Quiere un 'acuerdo plaza'

Trump va a todo o nada: cuela en la negociación con China la guerra de divisas

Traer a primer plano una vieja batalla que venía manteniendo con Pekín para que deje de intervenir su divisa y permita la apreciación del yuan

Foto: Guerra de divisas entre China y EEUU. (Reuters)
Guerra de divisas entre China y EEUU. (Reuters)

Este sábado tenían que haber entrado en vigor los nuevos aranceles de Estados Unidos a China, sin embargo Donald Trump anunció una prórroga y declaró a bombo y platillo que el acuerdo para poner fin a la batalla comercial estaba cerca, desatando el optimismo en el mercado. Sin embargo, ha añadido una cláusula a las negociaciones que puede dar al traste con el proceso: la estabilización del renminbi.

De hecho, lo que ha hecho EEUU no ha sido otra cosa que traer a primer plano una vieja batalla que venía manteniendo con Pekín para que deje de intervenir su divisa y permita la apreciación del yuan. Y es que el precio de la moneda china no se establece en función de las fluctuaciones del mercado, sino que los fija el Banco Popular de China.

Este ha sido uno de los desencadenantes del puñetazo en la mesa que dio Trump el año pasado. Y es que históricamente China ha intervenido en el Forex para mantener artificialmente bajo el tipo de cambio de su divisa. Y un renminbi débil ha hecho que las exportaciones del gigante asiático hayan sido más baratas que el resto de sus competidores a escala mundial, al tiempo que las importaciones resultaban más caras para los consumidores del país. Precisamente esto ha sido lo que ha contribuido fundamentalmente a mantener el superávit comercial con EEUU.

Ahora lo que parece una cuestión menor es lo que puede hacer descarrilar o no el acuerdo que pondría fin a la guerra comercial. Por lo pronto, al tiempo que EEUU imponía unos aranceles del 10% a las importaciones chinas, el yuan se depreciaba un 6%, con lo que realmente el impacto de las políticas proteccionistas en los productos del gigante asiático ha sido del 4%. Esto quiere decir que Pekín tampoco ha notado tanto la presión de las medidas de Trump.

Repetir el 'Acuerdo Plaza'

Estados Unidos quiere llegar a un acuerdo como el alcanzado en 1985 para devaluar el dólar frente al yen japonés y al marco alemán, que se conoció como el Acuerdo Plaza. Sin embargo, China cuenta con una ventaja y es la experiencia del pasado. No en vano, para Japón supuso el germen de su gran crisis. Su divisa dobló su valor frente al dólar en un momento en el que el país era la gran superpotencia exportadora. Éstas se frenaron en seco, con lo que el Banco de Japón intervino agresivamente bajando los tipos de interés hasta en cinco ocasiones.

El presidente de EEUU Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping en la cena del G20 en Argentina
El presidente de EEUU Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping en la cena del G20 en Argentina

Esto provocó un boom del crédito y se formó una burbuja inmobiliaria en el país, al tiempo que la bolsa triplicó sus precios. La burbuja financiera inevitablemente estalló, lo que arrastró al país a una trampa deflacionista de la que todavía está tratando de escapar casi tres décadas después.

Por este motivo, los expertos están divididos entre aquellos que consideran que China aceptará y los que no. Las negociaciones están en un punto que cualquier cosa puede pasar, pero el optimismo publicitado de Trump no es un buen aliado para que lleguen a puerto.

En este sentido, el profesor Dimitar Gueorguiev del Instituto de Resolución de Conflictos Globales aseguraba a 'The Washington Post' que, tras un estudio realizado entorno a unos 2.000 ciudadanos chinos sobre su postura acerca de la política de tipo de cambio del país, se dieron cuenta de que aquella parte de la población que previamente era informada de las presiones de EEUU para apreciar su divisa era más reacia a hacerlo que aquella a la que se le ocultaba este dato. Y "la opinión pública puede presionar a los líderes chinos para rechazar esta imposición de EEUU, lo que daría al traste con el acuerdo", aseguraba el experto.

Más teniendo en cuenta los recelos que hay con la experiencia previa de lo que ocurrió en Japón en un momento en el que la economía china se desacelera y el Gobierno lleva años luchando contra un calentamiento de su mercado inmobiliario y de crédito.

Otro de los argumentos que apoyan el rechazo de Pekín a la cláusula de las divisas de las negociaciones es el cambio de postura de EEUU. No en vano, lo que llevan pidiendo desde hace años es, precisamente, que China permita a las fuerzas del libre mercado actuar sobre el yuan. Sin embargo, ahora la Casa Blanca aboga directamente por la intervención, en este caso para 'estabilizar' la divisa, pero intervención al fin y al cabo.

El yuan solo se apreciaría un 10%

En este sentido, Alex Fusté, economista jefe de Andbank apuesta a que finalmente China va a tragar con la cláusula de las divisas. "Va a permitir la apreciación del yuan. No un 40% pero sí el 10% y se lo va a anotar Trump como una victoria", asegura a Cotizalia el experto. Esto es así porque en 2018 ya cayó el renminbi con fuerza como respuesta a los aranceles, por lo que por simple acción del mercado, "Si hay acuerdo el dinero volverá a entrar y volveremos a un dólar por 6,3 yuanes en lugar de los 6,9 yuanes actuales".

Y es que para Fusté, "Pekín puede cumplir con la polémica cláusula sin tener que levantar un dedo y hará movimientos de aperturismo de mercado." Así, si firman el acuerdo, no habrá guerra de divisas, "si no se firma, tendremos un problema", continúa el experto. Con todo, el acuerdo acabaría con la batalla de divisas que vienen manteniendo desde hace años, aunque esta no es más que un arma más en la guerra a gran escala que mantienen por hacerse con la hegemonía mundial.

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