pero los riesgos más repetidos tienen que ver con la inflación. Las entidades han elegido tres riesgos, asignando tres, dos y un punto a cada uno de ellos. La opción que más suma es el riesgo de que se desboque la inflación, citado por 16 de las 25 gestoras o bancas privadas que han participado en la encuesta.

La siguiente opción que más suma también tiene que ver con la inflación, y es el hecho de que haya un descenso en el consumo como consecuencia del aumento de precios o de la incertidumbre asociada. Las otras dos cuestiones que más preocupan tienen que ver con la industria. Una de ellas es que el aumento de los costes energéticos provoque una reducción de la producción industrial, y la otra es que también se produzca dicho descenso, pero por los cuellos de botella en el comercio global que están provocando falta de suministros clave en muchas fábricas.

Además, 17 de las 25 entidades apuntan a que hay mayor riesgo de revisión de previsiones de inflación al alza que a la baja. Entre 1 como riesgo alto de revisión a la baja y 10 de posibilidades elevadas de revisión al alza, el promedio es de 5,9. Para la situación macro española es de 5,3 (revisiones de previsiones de crecimiento o empleo), y a escala global es de 5,4.

Esta asignación de riesgos también condiciona la valoración de activos. El que más evitan las casas españolas de inversión es el de deuda pública. La nota media, entre el 1 de mayor pesimismo y el 10 de mayor optimismo, es de 2,8. De hecho, 24 de las 25 entidades infraponderan la renta fija soberana en un horizonte temporal de 12 meses.

En el resto de activos de renta fija también hay promedios inferiores a cinco, aunque con mayor dispersión. En deuda corporativa con nota de grado de inversión es de 4,1, mientras que en alto rendimiento o 'high yield', que son los bonos basura o sin calificación crediticia, es de 4,7. Si bien en este caso las notas van desde 2 hasta 8.

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En cuanto a las divisas, las gestoras y las bancas privadas esperan pocos cambios con el euro/dólar. Por su parte, en cuanto a los activos inmobiliarios como inversión en oficinas, vivienda y logística, la nota media es de 6,3. Mientras que con el Bitcoin y las principales criptodivisas es de 4,5, con el matiz de que hay mucha heterogeneidad en las respuestas y que solo 14 de las 25 tienen opinión al respecto.

Por otro lado, en medio de la tendencia de los fondos y las carteras de altos patrimonios de incluir mayor volumen de activos alternativos como capital riesgo, el óptimo en un portafolio equilibrado, según el promedio de las respuestas, es del 10,1%.

*Han participado en la encuesta, por orden alfabético, Abante, Acacia Inversión, Andbank, Arquia, A&G, BBVA AM, BNP WM, Buy&Hold, Cobas, GVC Gaesco, Ibercaja, iCapital, Julius Baer, Kutxabank Gestión, Mapfre Gestión Patrimonial, Mediolanum Banca Privada, Mutuactivos, Openbank, Renta 4, Rentamarkets, Sabadell Urquijo, Santander AM, Santander Private Banking, Singular Bank y Unicaja.

Los planes de los grandes inversores institucionales están condicionados, como no ocurría desde hace décadas, por la inflación. Así lo demuestra una encuesta realizada por El Confidencial entre 25 firmas de gestión y asesoramiento de activos, entre las que hay gestoras y entidades de banca privada con más de medio billón de euros de patrimonio administrado.

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