PRESENTACIÓN DE PERSPECTIVAS TERCER TRIMESTRE

Bankinter cree que la banca acabará cobrando al cliente por los depósitos

Los analistas creen que en teoría tendría sentido traspasar al particular el coste de los tipos negativos, pero creen que todavía es pronto para España dada la reputación del sector

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“Si tú le dijeses a un particular que ahora va a tener que pagar por un depósito bancario te llamaría bucanero”, explica Ramón Forcada, director del departamento de Análisis de Bankinter. El equipo de análisis del banco naranja ve con preocupación la presión que ejercen los tipos de interés europeos sobre el modelo de negocio del sector financiero. Sin embargo, debido a la mala reputación que tiene la banca en España, ven difícil que los bancos puedan llegar a cargar en los particulares el coste de los tipos negativos como sí se hace en otros países... aunque creen que en el futuro esta situación deberá cambiar.

“Si tu materia prima está a precio de 0, no es razonable darla gratis", ha matizado Marisa Mazo, analista del Departamento de Análisis, en la presentación de perspectivas económicas para el tercer trimestre. “Los bancos ya están recortando costes y haciendo reestructuraciones; pero, con unos tipos de interés tan bajos, la recuperación de los ingresos será lenta”.

Esta es una realidad que se produce a nivel europeo: según el equipo de análisis, el coste del tipo de interés del depósito del Banco Central Europeo al -0,4% ya suma un agujero de 7.500 millones de euros en 2019 para el sector bancario de la eurozona.

Sin embargo, si en países como Holanda hay entidades que ya cobran a los particulares por los depósitos bancarios, el mercado español no está preparado para semejante situación, explican los analistas del banco naranja, que recuerdan que su comentario es acerca de la situación del sector financiero en general pero no de Bankinter en particular (la ley no les permite hablar sobre la entidad naranja). “Es un problema reputacional: en teoría tendría sentido cobrar dadas las presiones, pero en la práctica es pronto, y comercialmente muy difícil”.

Si tu materia prima está a precio de 0, no es razonable darla gratis

No obstante, el analista especializado en banca, Rafael Alonso, cree que “no tiene sentido que el BCE continúe penalizando al sector y que el coste no se transmita al cliente”, por lo que considera que el cobro por depósitos “acabará pasando”. Y es que, según apuntan los analistas, las entidades ya están cobrando a empresas y clientes institucionales.

Cuidado con las fusiones

Sobre las fusiones de la banca, el equipo mantiene la cautela, avisando de que la fusión de sinergias tiene un efecto limitado. "Todas las fusiones hay que implementarlas, y lograr una rentabilidad por encima del coste de capital cada vez es más difícil", explica Mazo, que considera que, tras la crisis, "el efecto de la reducción de costes por sinergias en plantillas y oficinas ha declinado".

Y es que, pese a que los reguladores europeos animan a uniones transfronterizas, Bankinter no las tiene todas consigo. "De hecho, puede que los reguladores lleguen algún día a la conclusión de que tanta concentración también conlleva sus riesgos”, matiza Forcada.

Los analistas de Bankinter ven una posible fusión entre entidades alemanas e italianas como algo experimental. Alonso avisa de que "estratégicamente, incluso financieramente, podría llegar a tener su sentido; pero no con el actual panorama europeo". “Es muy complicado ejecutar estas operaciones cuando en cada país hay una regulación y supervisión diferente, cuando todavía no existe la llamada unión bancaria”, detalla el experto.

Todos tenemos quinielas de quién se fusionará con quién, pero la práctica es otra cosa

A esto, Mazo añade como obstáculo la carencia de homogeneidad fiscal. De hecho, incluso dentro de España, la analista ve la regulación como uno de los principales obstáculos al sector bancario, poniendo de ejemplo el caso de las cajas de ahorro, que después de recortar en costes y unir sinergias se han encontrado con que sus márgenes se continuaban viendo presionados por los costes regulatorios.

Así, sobre la situación general de las fusiones en España, Mazo concluye que “todos tenemos quinielas sobre quién se fusionará con quién, pero la práctica es otra cosa — en una fusión se producen ahorros de costes pero también se arriesga la pérdida de negocio”.

En modo 'dovish'

Y es que los analistas prevén que la política monetaria siga siendo acomodaticia. “Tras la crisis financiera, los bancos centrales han pasado de controlar las subidas de la inflación a promoverlas”, ha explicado Forcada, zanjando que los reguladores monetarios “han pasado de tener un papel ‘tractor’ a tener un papel ‘promotor’”.

Ante las dudas de si las medidas de estímulo propuestas por el BCE en los últimos días tienen sentido o no, Forcada cree que “puede que a largo plazo no tengan sentido estas medidas tan laxas, pero ahora hay que ser práctico”. “La economía ha cambiado y la inflación ya no es la que era —en España se sitúa en el 0,8%—”, explica Forcada, apuntando a que la tecnología y el mercado laboral actual no ayudan. El experto recuerda al rechazo que vivió el mercado cuando Mario Draghi empezó a bajar los tipos en 2011, pero también matiza que “hoy, con la perspectiva del tiempo, pensamos ‘ojalá los hubiera subido antes’”.

El informe presentado prevé que el BCE mantenga el tipo de referencia sin cambios hasta 2021 y retrasará la subida del tipo de depósito que aplica a los bancos desde el -0,4% actual hasta el 0,2% en 2021 (vs. el 2020 anterior).

“La actividad económica pierde tracción y la inflación es demasiado baja. La demanda interna se mantiene firme pero el sector exterior acusa la debilidad del comercio internacional”, concluye el informe. “El proteccionismo, la gestión del Brexit y el Presupuesto italiano generan inquietud en un entorno marcado por la renovación del Parlamento y la Comisión Europea. El Presidente del BCE (Draghi) concluye su mandato en octubre y es probablemente el cambio más importante para los mercados, si la geopolítica no se complica.”.

Técnicamente no tienen por qué bajar los tipos de interés este año, pero si se equivocan cargan con una presión política muy grande

Con todo, en el caso de EEUU, Forcada también entiende que los inversores tengan sus reservas acerca de la bajada de tipos, aunque lo enmarca dentro de un contexto político mucho más complejo. “La Reserva Federal está muy presionada por Donald Trump, aunque ello conlleve un golpe a su reputación”, analiza el experto. Según matiza Forcada, Trump quiere llegar a la campaña de las elecciones de 2020 con “una victoria económica”; es decir, “que pese a que la guerra comercial siga sin resolverse, el republicano pueda llegar a los comicios con un dólar fuerte y unos tipos de interés bajos”.

“Técnicamente no tienen por qué bajar los tipos de interés este año, pero si se equivocan cargan con una presión política muy grande”, concluye Forcada, que matiza también que los datos de crecimiento actuales, pese a ser positivos, están fuertemente vinculados a los inventarios, por lo que todavía pueden caer en el futuro.

El escenario central del informe contempla dos bajadas de tipos este año hasta el rango del 1,75% y 2% —con la primera bajada llegando tan pronto como en julio—. “A pesar de que el mercado laboral permanece fuerte, la inversión empresarial se encuentra débil, existen incertidumbres relativas a las disputas comerciales, el crecimiento global se debilita y la inflación persiste por debajo de su objetivo. Además, la curva de tipos se ha aplanado, llegando a invertirse en algunos tramos de la curva (3 meses y 10 años)”, reza el informe.

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