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Incentivos fiscales, claves para fomentar el ahorro privado de cara a la jubilación

La necesidad de fijar ventajas tributarias para las empresas se revela como algo imprescindible para que los planes de empleo se popularicen, tal y como ocurre en Reino Unido

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¿Te has preguntado alguna vez por qué sigues pagando esa suscripción a una revista que nunca lees? Es el resultado del poderoso efecto de las decisiones automáticas que describe el premio nobel de Economía, Richard Thaler, en su obra ‘Un pequeño empujón’, según el cual “cuando la renovación es automática y es necesario hacer una llamada para cancelarla, la probabilidad de que se renueve es mucho mayor que cuando hay que hacer algo para seguir recibiendo la revista”. Es lo que se conoce en inglés como ‘nudge’, que traducido viene a ser ese codazo que a veces necesitamos que nos den para tomar decisiones.

La suscripción por defecto se ha revelado como un sistema “extremadamente eficaz para aumentar la participación de las personas a planes de contribución”, señala Thaler. Los datos no dejan lugar a dudas. Ese mecanismo es el que se utiliza en varios países europeos para fomentar el ahorro privado para la jubilación y explica por qué el 56% del ahorro financiero de los británicos está depositado en planes de pensiones y seguros, lejos del 16% que representa en nuestro país, según los últimos datos de Eurostat. De media, las familias europeas aportan un 38%.

Desde 2012, en el Reino Unido, por imperativo legal, toda empresa, entidad u organización ofrece planes de empleo, que es como se conoce a los planes de pensiones suministrados por el empleador y a través de cual un porcentaje del salario del empleado es ahorrado mediante este producto financiero gestionado por una entidad independiente.

"En nuestro país hay que potenciar los sistemas individuales de capitalización voluntarios"

En paralelo, todo trabajador cuyo salario supere las 22.000 libras, que al cambio actual serían casi 26.000 euros, queda automáticamente adscrito a ese plan de empleo. No está obligado a mantenerlo, pero la realidad es que apenas el 9% de los empleados lo cancela, básicamente por ese efecto del que habla el premio Nobel, que hace que la inercia nos lleve a dejar las cosas como están si para cambiar hay que hacer algún acto. En la actualidad, las aportaciones empresariales llegan al 8% del salario, siendo un 3% abonado por el empleador, un 4% por el empleado y un 1% por el Gobierno.

Este sistema es el que reclama Inverco, la patronal de las entidades que ofrecen inversiones colectivas, como los planes de pensiones, para impulsar en España el ahorro previsional en un contexto en el que el envejecimiento de la población y la baja natalidad presionan a la baja las futuras prestaciones públicas para la jubilación. “En un país como el nuestro, con escasa cultura de ahorro previsión, es necesario potenciar los sistemas individuales de capitalización voluntarios, lo que exige incentivos fiscales adecuados por parte de las administraciones y disciplina de ahorro por parte de los ciudadanos”, señala el director de Estudios del Observatorio Inverco, José Luis Manrique.

La clave: ventajas tributarias

La necesidad de fijar ventajas tributarias para las empresas se revela como clave para que los planes de empleo se popularicen, tal y como ocurre en Reino Unido. De hecho, un informe de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) destaca precisamente la necesidad de mejorar el diseño de incentivos fiscales para el ahorro destinado a la jubilación, “ya que una estructura apropiada” de los mismos “es un mecanismo eficiente para estimular la participación e incrementar las aportaciones”, apunta la OCDE.

Según la organización, los incentivos fiscales al ahorro en planes de pensiones en España comparados con los países de la OCDE apenas alcanzan el 9%, frente al 30% de media, siendo Canadá, Dinamarca, Países Bajos, Suiza, Reino Unido y EEUU los que mayores incentivos proporcionan, con una horquilla de entre el 24% y el 34%.

De este modo, Inverco propone como una de las “mejores alternativas como complemento necesario a la pensión pública el establecimiento de sistemas cuasi obligatorios de capitalización en las empresas con esquemas de ‘matching contribution’ para incentivar la permanencia en el plan”.

Solo las grandes empresas ofrecen a sus trabajadores planes de empleo, ya que no existen esos incentivos fiscales

La organización propone que un 2% sea aportado por el empresario y otro tanto por el trabajador. “Los dos puntos de cotización de la parte empresarial se reducirían del tipo de cotización ordinario de la Seguridad Social para que los costes laborales no se incrementen y no suponga un desincentivo a la contratación de trabajadores”, añade el director de Estudios del Observatorio Inverco.

Lo cierto es que solo las grandes empresas ofrecen a sus trabajadores planes de empleo, fundamentalmente porque no existen esos incentivos fiscales para no penalizar el coste laboral que los hagan extensivos a las pymes. Del total del patrimonio invertido en planes de pensiones voluntarios, que en los primeros nueves meses del año ascendía a más de 113.600 euros, solo un 31% se canaliza a través de planes de empleo y el resto, de planes individuales.

Pese a estas cifras, la realidad es que en España el peso de la jubilación lo sostiene en casi su totalidad el sistema público, por lo que los expertos insisten en el establecimiento de un pilar de capitalización (obligatorio y/o voluntario) que aporte ahorro adicional para la vejez y compense la caída de poder adquisitivo de las pensiones del actual sistema de reparto, especialmente para algo, como la jubilación, que es vista por los 'millennials' como un escenario muy lejano.

*El Confidencial en colaboración con Bestinver, gestora independiente especializada en fondos de inversión y planes de pensiones, pone a disposición de sus lectores el espacio Ahorro e Inversión. Con 30 años de experiencia y 6.200 millones de euros de patrimonio bajo gestión, Bestinver trabaja con el objetivo de generar las mejores rentabilidades a largo plazo para sus inversores.

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