DOBLE CASTIGO: HACIENDA Y CAÍDA DEL MERCADO

El 'regalo envenenado' del Gobierno a los ahorradores en planes de pensiones

El extenso decreto de medidas urgentes para la economía recoge supuestos para reembolsar el ahorro destinado a la jubilación. Pero pasando por Hacienda y tras semanas de caídas

Foto: Pablo Iglesias, María Jesús Montero y Nadia Calviño, explicando esta medida. (EFE)
Pablo Iglesias, María Jesús Montero y Nadia Calviño, explicando esta medida. (EFE)
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El Gobierno de Pedro Sánchez ha incorporado entre sus medidas económicas urgentes nuevos supuestos de liquidez para los planes de pensiones. Los trabajadores, empresarios o autónomos en dificultades económicas por la crisis desatada ante la emergencia sanitaria podrán retirar dinero de su ahorro privado para la jubilación. Eso sí, tributando ante Hacienda y tras soportar importantes caídas del mercado en muchos casos.

El real decreto-ley con medidas urgentes para el ámbito social y económico, incluido este miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE), incluye una ventana para reembolsar dinero de planes de pensiones para trabajadores afectados por expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), o empresarios y autónomos cuya actividad haya cesado como consecuencia de las medidas de confinamiento ante el estado de alarma.

Esta medida excepcional estará vigente durante seis meses a contar desde la entrada en vigor del estado de alarma, el 14 de marzo, y podrá prorrogarse por parte de la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño. También servirán estos supuestos para los planes de previsión asegurados (PPA), los planes de empleo y mutualidades de previsión social.

Las decisiones económicas, coordinadas por Calviño, buscan evitar que el daño coyuntural se convierta en estructural, para lo que se pone énfasis en la liquidez en el corto plazo. Y así es como se interpreta esta ventana de liquidez, que podrán usar los partícipes asumiendo pérdidas en la mayoría de los casos. Es decir, deshacer posiciones enfocadas en el largo plazo después de caídas en las últimas semanas.

La ventana de liquidez no es ilimitada, sino que los trabajadores podrán reembolsar una cantidad máxima equivalente a los salarios que dejan de percibir por la situación de ERTE, y los empresarios y autónomos no pasar de la cantidad que estiman de ingresos netos que pierden en este periodo. De hecho, los partícipes tendrán que acreditarlo ante la gestora, con lo que en el sector ya han surgido dudas al respecto de cara a cuando reciban órdenes de reembolso. El plazo máximo para hacer el reembolso por parte de la gestora es de siete días hábiles desde que el partícipe ha entregado la documentación que acredita su situación.

La decisión se explica por ser un arma más de liquidez ante la crisis económica provocada por una parálisis de la actividad económica sin precedentes. Es decir, el corto plazo prima sobre el largo plazo en este caso, y, por desgracia, habrá ahorradores que no tendrán alternativa. Los que sí la tengan, deben tener varias consideraciones en cuenta. Porque hay que afrontar un importante peaje fiscal y por la caída de los mercados. Algunos planes de pensiones han perdido más del 40% de su valor en tres meses, y más del 30% en el último mes.

La cuestión fiscal no es baladí, por cómo tributan estos productos. Básicamente, son vehículos que tienen una ventaja en la aportación y una desventaja al retirar el dinero. Su principal atractivo es la deducción en la base imponible de lo aportado en el ejercicio, con un máximo de 8.000 euros o el 30% de las rentas del trabajo que se declaran.

Por el contrario, al reembolsar, se tributa por IRPF todo el ahorro —tanto las aportaciones como las ganancias—, con tramos que pueden hasta superar el 50% según la cuantía y la comunidad autónoma, mientras que en el resto de inversiones se tributa solo por el beneficio conseguido y vía ganancias de capital, con tramos del 19% hasta 6.000 euros, del 21% hasta 44.000 euros y del 23% en adelante.

Castigo doble

La patronal Inverco, que siempre reclama que no se penalicen fiscalmente las aportaciones, publicó, aun así, cálculos que muestran una ventaja en el ahorro a través de planes de pensiones respecto del resto si se reinvierte el ahorro anual por las desgravaciones y se mantiene a largo plazo. Ante un periodo amplio de tiempo, los planes de pensiones permiten al ahorrador tributar menos de lo que se ha ahorrado en impuestos. Pero esta medida chocaría con ello y provocaría lo contrario.

