EL INVERSOR CONSERVADOR

Garantizados (sin serlo), 'target date' y con límite a la bolsa: los fondos que más captan

Pese a la recuperación de los activos de riesgo, los inversores siguen teniendo miedo: piden rentabilidades palpables, plazos definidos a corto y abstenerse de la renta variable

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Pese al contexto de represión financiera, los inversores siguen apostando por el ahorro conservador. Según muestran datos de Morningstar sobre las ventas de fondos a cierre de abril, los clientes están acudiendo a fondos garantizados —y algunos de ellos incluso venden promesas no aseguradas—, productos con horizontes de inversión cerrados y cortoplacistas y vehículos que limitan la exposición a la renta variable para dar vía libre a la renta fija.

Gran parte de esta tendencia viene condicionada por la volatilidad desatada en los últimos meses entre los activos de riesgo, asediados por los cambios de tono en las políticas monetarias, algunos índices macroeconómicos incómodos y presiones geopolíticas. Prueba de ello es el terremoto bursátil del lunes tras un par de tuits enviados por el presidente de EEUU, Donald Trump —caídas que, no obstante, se sitúan en un contexto de alzas sostenidas en las bolsas a nivel mundial durante los últimos cuatro meses—.

La renta fija, a su vez, sigue con su estela de subida de precios y caídas de rentabilidad en lo que va de 2019, cotizando a golpe de picos de nerviosísmo macroeconómico —el ‘bund’, por ejemplo, ha entrado en negativo dos veces en estos cuatro meses— y en un contexto de incertidumbre por la política monetaria y unos tipos de interés congelados en niveles excepcionalmente bajos.

Con este panorama, los inversores españoles se refugian en productos de inversión conservadores. Esto, no obstante, si llegan a invertir siquiera: tras dos meses de suscripciones netas, en abril los vehículos de inversión han vuelto a terreno de reembolsos, según datos de Inverco. Y, tal como se lleva apreciando en lo que va de año, la categoría de fondos que más rentabilidad ha registrado (la de renta variable) es precisamente la menos querida por los clientes, a diferencia de los garantizados y monetarios, que lideran en captaciones pese a no conseguir rentabilidades que superen la inflación.

Garantizado (aunque no lo esté)

Uno de los productos estrella de este año son los fondos garantizados: vehículos que, como bien indica el nombre, garantizan una rentabilidad mínima con la condición de no retirarse el dinero en un plazo cerrado de tiempo. Eso sí, estas rentabilidades no suelen batir a la inflación —ni en la cantidad que prometen conseguir ni en la que históricamente consiguen—. La banca ha captado en solo lo que va de 2019 más dinero con estos fondos que en todo 2017 y 2018.

Entre los ‘top’ de ventas de estos últimos meses, hay varios garantizados como ejemplo: Banka Garantizado Valores Responsables (150 millones de euros en suscripciones), uno de Caja Rural con plazo para 2027 (131 millones de euros) y varios vehículos de este estilo de KutxaBank (alrededor de 100 millones cada uno).

Y sin embargo, el que más llama la atención es el Santander Cumbre 2024 —el cuarto del ‘ranking’ con unas suscripciones de 530 millones de euros—. Este producto, en vez de garantizar, promete. Pertenece a la categoría de fondos de rentabilidad objetivo: al igual que los garantizados, se ponen como meta una rentabilidad definida y conservadora —el del Santander es de una TAE del 0,55%— pero sin ofrecer avales económicos para dicho objetivo. Hace casi cinco años, la propia Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) exigió a este tipo de vehículos que clarificasen mejor que ni sus rentabilidades ni capital estaban garantizados pese a parecerse tanto a los vehículos tradicionales.


Jubilación... pero que sea ya

Otros de los vehículos que destacan entre los fondos más vendidos son los llamados ‘target date’ (en español, fondos objetivo). Este tipo de productos definen de forma muy claro cuál es el horizonte temporal y establecen una evolución de la exposición al riesgo que se adapte al desarrollo vital del inversor. Es decir, partiendo de la lógica de que una persona mayor tiene menos tiempo para recuperarse en caso de sacudidas por la volatilidad, los fondos de ‘target date’ priorizan asumir más riesgos (pero así conseguir más rentabilidad) durante los primeros años de vida para reservarse para los años finales del producto los activos más seguros. Asimismo, los fondos objetivo son vehículos están pensados para la jubilación, con una filosofía de inversión que, normalmente, está diseñada para el largo plazo.

[Consulte aquí las fichas de fondos de El Confidencial]

CaixaBank ha ganado unos 630 millones de euros en captaciones de este tipo de fondos durante los primeros cuatro meses del ejercicio con cuatro fondos Destino, su gama pensada para la jubilación. Sin embargo, destaca que tenga más aceptación el CaixaBank Destino 2022 antes que el Destino 2030. Al fin y al cabo, el Destino 2022 fue lanzado en 2016, pensado para un plazo de inversión que, siendo de 8 años, ya está por debajo de la media de los ‘target date’. Y todo esto sabiendo que el banco de origen catalán lanzó en hace tres años cuatro horizontes temporales distintos: 2022, 2030, 2040 y 2050. Es decir, en vez de aprovechar la filosofía largoplacista tradicional en estos productos, los clientes están prefiriendo apostar por el corto plazo.

Inhibición a la bolsa

Los fondos más vendidos dan rienda suelta a los bonos, pero mantienen la bolsa a raya. Por ejemplo, el producto más vendido de todos con diferencia, Mi Fondo Santander Moderado (2.758 millones de euros) lo deja claro en su folleto: se invertirá un mínimo del 40% en renta fija o en guardar liquidez y un máximo del 40% en renta variable. Con esta lógica, y una clasificación ‘cautious’ según Morningstar, el producto ha conseguido alcanzar una rentabilidad del 5% en lo que va de 2019 y del 1,85% anualizada en los últimos cinco años.

De hecho, destaca sobre todo la cantidad de productos de renta fija exclusivamente: Caixabank Renta Fija Flexible (569 millones de euros en captaciones), Caixabank Ahorro Cartera (387 millones), Santander Renta Fija Flotante (364 millones) y SPB Renta Fika Corto plazo (324 millones). Asimismo, esta categoría supone un 24% del ‘top 10’ de captaciones de lo que va de 2019.

No obstante, cabe destacar que también hay fondos de renta variable entre los más vendidos —aunque sean minoría—. Por ejemplo el producto de mayor rentabilidad de entre los primeros 20 por captaciones, el CaixaBank Selección Tendencias (de asignación flexible), lleva acumulada una rentabilidad del 16% en lo que va de año y de 9,7% anualizada en los últimos cinco años. De este palo, también está el fondo CaixaBank Bolsa Selección Europa (191 millones de euros en captaciones), el BBVA USA Bolsa (170 millones) y el Bindex USA (163 millones).

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