El BCE amplía los estímulos contra el covid a 2022 y añade 500.000M para compras
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DARÁ MÁS LIQUIDEZ A LA BANCA

El BCE amplía los estímulos contra el covid a 2022 y añade 500.000M para compras

El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado la ampliación de su programa de compras hasta los 1,85 billones y hasta 2022. Mejorará el atractivo de los LTRO para los bancos

placeholder Foto: Christine Lagarde, presidenta del BCE. (Efe)
Christine Lagarde, presidenta del BCE. (Efe)

Más munición. El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado la ampliación de su paquete de compras en 500.000 millones de euros. De esta forma, el paquete se amplía hasta los 1,85 billones (millones de millones) en una cifra que está en línea a lo que esperaba el mercado desde que hace mes y medio la institución presidida por Christine Lagarde emplazara a este encuentro el anuncio de nuevas medidas. El programa especial de compras contra la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) se extenderá, al menos, hasta marzo de 2022, mientras que la reinversión de los vencimientos se prolongará, al menos, hasta finales de 2023.

Lagarde ha señalado en rueda de prensa que "no es necesario" usar la totalidad del PEPP. Es decir, aunque se amplíe el perímetro disponible para las compras de activos, estas podrían no realizarse finalmente según evolucione la economía. La presidenta del BCE ha admitido que la economía volverá a registrar una caída relevante en el final del año, pero ha recordado que la política monetaria va de la mano al desplome del PIB para tratar de reactivar la actividad. Para ello, también ha insistido en la importancia de los estímulos fiscales.

El BCE también ha anunciado nuevas subastas de liquidez para la banca. A lo largo de 2021 (junio, septiembre y diciembre) realizará tres operaciones de financiación de largo plazo (LTRO III), en condiciones más ventajosas que las de este año. En concreto, ha ampliado en 12 meses el plazo en el que se aplicarán estas "condiciones considerablemente más favorables" hasta junio de 2022, y el derecho a pedir prestado al BCE se amplía desde el 50% al 55% del 'stock' de préstamos elegibles. Es decir, habrá más incentivo para que los bancos mantengan, al menos, el volumen actual de crédito, tratando así de evitar una contracción de la financiación a hogares y familias ('credit crunch').

Foto: Pantallas del Palacio de la Bolsa.

Estas decisiones se producen pese a una leve revisión al alza de las previsiones para 2020, lo que prueba un sentimiento mejorado respecto a la última reunión, que se produjo en plena segunda ola de contagios y antes de las noticias de aveces de las vacunas. Así, ha elevado la proyección de inflación del 0,2% al 0,3% para el conjunto de 2020, y ha rebajado la caída del PIB esperada desde el 8% hasta el 7,3%. Para el año que viene, empeora el crecimiento previsto desde el 5% hasta el 3,9%, mientras que se mantiene el IPC previsto en el 1%. Un año después, en 2022, el pronóstico es del 4,2% para el PIB, un punto porcentual más que en septiembre, y del 1,1% en inflación, dos décimas menos que en septiembre. Por último, el BCE ha incluido por primera vez previsiones para 2023, con un 2,1% de PIB y un 1,4% de IPC.

La autoridad monetaria mantiene los tipos de interés sin cambios en el 0% los principales de financiación, en el 0,25% los de facilidad marginal de crédito y en el -0,5% los de facilidad de depósito, insistiendo en que seguirán en los niveles actuales o inferiores hasta que las perspectivas de inflación converjan sólidamente hasta el 2%, reflejándose en la inflación subyacente. Es decir, sigue sin mover el 'precio del dinero', enfocándose a dotar de liquidez al sistema. De hecho, aunque ha extendido el plazo de compras contra los efectos de la pandemia hasta 2022, en realidad recuerda que "realizará compras netas hasta que juzgue que la crisis del coronavirus ha terminado".

El banco central también ha prorrogado hasta junio de 2022 las medidas de flexibilización de requisitos por parte de los bancos para pedir liquidez, como tener de contraparte bonos que han perdido el grado de inversión por esta crisis. Y, de forma paralela a los LTRO, realizará el año que viene cuatro operaciones de refinanciación a más largo plazo en el marco de las subastas por emergencia contra la pandemia (PELTRO), una cada trimestre. También extiende hasta 2022 las facilidades de reporte y líneas temporales de intercambio establecidas en esta crisis con los bancos centrales del Eurosistema.

"Alta" incertidumbre

Estas medidas "contribuirán a mantener condiciones favorables de financiación durante el periodo de la pandemia, apoyando así el flujo de crédito a todos los sectores de la economía, apuntalando la actividad y salvaguardando la estabilidad de precios", dice el BCE. La institución con sede en Fráncfort recuerda que "la incertidumbre sigue siendo alta, incluso con respecto a la dinámica de la pandemia y el momento en que se lanzarán las vacunas". También pone el foco en monitorizar el tipo de cambio ante la apreciación del euro este año por sus efectos en la inflación a medio plazo, algo que hará "cuidadosamente", ha añadido Lagarde.

Foto: Bolsa de Madrid

En la última reunión del BCE, el pasado 29 de octubre, había reinado el pesimismo. En aquel momento, el banco central avisó de riesgos al alza por el covid, empeorando las expectativas económicas. De hecho, aunque no movió ficha, avisó al mercado de su intención de recalibrar los instrumentos disponibles para lanzar nuevos estímulos en base a nuevas previsiones económicas. En aquel momento, la institución que preside Lagarde constató cómo la "fuerte" recuperación del tercer trimestre se había visto truncada por la segunda ola de contagios masivos en Europa, pero semanas después los anuncios de progresos con las vacunas de Pfizer y Moderna mejoraron drásticamente el sentimiento del mercado.

El BCE se ha enfocado desde el principio de la pandemia en dotar de liquidez al sistema. En los primeros días, anunció un paquete de 120.000 millones para añadir a lo largo de 2020 al nivel de compras de activos, que estaba en 20.000 millones heredado de la era de Mario Draghi. Como se quedó corto y Lagarde titubeó en cuanto a la fragmentación financiera, creó el PEPP, con 750.000 millones, que luego incrementó con otros 650.000 millones. En total, desde el 13 de marzo ha incrementado su balance con compras netas de bonos en 987.567 millones de euros. Asimismo, también ha desplegado liquidez para la banca, con tipos negativos de hasta el -1%.

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