"Es una medida positiva para una situación muy excepcional. Aunque quienes más vayan a necesitar el dinero pueden ser personas con menos derechos adquiridos", recuerda José María Luna, de Caser Asesores Financieros, que pone el acento en la fiscalidad. "Si se rescata una cantidad importante, el año en que merman los ingresos paga más por IRPF, y a lo mejor lo hace sin haber ganado dinero con su plan, con pérdidas por el golpe de los mercados. Es una ayuda envenenada", agrega. "Es pan para hoy y hambre para mañana, pues puede anular el complemento a la pensión por una situación [la crisis actual] que todos creemos que será transitoria. Flexibilizar la causa de rescate por desempleo hubiera sido mejor", opina por su parte Guillermo Santos, socio de iCapital.

"Los planes de pensiones deben estar al servicio de sus partícipes en situaciones excepcionales como la actual, en la que la reducción de ingresos puede desestabilizar su situación financiera", señala Gregorio Gil de Rozas, director del área de pensiones de Willis Towers Watson en España. Sin embargo, asegura que también en este caso hace falta planificación: "Por un lado, hay que analizar implicaciones fiscales del año en curso, pues el rescate tributa como rendimiento del trabajo y puede ser ineficiente si es un ejercicio en el que se imputan otras rentas excepcionales. Por otro lado, es importante tener en cuenta la valoración del mercado, pues precisamente otra consecuencia de la crisis sanitaria es una caída en los mercados del entorno del 30%. Los planes de pensiones, por su vocación de largo plazo, son financieramente eficientes en largos plazos. Un rescate antes de tiempo puede implicar impactos financieros negativos", agrega.

Adicionalmente, el rescate de un plan de pensiones es siempre un ejercicio que requiere una planificación. El caso que nos ocupa a raíz de COVID-19 no es una excepción. Por un lado, hay que analizar implicaciones fiscales del año en curso, pues el rescate tributa como rendimiento del trabajo y puede ser ineficiente si es un ejercicio en el que se imputan otras rentas excepcionales. Por otro lado, es importante tener en cuenta la valoración del mercado, pues precisamente otra consecuencia de la crisis sanitaria es una caída en los mercados del entorno del 30%. Los planes de pensiones, por su vocación de largo plazo, son financieramente eficientes en largos plazos. Un rescate antes de tiempo puede implicar impactos financieros negativos

El castigo para los ahorradores que rescaten dinero de su plan puede ser doble. Pagar impuestos por encima de lo que el ahorrador se ha ahorrado mediante desgravaciones, y vender en el peor momento de mercado de los últimos años. De hecho, el Ibex 35 ha cerrado marzo con una caída del 22%, lo que supone el peor mes de su historia. Caída mayor que las de la crisis financiera, la crisis de deuda o el Brexit. Y esta vez no ha habido activos refugio, porque aunque el Banco Central Europeo (BCE) limitó la sangría, hay pérdidas en deuda pública, mayores en la deuda corporativa y mayores aún en la deuda basura (‘high yield’ o alto rendimiento).

La caída del valor de los planes de pensiones alcanza el 39% en el último mes en el peor de los casos, que sería el Okavango de Abante, según datos de Morningstar. Mientras que otros cuatro planes ceden más del 30%: el Ibercaja Pensión Bolsa, el Rgvalor, el Cobas Global de la gestora de Francisco García Paramés, el Rgavalor de RGA Rural Pensiones y el Uniplan Renta Variable de la gestora de Unicaja. Por encima del 25% están las pérdidas del European Quality de Abante, el Algar de Renta 4, el Plancaixa Selección de Vidacaixa o el azValor Global Value.

Morningstar recopila datos de 1.120 planes de pensiones. Y solo 12 están con rentabilidades positivas en el último mes. En España, al cierre de 2019, el valor del sistema de planes de pensiones tenía 116.418 millones de euros, de los que casi 80.000 millones estaban en planes privados, 35.700 millones en planes de empresas y algo menos de 900 millones en el sistema asociado, mayoritariamente de funcionarios.

Los planes de pensiones son vehículos que tienen restringidas las retiradas de dinero. Hasta ahora, solo podía hacerse en la jubilación, 10 años después de la aportación —la primera ventana será en 2025, tras las medidas de Economía con Luis de Guindos en 2017— o ante situaciones de desempleo de larga duración sin ingresos, enfermedad grave o incapacidad temporal. Durante los últimos 10 años, según datos de las patronales de fondos Inverco y de seguros Unespa, se han rescatado anticipadamente en torno 4.000 millones de euros, de 726.000 partícipes, en el caso de los planes de pensiones. En los PPA, han sido 339 millones de 44.000 asegurados.

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