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Cómo elegir tu plan de pensiones: ¿es mejor la renta fija o la variable?

La renta fija, que invierte en deuda pública o privada, confunde al común de los mortales. Su adjetivo ‘fija’ no es sinónimo de inversión segura. Lo que no varía es el interés ofrecido, pero sí su precio

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La renta fija y la renta variable se reparten normalmente las opciones de inversión de cualquier persona. Pero a la hora de elegir, ¿cuál es mejor? Hay quien respondería pensando en el perfil de riesgo. Si es conservador, apostaría por la renta fija (bonos, obligación, letras del Tesoro, pagarés) que no está sometida a los vaivenes de la Bolsa en la que fluctúa la renta variable (acciones), por lo que es menos arriesgada, pero, en consecuencia, tiene menos retornos.

Para la gestora independiente Bestinver esta estrategia de inversión es un error. Cuando uno está ante un producto financiero con un horizonte temporal a largo plazo, como es el plan de pensiones, tiene que invertir en el activo que es más rentable conforme pasa el tiempo: la renta variable.

Todo depende de los plazos

“A la hora de invertir, la pregunta que nos tenemos que plantear es cuánto tiempo vamos a dejar a nuestro dinero que trabaje para nosotros o, dicho en otras palabras, si vamos a necesitar ese dinero en el corto plazo o no”, dice Gustavo Trillo, director comercial de la gestora value. Si la respuesta es que vamos a necesitar ese dinero pronto, tenemos que invertir en renta fija. En cambio, si no lo necesitamos en los próximos cinco años, entonces hay que apostar por la renta variable. “Es el activo más rentable a largo plazo, pero tenemos que ser conscientes que no genera rentabilidades positivas todos y cada uno de los años, por lo que hay que invertir con el suficiente horizonte temporal para poner el tiempo de nuestro parte”, aclara.

De este modo, en términos de rendimiento y de plazos, hay tres argumentos a favor de los productos que invierten en acciones. Para empezar, históricamente está demostrado que el tiempo es el mejor aliado de las inversiones porque es el que permite suavizar el impacto de la volatilidad que sufren las acciones a corto plazo por cuestiones geopolíticas, regulatorias, desastres naturales o mala gestión. Las repentinas subidas y bajadas de los precios son el coste a pagar por la rentabilidad obtenida a largo plazo.

El tiempo es el mejor aliado de las inversiones porque permite suavizar el impacto de la volatilidad de las acciones a corto plazo

Además, cuanto más tiempo se disponga para rentabilizar la inversión más tiempo se dejará que impacte sobre la misma el interés compuesto, aquel por el que anualmente se va acumulando en el capital la rentabilidad generada, haciendo que la suma total sea más grande sucesivamente.

Por último, si apostamos por una gestora 'value', su metodología demuestra que renta variable a largo plazo siempre es ganadora, ya que la estrategia se basa en comprar por debajo del precio de valoración, compañías con un buen modelo de negocio y con potencial de crecimiento pero que por alguna razón están muy castigadas y el mercado no reconoce su verdadero valor. Es el paso del tiempo el que hará converger valor y precio. “Si invertimos en buenas compañías, compradas a buenos precios en el momento adecuado, sabemos que la rentabilidad será atractiva a largo plazo, pero también sabemos que habrá momentos en los que las variaciones transitorias de los precios provoquen pérdidas temporales”, explica Trillo.

Renta fija, ¿sinónimo de segura?

Por el contrario, la renta fija, que invierte en deuda pública o privada, confunde al común de los mortales. Su adjetivo ‘fija’ no es sinónimo de inversión segura. Lo que no varía es el interés ofrecido, pero sí su precio. Puede ocurrir que en el momento que vendamos esté más bajo, que no encontremos comprador o que, incluso, se produzca un impago. Es decir, no está exenta de riesgo. El interés va en consonancia al tipo establecido por el Banco Central Europeo (BCE), que desde hace tres años permanece en encefalograma plano, en el 0%. De hecho, algunos productos de renta fija tienen rentabilidad negativa.

De este modo, en materia de inversión siempre se cumple la máxima de que a mayor riesgo, mayor rentabilidad, pero también, como se ha mencionado, a mayor tiempo, mayor rentabilidad. Si llevamos la teoría a la práctica ocurre lo siguiente. Si durante tres décadas invirtiésemos 100 euros todos los meses en un plan de pensiones de renta variable con una rentabilidad media anual del 10%, ganaríamos más de 200.000 euros habiendo invertido 36.000 euros. Es decir, se habría más que quintuplicado el dinero. Por el contrario, si lo depositásemos en un plan de renta fija con un rendimiento medio del 4% tan solo la habríamos duplicado, alcanzando los 68.500 euros.

En inversión, a mayor riesgo, mayor rentabilidad; pero también a mayor tiempo, mayor rentabilidad

Conclusión: teniendo tiempo por delante hasta alcanzar el objetivo de inversión uno puede permitirse asumir más riesgo con el dinero para obtener mayores retornos.

El Confidencial en colaboración con Bestinver, gestora independiente especializada en fondos de inversión y planes de pensiones, pone a disposición de sus lectores el espacio Ahorro e Inversión. Con 30 años de experiencia y 6.200 millones de euros de patrimonio bajo gestión, Bestinver trabaja con el objetivo de generar las mejores rentabilidades a largo plazo para sus inversores.

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