El mercado no espera cambios del BCE pese a la presión del euro, Powell y la economía
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TRAS LOS 600.000 MILLONES DE JUNIO

El mercado no espera cambios del BCE pese a la presión del euro, Powell y la economía

Los analistas también creen que la entidad mejorará ligeramente sus previsiones económicas pero que no se cansará de resaltar los riesgos y el lastre de la baja inflación

Foto: El mercado no espera cambios del BCE pese a la presión del euro, Powell y la economía
El mercado no espera cambios del BCE pese a la presión del euro, Powell y la economía

El Banco Central Europeo (BCE) se va a tomar el comienzo de curso con calma. O al menos así lo prevén los analistas de los principales bancos de inversión, que pese a un entorno de crecientes nubarrones en el Viejo Continente, creen que la entidad capitaneada por Christine Lagarde no hará cambios de política monetaria en la comparecencia de este jueves. El mercado sí estará atento, en cambio, a las estimaciones económicas de la entidad – sobre todo tras un verano de rebrotes –, así como cualquier valoración sobre el euro y la evolución de los precios (inflación) que pueda hacer su presidenta.

La razón principal por la cual el mercado espera que esta sea una comparecencia tranquila es porque el BCE ya movió ficha en junio, cuando amplió en 600.000 millones su programa especial contra la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) hasta los 1,35 billones, con compras que ejecutará a lo largo de 2020 y la primera mitad de 2021, con reinversión de los vencimientos, al menos, hasta finales de 2022.

“El BCE solo ha usado alrededor de 500.000 millones de euros del actual paquete de 1,35 billones, lo cual sugiere que haya poca necesidad de extenderlo ahora”, argumentan los analistas de JP Morgan. “Debido a que el PEPP ha sido, en muchos sentidos, la herramienta preferida del BCE en la actual coyuntura, cualquier comentario sobre el futuro que haga la presidenta Lagarde al respecto será importante”.

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A parte de este cambio, el BCE mantuvo tanto en junio como en julio el mandato de la era de Mario Draghi la adquisición neta de 20.000 millones mensuales con el programa de compra de activos (APP) – principalmente a través del programa de compra de deuda soberana (PSPP) – y los tipos de interés en el 0% los de operaciones principales de financiación, en el 0,25% los de facilidad marginal de crédito y en el -0,5% la tasa de facilidad de depósito. Tampoco en estos puntos los analistas esperan cambios en la comparecencia de este jueves.

Aunque la política monetaria no haya cambiado en todo el verano, el entorno sí. Por un lado, la Unión Europea ya tiene un fondo de recuperación acordado, situación que, junto con la errática evolución política y pandémica en EEUU, ha contribuido a la fortaleza del euro frente al dólar hasta dejar el tipo de cambio en niveles de 2018.

“No esperamos que el BCE cambie su política monetaria en septiembre, aunque probablemente intente bajar el euro con su discurso al exhibir una posición explícitamente expansiva”, explican los analistas de Barclays. “Las opciones probables incluyen un énfasis en los riesgos a la baja de la orientación a futuro, y más aclaraciones sobre el uso del paquete del PEPP”, zanjan.

“El consejo probablemente destaque la reciente apreciación del euro, subrayando que la volatilidad en la moneda pide ser monitorizada”, consideran, por su parte, los expertos de Goldman Sachs. No obstante, estos creen que esperar un cambio de política por esta tendencia es demasiado ambicioso ya que, históricamente, los líderes del BCE no han flexibilizado la política monetaria cuando el euro mostraba una mejora en los pronósticos económicos (como ocurrió entre 2017 y 2018). “Además, el consejo tiene pocas posibilidades de reaccionar frente al euro debido al poco margen en recortes de los tipos de interés y la posibilidad de mayor apreciación frente a una expansión cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés) mayor”, zanjan, explicando que lo único que prevén que siga haciendo el BCE es valerse de la comunicación para suavizar la divisa.

El mercado prevé que Lagarde solo haga uso de sus dotes comunicativas para intentar paliar la fortaleza del euro

Y es que, por otro lado, la semana pasada el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dio un giro histórico al sentenciar finalmente el anticipado cambio del objetivo de la inflación. El propio BCE está sumido en una revisión estratégica que no finalizará hasta mediados de 2021, pero el mercado sigue atento cualquier matiz de Lagarde al respecto. No en vano, la inflación de la eurozona planea moribunda, con el dato habiendo alcanzado territorio negativo en un -0,2% en agosto, su mayor caída desde 2016.

