cómo encontrar nuevas opciones

Los efectos del coronavirus en los mercados: los escenarios a largo plazo

¿Es posible hallar opciones de inversión en esta situación? Los analistas prevén un repunte de estilos de inversión ‘activos y audaces’ capaces de mitigar el riesgo; eso sí, apuntando al largo plazo

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Hace apenas cuatro meses, la idea de que una pandemia mundial mantuviera confinado a casi medio planeta en sus viviendas podía parecer disparatada para más de uno. Sin embargo, ocurrió, sumergiendo el 'statu quo' en un profundo caos y dejando un panorama sin precedentes que ha transformado nuestras costumbres como sociedad, impactando con fuerza en la economía y en los mercados financieros.

Así, desde comienzos de año, el desconcierto y la incertidumbre han calado por completo en el sentimiento inversor, entrando en un terreno de fuertes desplomes históricos en los mercados globales.

Para los analistas de la gestora francesa independiente Carmignac, la velocidad con la que los mercados se han corregido desde que arrancó 2020 –con caídas de hasta un 30%– refleja un cambio de conciencia en muchos inversores que, hasta ahora, han basado su estrategia en seguir las tendencias del mercado "aunque estas fueran artificiales".

Años de estabilidad, ¿y ahora?

En la última década, la gestión pasiva ha tomado impulso. Con esta opción el inversor tiene varias alternativas: puede comprar acciones de una compañía en el mercado en el que cotice o invertir en el índice bursátil, es decir, apostar por una empresa del Ibex, por ejemplo, o directamente invertir en los 35 grupos que lo componen. Los fondos de inversión pasivos se apoyan básicamente en esta última estrategia: replican la evolución del índice, confiando la rentabilidad al curso del mercado.

Pero el protagonismo que ha cobrado este tipo de gestión tiene que ver, en cierto modo, con la escasa volatilidad –bajos vaivenes en los precios de los activos– que ha salpicado las bolsas en los últimos tiempos.

"Esta crisis ha sacado a la luz el entorno frágil en el que operaban los mercados desde hace años"

Fueron los años de políticas monetarias excepcionales los que contuvieron las sacudidas en los precios, según explica David Older, responsable de renta variable de Carmignac. Para la gestora, este clima de tranquilidad ha mantenido al inversor "acomodado en la estabilidad" durante mucho tiempo, llegando incluso a ver como "normal" este escenario de escaso riesgo y baja rentabilidad. En esta línea, la firma francesa considera que "esta crisis sanitaria ha sacado a la luz el entorno tan frágil en el que operaban los mercados desde hace años".

Sin duda, la gestión pasiva está sufriendo esta crisis. Pero en pleno mercado bajista parece que hay un resquicio de esperanza que apunta a la gestión activa, o al menos eso dicen los datos: un estudio reciente de StyleAnalytics muestra cómo los gestores activos de calidad superaron la inversión pasiva durante las recesiones económicas. Y no solo eso; también consiguieron rentabilidades más altas que las del Russell 1000 de las grandes empresas estadounidenses. Este estudio está basado en el análisis de 1.000 fondos estadounidenses con gestión activa desde 1995 hasta 2020.

¿Fin del ‘milagro’ de la gestión pasiva?

La actuación radical de los bancos centrales y los gobiernos en esta crisis ha dado un respiro a los mercados, que han apuntado recuperaciones en las últimas semanas. No obstante, los analistas de la gestora consideran probable que, de momento, estos sigan siendo objeto de fuertes oleadas de inestabilidad.

La firma francesa augura que los grandes déficits presupuestarios derivados de la crisis del covid-19 pero financiados directamente por los bancos centrales a unos tipos de interés muy bajos podrían generar una desconfianza que calaría en todos los actores económicos -personas, empresas y gobiernos- generando en ellos actitudes más prudentes.

La cuestión sobre si los bancos centrales están verdaderamente preparados para sostener la crisis sigue rondando en el ambiente. La pandemia llegó en un contexto en el que estos estaban en el punto de mira y cerca de agotar su munición. Aunque se han comprometido a actuar sin límites para reestablecer la normalidad en los mercados de deuda, Carmignac opina que "el quid de la cuestión es que los bancos centrales no podrán ya pretender erigirse como las fuerzas motrices de una reactivación económica", y el papel de mayor esfuerzo recaerá, esta vez, sobre los Gobiernos.

"Hay escasa cooperación entre los gobiernos y una tensión abierta entre China y EEUU que acabará pesando en el comercio mundial"

Para la gestora, este escenario dificultaría una recuperación en forma de V (vuelta rápida a la normalidad económica). Además, su equipo de analistas ve poco probable este suceso sin que pasen antes varios trimestres, ya que, en el caso de que la pandemia empezara a perder impulso rápidamente, "esperaríamos, por un lado, que los consumidores se mantuvieran cautos ante segundas oleadas de contagio, y por otro, que los grupos prefirieran fortalecer sus balances antes de gastar". A esto habría que añadir "una escasa cooperación entre los gobiernos y una tensión abierta entre China y Estados Unidos que acabará pesando en el comercio mundial".

Didier Saint-Georges, managing director y miembro del Comité de Inversión Estratégico de Carmignac, cree que para los ahorradores este panorama puede significar "el fin del milagro de la gestión pasiva y propiciar el redescubrimiento de las virtudes de la gestión activa, capaz de gestionar los riesgos del mercado y seleccionar las empresas capaces de diferenciarse a largo plazo". Desde luego, en un momento en el que la volatilidad y la incertidumbre han tomado las riendas del juego, la capacidad de análisis de los gestores activos puede jugar un papel decisivo en la búsqueda de oportunidades.

Cómo minimizar el riesgo

Una gestión activa, audaz y flexible capaz de adaptarse a los movimientos del mercado presenta notorias ventajas cuando las caídas muestran una trayectoria claramente a la baja, como en estos momentos. Este estilo de gestión, sumado a llevar a cabo análisis de riesgo independientes (sin vínculos con ninguna otra entidad), es lo que compone el ADN de Carmignac y forma parte de los cimientos sobre los que se construyó su filosofía Patrimoine hace más de 30 años.

El enfoque multiactivo es otra de las características que definen sus fondos: diversificar los activos en los que se invierte para repartir el riesgo. Para llevar esto a cabo y poder alcanzar más posibilidades de inversión, Carmignac abarca todo el territorio internacional a través de la gama Patrimoine con la estrategia Patrimoine, que alcanza inversiones globales; la estrategia Emerging, orientada a los mercados emergentes; y la estrategia Europe, centrada en la inversión en Europa.

La gestora está enfocando su cartera en los cambios de hábitos de consumo de las personas y de producción de las empresas

Para capear la situación la gestora está enfocando su cartera en los cambios de hábitos de consumo por parte de las personas y de producción por parte de las empresas (acentuados en algunos casos por el confinamiento), manteniendo sus inversiones en China, llevando a cabo estrategias que permitan controlar los riesgos y aprovechando oportunidades específicas en deuda corporativa, entre otras iniciativas.

Carmignac es una gestora de activos independiente fundada en 1989, y figura entre los principales actores europeos en este segmento. A finales de marzo de 2020, cuenta con más de 2.000 millones de euros de capital social; 31.000 millones de euros de activos gestionados y 47 gestores de fondos y analistas. Actualmente, sus fondos se distribuyen en 16 países.

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