Nueva ofensiva del Sepblac para investigar a los grandes patrimonios en banca privada
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PRESIONA PARA INVESTIGAR A LOS CLIENTES

Nueva ofensiva del Sepblac para investigar a los grandes patrimonios en banca privada

El organismo, que acaba de experimentar un cambio de director general, ha vuelto a la carga en otoño para reclamar información sobre los clientes vip

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Foto: iStock.

El Sepblac vuelve a la carga en banca privada, tras la tregua que dejó el organismo sobre los grandes patrimonios y sus asesores entre marzo y septiembre, a causa de la pandemia. Pero incluso con el cambio repentino de su director general, el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias ha puesto el foco nuevamente en los clientes vip de los bancos internacionales que operan en España con dinero depositado, normalmente, en Suiza o Luxemburgo.

Este hecho se produce, además, después de que muchos de estos bancos hayan captado importantes cuentas durante la crisis del covid. Aunque no hay datos oficiales al respecto, fuentes del sector coinciden en que las entidades suizas se han llevado clientes de los bancos españoles tradicionales aprovechando que custodian el dinero fuera de España y, por lo tanto, no ven así riesgo país.

En este contexto, el Sepblac quiere examinar el origen de los grandes patrimonios, saber dónde y por quién están asesorados y custodiados y, con esta información, eliminar el riesgo de actividades de blanqueo de capitales y analizar la trazabilidad fiscal. De hecho, UBS ya ha enviado una carta a sus clientes para solicitar documentos que acrediten cómo han alcanzado o generado el patrimonio, lo que ha provocado tensión en muchos de ellos, según fuentes del mercado.

Foto: Sede del Banco de España. (EFE)

La carta, firmada por Santiago Franco y Jesús Pintado, responsables de la Unidad de Cumplimiento y de Prevención de Blanqueo de Capitales respectivamente en la sucursal en España de UBS Europe, se envió a los clientes en septiembre. “Recientemente, dicho organismo [Sepblac] ha reiterado la necesidad de que todas las entidades financieras refuercen sus procesos de diligencia debida, y comprueben aún más fehaciente el origen del patrimonio de sus clientes”.

Así, la misiva explica que “para poder cumplir de forma eficaz estas obligaciones, necesitamos en muchos casos disponer de evidencias de determinados documentos privados de nuestros clientes”. Esta es la forma en que UBS ha avisado de que podrá tener que reclamar documentos como contratos de venta de negocios o empresas, dividendos percibidos de sociedades, herencias, compensación salarial, escrituras/contratos sobre operaciones inmobiliarias u otros, y también las cuentas anuales y el impuesto de sociedades en el caso de las personas jurídicas.

“Puede suceder que esta documentación sea antigua o difícil de localizar”, admite UBS, por lo que en su defecto señala que "para que podamos cumplir con nuestra obligación de disponer de los documentos que justifican el origen de su patrimonio, el Sepblac indica la necesidad de que se aporte otra documentación que permita acreditar su patrimonio, por ejemplo, a través de las últimas declaraciones presentadas del IRPF e impuesto sobre el patrimonio".

Vigilancia masiva

UBS pide por esta vía la colaboración de los clientes. Fuentes del banco suizo señalan que es una acción comercial al estar encima de los clientes y tenerles prevenidos de que se les solicitarán documentos. También recuerdan que estas peticiones del Sepblac se están produciendo a lo largo de diferentes entidades de banca privada.

En efecto, en otro banco especialista en grandes patrimonios, reconocen que en los últimos meses el Sepblac ha pedido a varias entidades internacionales un cuestionario con información de los clientes relativa a la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo. “Desconocemos el fin de dicha información, pero una de las posibilidades podría ser hacer una memoria del estado en que se encuentran las entidades analizadas”, arguyen fuentes de esta entidad.

Lo que está claro es que el Sepblac ha retomado su estrategia de cercar los bancos dedicados a la gestión de altos patrimonios. “El Sepblac ha considerado la banca privada como un sector de riesgo, en el que ha encontrado a menudo descontrol y poca diligencia en varias entidades”, explica un abogado y consultor que trabaja para diversos bancos. “Está pidiendo mucha información, con un foco horizontal en banca privada y con inspecciones rutinarias”, agrega.

Foto: Caso BBVA-Villarejo. (Ilustracion: El Herrero)

La nueva ofensiva se ha producido coincidiendo con un cambio en la dirección general del organismo que, formalmente, depende del Ministerio de Asuntos Económicos de Nadia Calviño. En concreto, el director general depende directamente de la Secretaría de Estado de Economía, que ocupa Ana de la Cueva, y responde ante la comisión supervisora del Sepblac, en la que hay representantes del Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Anticorrupción o Policía Nacional. De hecho, en los últimos tiempos, las inspecciones de la CNMV también han solicitado información relativa a la prevención del blanqueo de capitales.

La vuelta de tuerca que dio el Sepblac a la vigilancia sobre la banca privada se produjo el año pasado con Juan Manuel Vega, que ha sido director general del organismo desde 2013 hasta el mes pasado, cuando le sustituyó Pedro Comín, director general de Supervisión del Banco de España durante los años duros de la gran crisis financiera. De hecho, fue jefe de la inspección de Bankia y estuvo imputado en el caso, por lo que dimitió en febrero de 2017. Posteriormente, se le retiró la imputación.

Vega ha estado haciendo méritos para aspirar a liderar la futura autoridad de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo de la Unión Europea. Recientemente, estuvo detrás de la multa histórica de 8,2 millones a Bankinter, la mayor que se ha producido por este motivo, por un crédito puente que permitió que el jeque Khadem al Qubaisi vendiera la Torre Cepsa, que acabó en manos de Amancio Ortega.

El Sepblac vuelve a la carga en banca privada, tras la tregua que dejó el organismo sobre los grandes patrimonios y sus asesores entre marzo y septiembre, a causa de la pandemia. Pero incluso con el cambio repentino de su director general, el Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias ha puesto el foco nuevamente en los clientes vip de los bancos internacionales que operan en España con dinero depositado, normalmente, en Suiza o Luxemburgo.

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