“Que la revisión no se espere hasta el año que viene no quiere decir que el BCE se vaya a quedar de brazos cruzados”, apuntan los analistas de Jefferies. “Hasta ahora, las medidas del BCE estaban diseñadas principalmente para que los mercados y la economía pudiesen aguantar una temporada de estrés máximo, para asegurar que los costes de deuda de los gobiernos se mantuviesen anclados y para que el sistema bancario continuase extendiendo el crédito a la economía real”, recuerdan desde la firma. “Este compromiso sigue ahí, claro, pero en los próximos meses la lógica para una mayor expansión de la política monetaria va a pasar a enfocarse en devolver a la inflación a su trayectoria objetivo”, argumentan desde Jefferies.

Por su parte, los analistas de Barclays no esperan un recorte del tipo de depósito (que creen que tendría que venir acompañado de un incremento del múltiplo del tiering) pero, “los últimos discursos del BCE y la decisión de la Fed podrían justificar esta decisión, así que no puede ser descartada en un futuro, sobre todo si el euro continúa apreciándose e impulsando las expectativas de inflación a la baja”.

Foto: Guindos (BCE) advierte de la pérdida de intensidad de la recuperación

Habrá más liquidez, pero luego

Además, el banco central presentará este miércoles sus nuevas proyecciones económicas, después de un trimestre de apertura económica y ante la recta final de un año que sigue hundido en la incertidumbre. En esta actualización, la mayoría de los analistas esperan que el BCE mejore ligeramente sus expectativas pero que subraye la difícil situación económica – un cuadro del que los analistas concluirán nuevas medidas de política monetaria más adelante.

“La dirección de las previsiones es compleja porque el BCE va a tener que incorporar una cantidad inusualmente alta de nueva información en relación con las proyecciones de junio: un aumento del PIB más rápido en las últimas semanas, el anuncio del fondo de recuperación, los paquetes de estímulo de Alemania, una divisa más fuerte, unos precios del petróleo más altos, la expansión del PEPP, el anuncio del TLTRO-III y los nuevos casos de covid-19”, resumen los expertos de JP Morgan.

Aunque creen que el BCE mejorará ligeramente las previsiones económicas, subrayan que “el BCE continuará asumiendo el daño permanente de la crisis en comparación con las estimaciones previas al covid”. En cuanto a la inflación, desde JP Morgan creen que la proyección de la inflación también mejorará ligeramente en 2021 porque el lastre del euro se verá compensado por los precios del petróleo y las medidas fiscales alemanas.

(Reuters)
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No obstante, eso no quiere decir que la evolución de los precios esté cambio al objetivo, todo lo contrario: “continuamos esperando otro aumento del PEPP, pero solo en el cuarto trimestre y continuamos viendo oportunidad para que el banco central haga algún cambio de TLTRO-III en esta reunión, aunque tenemos poca fe en ello”.

También Jefferies lo ve así. “Creemos que Lagarde buscará el delicado equilibrio entre admitir que la recuperación económica hasta ahora ha sido algo más fuerte de lo esperado pero que al mismo tiempo resaltará que las perspectivas para lo que queda de año y los próximos ejercicios siguen siendo muy inciertas y que la economía no han cambiado materialmente en los próximos meses”, zanjan, esperando que la presidenta haga algún guiño al aumento de la liquidez a finales de año o incluso a una rebaja del tipo del depósito (de nuevo, unido a un cambio en el tiering a los bancos).

Fusiones bancarias

Más allá de los temas de política monetaria, la banca seguirá de cerca en los mercados cualquier mención de las fusiones bancarias. La reunión del BCE se produce en pleno estallido informativo por las negociaciones para un matrimonio entre CaixaBank y Bankia

Dada la baja rentabilidad del sector (en gran parte por las medidas del propio BCE) la entidad con sede en Fráncort subraya recurrentemente la necesidad de que haya mayor consolidación bancaria en Europa, a poder ser entre países. 

Justo a principios de mes, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, señalizó que "la consolidación debería llevarse a cabo de forma rápida y urgente". Como ya informó El Confidencial, el regulador había intensificado su presión en el verano, llegando a amenazar con fusiones forzosas en 2021. 

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